
Lo primero que me acuerdo es, aproximadamente a los 5 años, haber jugado al
doctor con una vecina que era un par de años más grande, me sentía excitado
de una forma rara, no entendía muy bien que era pero tenía ganas de mostrarle
mi pene y que ella me tocara. También jugaban el hermano de ella y un amigo
del edificio, nos hacía pasar de a uno pero no nos dejaba sacar toda la ropa,
yo me quedaba en calzoncillos y ella como que me auscultaba la panza, me daban
cosquillas pero me gustaban. No recuerdo haber tenido erecciones a esa edad.
Por esa época, con un amigo nos desnudábamos y nos poníamos en la ventana, yo
tenía como un ansia exhibicionista, me acuerdo muy bien de esa sensación, todavía
la tengo cuando estoy con una mujer, es algo que me excita bastante sentirme
mirado, aunque también mucho tiempo tuve mucha vergüenza de mi cuerpo.
Ya un poco más
grande, a los 11 ó 12, jugábamos con mi hermana con unos muñecos, yo tenía una
leve idea del sexo por comentarios de mis compañeros, viéndolo ahora de lejos
en realidad no tenía ni idea. Con estos muñecos hacíamos una especie de simulación
del acto sexual, me excitaban un poco las formas de las muñecas, que eran como
unas barbies, aunque bastante asexuadas. Por esa época se veía muy poco
en la televisión y recién un par de años después empezaron a salir revistas
pornográficas. Con mi hermana, además, a veces nos desnudábamos y con una sábana
encima jugábamos a tocarnos.
Un par de años
después, estaba en segundo grado, había una chica que me gustaba mucho, no sé
si sentía algo sexualmente pero una vez le di un beso y me acuerdo que sentí
que se me doblaban las piernas. En sexto grado estuve de novio con V., ella
no quería que la besara pero la acompañaba hasta la casa de la mano, creo que
yo era bastante poco atrevido y muy miedoso y no me hubiera animado a darle
un beso si ella no me dejaba, todavía creo que soy un poco así, demasiado respetuoso.
Había otra chica
en el colegio que era un año menor, pero fantaseaba mucho con ella, un compañero
me había dicho que ella ya cogía, pero decía que no se "dejaba" por adelante,
nada más por atrás, esa imagen me quedó mucho tiempo grabada. Por ese tiempo,
empezamos a hacer bailes, los famosos "asaltos", poníamos unos lentos muy largos.
Creo que fue la primera vez que abracé a una mujer, que sentí la forma de su
cintura entre mis manos, a veces bajaba un poquito más de lo debido y le tocaba
el principio de la cola, me daba vergüenza tener erecciones en esos momentos.
Algunos de mis compañeros ya comentaban que se habían "desarrollado", que habían
encontrado las sábanas mojadas a la mañana y hablaban de sexo, yo no entendía
muy bien qué era. La verdad que no me acuerdo si me pasó así por la noche o
lo provoqué.
Empecé a masturbarme,
lo hacía boca abajo y creo que acababa muy rápido aunque no siempre, no tengo
el recuerdo exacto de las primeras veces, no sentía mucho placer, pero sí como
una necesidad, me acuerdo que tenía algunas fotos de actrices que mi viejo me
había dado, una de Marilyn Monroe cuando se le vuela el vestido era mi preferida.
Me masturbaba muchas veces al día, tengo la sensación de que no tenía buenas
erecciones en esa época, la verdad no tuve nada de información ni en la escuela,
ni en mi casa y lo poco que recibía por los compañeros y amigos era bastante
confuso, me daba un poco de miedo preguntar y creo que me parecía que era algo
no muy bueno. Me costaba mucho acercarme a las chicas, me ponía muy nervioso,
todavía me pongo nervioso, así fue como mi primera experiencia fue a los 18,
ni siquiera había besado una chica. En la primaria era un poco gordo y muy retraído,
pero en primer año de la secundaria bajé varios kilos y estaba bien, pero era
muy tímido todavía.
Mi viejo a veces
me traía algunas revistas, una vez me trajo un cuentito en el que hablaban con
términos como "clítoris", "cunnilingus" o "fellatio", no entendía nada pero
me excitaba mucho con ese cuento, trataba de un hombre que estaba con la mujer
del dueño de un "telo" (Nota: hotel al revés). El susodicho tenía en
las habitaciones cámaras para ver lo que hacían los clientes y los descubría,
pero en el medio relataba todo lo que pasaba en la habitación. De todas formas
la única charla sobre sexo que tuve con mi viejo fue un día que iba a ir a bailar
con unos amigos y me dijo que si tenía que coger le abriera las piernas a la
chica y empujara fuerte.
