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Durante enero del 2001 tuve la oportunidad de recorrer,
junto a mi hijo menor Fabio, la localidad de Soweto (abreviatura de south-western
township), en Sudáfrica, y el honor de visitar la casa del Dr. Nelson
Mandela. Allí en Soweto, donde se ven algunos pocos blancos que visitan el lugar,
miles de estudiantes recorren sus calles. Eso me recordó la marcha estudiantil
de jóvenes que rehusaban hablar el afrikaans,
la lengua del opresor que, hace 25 años, el día 16 de junio
de 1976, terminó en una masacre por parte de la feroz policía sudafricana. En
junio de este mismo año, volviendo del Congreso Mundial de Sexología (París)
y leyendo el diario Le Monde en el
avión, me encontré con esta impresionante foto a la que quiero publicar como
homenaje a esos mártires del movimiento negro.
La lengua del conquistador
en la boca de los conquistados es la lengua de los esclavos. |

Debajo de la foto, el cronista de Le
Monde reseña que, cuando los policías empezaron a tirar contra la multitud
que marchaba pacíficamente, la primera víctima fue Hector Petersen, un niño
de 13 años, en pantalones cortos. Es el ícono de la infancia asesinada.
Hector yace en los brazos de uno de sus vecinos, Mbuyisa Makhubu, a costado
de quien corre la hermana de Hector, la mano levantada como para rechazar la
desgracia. La instantánea una Pietá
negra- fue publicada en The Star
de Johannesburgo y luego en numerosos diarios del mundo. Pero su autor, el fotógrafo
negro sudafricano, Sam Nzima, permaneció mucho tiempo desconocido y no recibió
derechos de autor por su foto. Hector Petersen, agregaba Le
Monde, fue inhumado el 3 de julio de 1976 por una multitud que desafiaba
la prohibición de los entierros públicos gritando No te lamentes más, movilízate. Este joven tuvo derecho,
en 1991, a un memorial en el barrio Orlando Oeste, de Soweto, inaugurado por
Nelson Mandela. Él no ha muerto
en vano, estimaba su hermana, en 1996, delante de la Comisión Verdad
y Justicia.
Nuestro
tributo y admiración por Soweto y Nelson Mandela, y el homenaje de sexovida.com,
desde donde defendemos la vida, el amor y la solidaridad, a Hector Petersen,
niño sudafricano cuyas alas fueron cortadas por los sicarios de la destrucción
y el odio. |
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