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El tratamiento de la inhibición
del deseo dependerá de la causa: no merecerá el mismo abordaje
la inhibición sexual por un problema hormonal o aquella producida
por el mal uso de psicofármacos, que la presente en los cuadros
fóbicos, obsesivos o psicóticos donde, por lo contrario, el
psicofármaco racionalmente indicado será necesario. En la
debida a problemas situacionales o vinculares el tratamiento
más utilizado y efectivo, a veces combinado con ayuda medicamentosa,
consiste en una terapia sexual corta -entre 10 y 15
sesiones-. En algunos casos, bastará con que asista sólo el
varón o la mujer disfuncional pero resulta bastante habitual,
así como provechoso, que se convoque a ambos integrantes de
la pareja.
Hablar de inhibición
del deseo y no de pérdida nos sugiere que, en realidad nunca
está perdido del todo, sino que Eros espera resurgir con fuerza
-cual Ave Fénix- de sus propias cenizas.
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