A veces íbamos
con un amigo a ver algunas películas eróticas que eran aptas para mayores de
trece años. Mi primera experiencia concreta fue en quinto año de la secundaria,
me hice muy amigo de una chica que tenía novio, salimos y terminamos en un parque
besándonos y tocándonos, ella comenzó a masturbarme, me acuerdo que esa vez
no tuve problemas incluso me costó acabar, era la primera vez que me pasaba
algo así con una chica, después me quedó la idea de que tendría que haberla
llevado a otro lugar y concretar de otra forma la situación, pero no tenía idea
en esa época, después no tuve oportunidad.
Aparecieron
un par de chicas después, algo cambió pues de pronto le empecé a gustar a las
chicas. Haciendo el curso de ingreso a la Facultad conocí a R., pero duró muy
poco y no pude llegar a concretar nada, igual me acuerdo que nos besábamos en
los pasillos y yo estaba muy excitado, también me daba vergüenza que ella se
diera cuenta.
Ese año me fui
de vacaciones con unos amigos, estaba muy deprimido y un poco desesperado ya
por tener una novia, ahí la conocí a N., con ella empezaron mis problemas, era
de otra ciudad y estuvimos saliendo casi ocho meses. No quería que usemos preservativos
y contaba los días, como nos veíamos una vez cada quince días era difícil que
coincidiera, en general no teníamos lugar para hacer nada, así que hacíamos
un simulacro, por decirlo de alguna manera, vestidos, en cualquier lugar, yo
empecé a acabar cada vez más rápido, también cuando me masturbaba acababa enseguida.
Creo que sólo un par de veces pudimos estar desnudos y tranquilos, igual yo
acababa apenas la penetraba. Había empezado a buscar información sobre estas
cosas, pero cuando lo hablaba con ella no tenía una buena respuesta. Cuando
me separé estaba muy deprimido. Al poco tiempo la conocí a S. que fue con la
que estuve casado ocho años. Tardamos como un mes y medio en tener relaciones,
creo que yo lo postergaba porque no sabía qué iba a pasar y efectivamente, ya
no sólo tenía eyaculación precoz
sino que me costaba mucho mantener la erección. Al poco tiempo empecé un tratamiento,
me dio un buen resultado al principio, logré controlar la eyaculación, también
tenía problemas con los preservativos, perdía la erección, pero después de un
tiempo también se corrigió. Lo que nunca pude sacarme fue la idea de qué pasaría
si estaba con otra mujer, no terminaba de sentirme seguro. Con S. siempre estuvo
bien, pero en un punto siempre me sentía insatisfecho, probé todo, compraba
películas, algunos aparatos. Nunca volví a tener problemas con ella, aunque
tenía que parar muchas veces, cuando estaba muy excitado, pero nunca tuve problemas
si me masturbaba o en una fellatio.
Empecé a tener
ganas de probar otras cosas, fui un par de veces con prostitutas, ya estaba
tomando Fluoxetina en ese momento,
así que me costaba mucho acabar, no fue para nada placentero, tampoco me dio
ninguna seguridad.
En un viaje
la conocí a J., la primera vez que tuvimos relaciones no pude acabar, dejé de
tomar la pastilla, empecé a tener problemas de nuevo, aunque no era lo mismo
que me pasaba antes, un par de veces pude tener relaciones más o menos normales
pero después acababa apenas la penetraba. Después me separé de ella un
tiempo y estuve con otra chica con la que no tuve problemas pero no estaba muy
enganchado, al tiempo volví con J., la primera y la segunda vez estuvo bien,
pero después ya no tenía forma de controlarlo, me excitaba mucho y acababa apenas
me tocaba o tenía que estar todo el tiempo evitando que me toque.
Después conocí
otra chica con la que tampoco estaba demasiado enganchado y estuve bien pero
mi actitud era muy descomprometida con ella, me atraía pero cuando terminábamos
de hacer el amor tenía ganas de que se fuera. Y ahora hace tres meses que la
conocí a F., con ella no me pasa siempre, pero tengo que estar parando todo
el tiempo o tiene que estar arriba mío, de todas formas mi actitud es muy temerosa
porque nunca estoy seguro de qué va a pasar y quiero tener relaciones porque
me gusta, tengo fantasías y sueños eróticos con ella, pero siempre me cuesta
llegar al momento de la penetración porque pienso que ahí se va acabar todo
y no quiero que se acabe y alargo los juegos previos lo que puedo, y siempre
parece que estoy pidiéndole permiso para todo. Y es por eso que hoy quiero consultarlo.
M. S., Bs. As., 2003
volver
|