¿Y con la cocaína o la marihuana?

La cocaína (también conocida como "merca, frula o blanca"), que se extrae de las hojas de la coca, es una de las más usadas en la actualidad por el "speed" (acelere) que produce al inhalarla. Es la favorita en esta época donde todo se caracteriza por el rendimiento y el aprovechamiento del tiempo al máximo, aún a costa de la salud. Es causa de crisis ansiosas, insomnio, deterioro personal, abandono de los cuidados corporales, actos contra las personas (incluida la violencia y el abuso sexual) y agresividad. Es sabido que su uso reiterado produce cuadros severos de impotencia sexual y disfunción del deseo, como bien lo saben los adictos al polvo de estrellas. Con el "crack", que es un derivado extremadamente tóxico de la cocaína y que se fuma, ocurre algo similar pero con mayor deterioro y alta incidencia de actividades delictivas.

En el caso de las intoxicaciones crónicas con marihuana y "hashish", el sujeto deviene pasivo o eufórico, con pasajes al acto o comportamientos estereotipados, a veces con crisis de pánico o episodios persecutorios. Sexualmente puede haber desinterés y dificultad para llegar al orgasmo.

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