Diabetes y disfunción eréctil (DE)

"Venus y Marte", S. Botticelli (1483) La disfunción eréctil (DE) es un marcador potencial de enfermedad cardiovascular, ya que comparte con ésta muchos factores de riesgo, como edad, tabaquismo o dislipemias (grasas altas en la sangre); y coexisten con muchas otras enfermedades, como diabetes e hipertensión. La DE es un problema muy común en varones diabéticos y asociada con neuropatía diabética y enfermedad vascular periférica. El 50% de los varones diabéticos desarrolla esta patología dentro de los 10 años del diagnóstico. La prevalencia es de entre 50% y 70% en los varones diabéticos y se incrementa con la edad, llegando a ser 95% en varones diabéticos de 70 años. En pacientes diabéticos tratados, según el estudio MMAS, la prevalencia de impotencia fue 3 veces mayor que en la muestra completa de pacientes.
Según un estudio epidemiológico con 15.770 pacientes diabéticos, 22 % de los pacientes con diagnóstico reciente ya tenían DE. La prevalencia para diabetes tipo I aumentó, de 6% para pacientes entre 30 y 40 años a 55% en los de 60 a 70 años. En forma similar, para diabetes tipo 2 pasó de 4% a 48% para los mismos grupos de edades.

En los diabéticos, la disfunción eréctil puede ocurrir por neuropatía (p. ej.: polineuritis), disminución del flujo sanguíneo (hoy sabemos que hay alteraciones del endotelio -capa interna de los vasos sanguíneos-) y factores psicológicos. Además, al implantar prótesis, se ha encontrado pérdida de músculo liso del pene en el tejido cavernoso extraído de pacientes diabéticos. También sabemos que los niveles de óxido nítrico sintetasa (enzima que acelera el paso de la L-arginina en óxido nítrico -gas vasodilatador que interviene en uno de los pasos de la erección tanto del pene como del clítoris- en el cuerpo cavernoso) están disminuidos en diabéticos, fumadores y personas con deficiencia de testosterona.

La diabetes está asociada con pérdida de calidad de vida. Según un estudio publicado en la revista Diabetes Care, la disfunción eréctil en los diabéticos está asociada con un incremento en el estrés provocado por la diabetes, peor control metabólico y aumento muy importante en los síntomas depresivos. Según este estudio, 63% de los pacientes reportó que sus médicos nunca los interrogaron sobre problemas sexuales; además, la incidencia de DE aumenta con la duración y la severidad de la diabetes.
En la evaluación de los pacientes con DE es necesario realizar una historia clínica exhaustiva, considerando cirugías, enfermedad endocrina, neurológica, psiquiátrica o de infecciones de transmisión sexual (ITS). Hay que buscar evidencia de enfermedad cardiovascular y estudiar el sistema genitourinario y, en particular, buscar signos de ginecomastia (agrandamiento de las mamas), patología del pene -como el Peyronié- o de los testículos. En cuanto a exámenes de laboratorio, se debe determinar análisis de sangre completo, testosterona, prolactina, TSH y antígeno próstatico específico (PSA). Otras pruebas incluyen Doppler peneano, RigiScan, cavernosografía y arteriografía pélvica.
Varias sustancias pueden inducir disfunción eréctil: antihipertensivos, antiarrítmicos, beta-bloqueantes, antidepresivos, antiandrógenos (finasteride -ahora usado también en la alopecia-, ciproterona), bloqueantes H2 para la úlcera (cimetidina, ranitidina), alcohol, tabaco y drogas ilegales.

TRATAMIENTO

  • TRATAMIENTO ESPECÍFICO DE LA DIABETES (medicaciones orales, insulina, dieta)

  • CORREGIR OTROS FACTORES DE RIESGO MAYORES: depresión, hipertensión arterial, colesterol alto, tabaquismo, vida sedentaria, alcoholismo

  • SILDENAFIL (Viagra) y otros inhibidores de la fosfodiesterasa (tadalafil, vardenafil)

  • APOMORFINA

  • DROGAS VASOACTIVAS O INTRACAVERNOSAS (PAPAVERINA, FENTOLAMINA, PGE1)

  • VITAMINAS DEL COMPLEJO B (B1, B6, B12, fólico)

  • L-ARGININA, DAMIANA, YOHIMBINA (un laboratorio está en fase III de investigación, con una combinación de yohimbina de acción central y L-Arginina para estimular la producción de óxido nítrico sintetasa, medicaciones que ya nosotros la veníamos empleando con cierto éxito)

  • TESTOSTERONA Y DHEA (cuando están bajas)

  • AUMENTAR LA ACTIVIDAD FÍSICA

  • TERAPIAS SEXUALES

Nota del Dr. Adrián Sapetti: se aconseja a los lectores, como bibliografía complementaria, leer en esta misma página de Internet los artículos: Un fantasma temido: la depresión, La consulta sexológica, Terapias Sexuales, L-Arginina, Damiana, Yohimbina, Ácido fólico, DHEA, La importancia de la actividad física, Controversia sobre el vino y la salud, Drogas y sexo, Salud y sexo,  ¿Qué sabe Ud. de  Viagra?, Comer mal y las enfermedades, Desayuno y salud.

 

volver