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Una colaboración
de la licenciada Liliana Vazquez (Bs. As, 2002)
Liliana
Vazquez: Buenas noches, Mr. Huxley, Ud. habla en su obra de un mundo planificado
hasta sus últimas consecuencias por la técnica más sofisticada y cuya regulación
y control social comienzan en el mismo momento de la concepción de la vida.
Aldous Huxley: Es cierto: una depurada
técnica de fecundación in vitro ha eliminado ni más ni menos que la reproducción
sexuada, ha liberado a la humanidad de una sexualidad sin el peso de la reproducción
humana.
LV: Veo que es
casi un científico, ¡está hablando de la clonación humana!
AH: Llámelo como
quiera. También veremos que las instancias del poder crearán un proceso de condicionamiento
selectivo, planificado desde la concepción, que permite, por medio de lo que
llamo una educación biológica aplicada sobre el embrión, manipular a cada individuo
destinándolo a su adecuado lugar en la jerarquía social.
LV: ¡Qué duro,
Mr. Huxley!
AH: Y falta más
aún. Las grandes corporaciones propondrán la tercera etapa de este trípode,
donde se asienta el mundo feliz, es un sistema de eugenesia "a prueba de
tontos y de inútiles" que les permite a ellos estandarizar el producto
final.
LV: Esta regulación
de la cual habla, Mr. Huxley, repartida en estos tres puntos fundamentales que
ha mencionado, necesita un cuarto fundamento, que es decisivo para el sostenimiento
del mundo feliz. Un mundo reordenado por la ciencia y la técnica, por la aplicación
material del saber y basado en un perfecto control de los destinos sociales,
requiere sin embargo de una sustancia.
AH: Querida Liliana,
veo que me ha comprendido muy bien. Esa sustancia debe ser sustitutiva del alcohol
y los demás narcóticos, algo que sea al mismo tiempo menos dañina y más placentera
que la ginebra o la heroína. Este mundo feliz, creado por la manipulación absoluta
del Amo, no deja de fundarse y sostenerse por el equilibrio que tiene que aportar
una sustancia. Una droga que, eufórica, narcótica y agradablemente alucinante,
tendría todas las ventajas del cristianismo y del alcohol, pero ninguno de sus
inconvenientes.
LV: ¿Es lo que
Ud. llama el "soma"?
AH: Efectivamente.
En la actualidad el progreso es tal que todos trabajan, todos cooperan, nadie
tiene tiempo, ni ocios que no puedan llenar con placer y si, por desgracia,
se abriera alguna rendija en la sólida sustancia de sus distracciones, siempre
queda esa droga deliciosa: medio gramo para una tarde de asueto, un gramo para
un fin de semana, dos para una oscura eternidad y se vuelve cuando se sienten
ya al otro lado de la grieta, a salvo en tierra firme. A esta droga perfecta
la he llamado "soma".
LV: Se interesó
mucho por las drogas, el misticismo y la parapsicología...
AH: En "Las
puertas de la percepción" (1954) y su continuación, "Cielo e infierno"
(1956), trato de mis experiencias con drogas alucinógenas.
LV: Justamente
el grupo de rock, "The Doors", tomó el nombre de su obra.
AH: No llegué
a conocerlos. Una pregunta, antes de irme. ¿Es cierto que mi novela "Un
mundo feliz", que publiqué en 1932, se ha convertido en una obra de culto,
de gran actualidad? ¿Lo que yo pensé en esos años hoy es casi una triste realidad?
LV: Su libro
es el ejemplo de un mundo fuera del tiempo, el planteo muestra lo que hoy podríamos
suponer, como uno de los futuros posibles y no una utopía como lo era en el
momento de ser escrito.
AH: Ojalá que
la gente me siga leyendo, ¡qué cosa más linda saber que años después alguien
disfruta de mis palabras! Adiós, gracias por invitarme. Adiós.
BREVE
RESEÑA BIOGRÁFICA
Huxley, Aldous Leonard
(1894-1963), novelista, ensayista, crítico y poeta inglés, nieto de Thomas y
hermano de Julian. Nació en Godalming, Surrey, y estudió en las universidades
de Eton y de Oxford. Trabajó en varios periódicos y publicó cuatro libros de
poesía antes de la aparición de su primera novela, Los escándalos de Crome
(1921). Las novelas Heno antiguo (1923) y Contrapunto (1928),
que ilustran el clima nihilista de la década de 1920, y Un mundo feliz
(1932), una visión deshumanizada y utópica del futuro, le hicieron famoso. Durante
gran parte de esta época vivió en Italia y Francia. En 1937 emigró a Estados
Unidos. Entre sus más de 45 libros se destacan los ensayos: Un Pilatos burlón
(1926), Mañana y mañana y mañana (1956), Nueva visita a un mundo feliz
(1958) y Literatura y ciencia (1963). Otras novelas son: Ciego en
Gaza (1936), Viejo muere el cisne (1939), Mono y esencia (1948)
y La isla (1962). Huxley también escribió crítica científica, filosófica
y social, con obras importantes como El arte de ver (1932), La filosofía
perenne (1946) y Los demonios de Loudun (1952), de la cual muchos
recordarán la versión cinematográfica de Ken Russell (con Oliver Reed y Vanessa
Redgrave).
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