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Una de las dependencias que con
mayor frecuencia vemos en el consultorio, aunque de naturaleza
distinta, es a los psicofármacos y tienen un dato adicional:
suelen estar avalados por recetas médicas. No estoy en contra
del uso de estos medicamentos que han aliviado o solucionado
cuadros que antes eran intratables, pero sí desapruebo su
uso indiscriminado y sin control médico. Desgraciadamente,
tanto en jóvenes como en adultos, hay automedicación de psicofármacos
y muchos profesionales dan recetas -o farmacéuticos los
venden sin ellas- desconociendo para qué los usan o quiénes
los usan. El consumo abusivo y descontrolado de los popularmente
conocidos como remedios para los nervios, son causales
de impotencia, pérdida del interés sexual en ambos sexos,
anorgasmia y dificultad para eyacular. Algo similar ocurre
con el alcohol ya que por su toxicidad hepática (que es donde
se metabolizan las hormonas) y neurológica, tanto como el
daño psicológico y familiar (con actos de violencia y delirios
celotípicos) que produce, es un célebre enemigo de la sexualidad.
Como solía decir el escritor Charles Bukowsky, quien algo
sabía de esto: "si quieres beber, bebe. Pero si quieres
hacer el amor, deja la botella".
De lo expuesto
surge que lo más temible y destructivo para la sexualidad y la salud en general es el uso
de drogas inyectables (anfetaminas, heroína, morfina, incluso cocaína); además
de la intoxicación y del alto grado de dependencia que producen, son causales de
deterioro y muertes, de contagio de bacterias y virus, dentro de los cuales está el HIV,
causa del SIDA.
No sólo es Eros
el que pierde con el uso constante de drogas y tóxicos sino la salud en general y la
calidad de vida. Sé de las faltas de posibilidades laborales y de horizontes que el
presente ofrece, de los problemas familiares, de la crisis social y los avatares de la
vida, amén de la angustia y depresión provocadas por los fracasos sexuales. Pero el uso
constante de estupefacientes, alcohol y tabaco, no solucionan el problema; por el
contrario, lo agravan y bastante.
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