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ALBERTO, 40, URUGUAY
Dr. Sapetti lo felicito por su espacio en la Web.
Trataré de hacer un resumen de lo que me pasa con mi ex pareja.
Ella tiene 31 años, sexualmente una mujer muy activa de esas
que te miran y ya estás excitado, bella, físicamente
atractiva, seductora, manipuladora, descalificante, humilladora,
de esas que todo lo puede, que consigue lo que se le ocurre de un
hombre, por tenerlos a todos a sus pies por su belleza y erotismo.
En la vida real es insoportable, todo debe girar a su alrededor,
nada le conforma, ni en la vida cotidiana ni en lo sexual, siempre
quiere más, y pone como ejemplos que otros hombres han sido
más vigorosos, han tenido más erecciones en un mismo
acto, siempre rebajándome y busca que yo tome la posición
de esclavo, para tenerme a su disposición. dentro de nuestra
sexualidad me enseñó de salir del sexo convencional,
a cosas más extravagantes, por ejemplo que me depile completamente
el cuerpo, incluido genitales, que me vista con ropas eróticas
de mujer, sexo sadomasoquista (hecho al que no accedí, no
me gusta la violencia), tríos con un hombre allegado a ella
para que me penetre (tampoco accedí), le excita escupirme
la cara en la relación sexual, y hacer cambio de roles, en
el que ella hace de hombre con un arnés y un pene artificial,
accedí a la práctica de vestirme con ropa de mujer
y acepté esta práctica anal, donde ella me penetra,
más allá de sentir el placer anal normal, le aclaré
a ella, muchas veces que no me gustaban los hombres; al ver su insistencia
de incorporar un tercero para que me penetrara delante de ella.
En una oportunidad que estalló de celos, sólo por
su imaginación me clavó las uñas en la espalda
al punto de dejarme sangrando y tener, que usar la fuerza para defenderme
porque no me soltaba. El asunto es que empezó a utilizar
toda esta experiencia para tildarme de homosexual y acusarme de
engañarla con hombres, cosa que jamás ha sucedido,
llegó a extorsionarme, para conseguir que asintiera sus caprichos,
con mostrar fotos nuestras donde estoy con ropa femenina, amenazando
con mostrárselo a mis allegados. Como dato ilustrativo, creo
que es una sicópata histérica, según artículos
que he leído y que la encuadran bastante.
Cómo dato aleatorio le cuento que a los 5 años fue
violada por un tío, que a los 6 años murió
su padre y no le mostraron el cadáver, al los 16 años
y bajo efectos de cocaína fue violada nuevamente pero alguien
que no recuerda. Fue rechazada por su madre biológica, y
criada por la esposa legal del padre, siendo ella producto de una
infidelidad de su padre con la madre biológica que la rechazara.
Mi pregunta es: si por lo que le cuento usted puede decirme con
qué tipo de personalidad estaba, si bien estoy bajo terapia,
porque aun la extraño y porque, dejó por el piso mi
autoestima, no logro olvidarla ni dejar de desearla sexualmente,
hecho que me cierra el camino hacia otras mujeres, tal vez si usted
me da una opinión de la personalidad de ella, por algunas
cosas que le cuento, me sea más fácil desprenderme,
mi sicóloga me dice que debo tener contacto cero porque es
una psicópata histérica. Desde ya le agradecería
una opinión, muchas gracias. PD: dicho de ella textualmente
y que repite con insistencia "soy como la droga, cuando un
hombre me prueba no se olvida y vuelve a mí toda la vida".
Respuesta: estimado Alberto, esto
es lo que llamamos "adictos a personas". Impresiona como
una caracteropatía con aspectos sádicos, claro que
en ti pareciera haber cosas masoquistas. Lo que funciona bien en
estos casos, además de la terapia individual, son los grupos
de autoayuda para adictos a personas, pero no sé si en tu
ciudad hay alguno.
Coincido con tu terapeuta de que debes hacer abstinencia total de
su presencia, me recuerdas aquel poema de Baudelaire:
“Tú que, como una cuchillada,
has entrado en mi dolorido corazón;
tú que, como una manada
de demonios, enloquecida y adornada, viniste,
de mi espíritu humillado
para hacer tu lecho y tu dominio;
infame a quien estoy ligado
como el forzado a la cadena,
como al juego el jugador empedernido,
como el borracho a la botella,
como a los gusanos la carroña,
¡maldita, maldita seas!
He rogado a la rápida espada
que conquiste mi libertad,
y he dicho al pérfido veneno
que socorra mi cobardía.
¡Ay! El veneno y la espada
me han desdeñado y me han dicho:
"No eres digno de que te liberen
de tu maldita esclavitud,
¡imbécil! -de su imperio
si nuestros esfuerzos te libraran,
¡tus besos resucitarían
el cadáver de tu vampiro!” |
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Charles Baudelaire (1821-1867), “El vampiro”
de “Las flores del mal” (1857).
Cualquier necesidad me llamas o vuelves a escribir, saludos del
Dr. Sapetti.
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