Síndrome
de Irritabilidad Masculina (SIM)
La disminución de la
testosterona, la hormona masculina por excelencia, puede
provocar cuadros depresivos, incluyendo el recientemente
descrito “Síndrome de Irritabilidad Masculina” (SIM).
Lo novedoso es que en muchas ocasiones, una terapia de suplementación
con gel de testosterona permite superar los síntomas, e
incluso favorecer el tratamiento psiquiátrico de desórdenes
más graves.
“El Síndrome de Irritabilidad
Masculina es un cuadro depresivo que se acompaña por ‘Los
Cuatro Jinetes del Apocalipsis’: hipersensibilidad, angustia,
frustración y cólera”, explica el Dr. Eduardo Kalina,
psiquiatra y profesor de Psiquiatría de la Universidad del
Salvador, Bs. As. “Cuando se observa esta sintomatología
en un hombre de 40, 50 años o más (aunque también puede
darse en más jóvenes), una de las variables que debemos
tener en cuenta los psiquiatras es el nivel de testosterona
de ese paciente. Si se considera que puede existir una alteración
hormonal que esté provocando el SIM, habrá que derivarlo
al urólogo o al endocrinólogo”.
“Con una terapia con
testosterona, el principal cambio que los pacientes refieren
es que se sienten mucho mejor, con más ganas de salir, de
trabajar, con más energía, no se quedan dormidos todo el
tiempo. Es algo bien manifiesto”, sostiene el Dr. Gastón
Rey Valzacchi, urólogo y jefe de Andrología del Servicio
de Urología del Hospital Italiano de Bs. As.
Una de las formas más recomendadas
para el tratamiento es un gel que contiene testosterona.
Esta presentación es la más adecuada pues, si bien hay que
colocarlo todas las mañanas, mantiene niveles fisiológicos
de la hormona: más altos por la mañana que por la tarde,
remedando lo que hace el organismo. Y demostró ser muy bien
tolerado.
La andropausia y el “hombre gruñón” (Grumpy
man)
¿Recuerdan a uno de los 7 enanitos
que acompañaban a Blancanieves, siempre gruñón, malhumorado,
irritable? Pues bien, en el 2004, Jed Diamond, un psicoterapeuta,
publicó en los EE.UU. un libro titulado “El Síndrome
de Irritabilidad Masculina - Manejando las 4 causales claves
de la depresión y agresividad”. El autor, que previamente
había publicado “Menopausia masculina”, tuvo
una gran repercusión exhibiendo una problemática que se
veía desde hacía tiempo en los consultorios, en los varones
de alrededor de los 40 o 50 años: disminución de la energía,
de la vitalidad, especialmente en la parte sexual, menos
ganas de vivir, y cambios en el humor. Una de sus causas,
por supuesto que no la única, es la baja de testosterona
asociada a los años.
Es normal que la testosterona
disminuya a partir de la cuarta década de vida, a un ritmo
aproximado de 1,5% anual. Pero en algunos casos estos niveles
bajan tanto que se produce la llamada “andropausia”
o “déficit de testosterona”, una suerte de menopausia
masculina que si bien no le ocurre a todos los varones,
sabemos que 25% de los mayores de 50 años tienen déficit
de testosterona, y el porcentaje se incrementa a mayor edad.
Y esto aumenta la frecuencia de síndromes depresivos crónicos.
Características del SIM
En los varones, diagnosticar una depresión
es más difícil que en las mujeres, ya que se manifiesta
de forma muy diferente.
Siguiendo al colega y maestro
-el prof. Dr. Eduardo Kalina- “a modo de ejemplo vamos
a enumerar los síntomas más habituales con los que se expresa
la depresión masculina”:
-
Irritable
-
Frustrado
-
Impaciente
-
Acusador
-
Hostil, con pérdidas del control de la agresividad.
-
Rencoroso, no perdona, pero generalmente luego se
arrepiente.
-
Ansioso
-
Cansado, anérgico (agotado), debilidad muscular.
-
Ataca si se siente herido
-
Rabietas
-
Control excesivo de los afectos ( “chatura
afectiva”)
-
Impenetrable (cara de piedra)
-
Vergüenza por su estado actual y a veces por su
vida.
-
Sentimientos de fracaso y/o ruina.
-
Desesperanzado
-
Enojado, como una forma de sentirse seguro.
-
Incrementos en el consumo de tabaco, alcohol, medicaciones
o automedicación y también de las otras substancias
“psico-neuro-bio-socio-tóxicas”.
-
Pérdida o subida del peso corporal .
-
Disminución de la libido y/u otros trastornos sexuales.
-
Refugio en la televisión.
-
Tendencia a practicar excesivamente deportes.
-
Sexomanía o abulia sexual.
-
Superexigente con los demás, que “si lo trataran
bien su estado sería diferente”.
-
Dudas sobre “si es amado o querido por los
demás”
Continúa diciendo el Dr. Kalina:
“Al respecto, R. Petty, Director de la Wellman Clinic
de Londres, Inglaterra, destacó que: ‘El 50% de los hombres
a los 50 años presentan algunos de los síntomas del SIM´,
a lo que agregó: ‘Los hombres también padecen disbalances
hormonales, y los tratamientos de reemplazo hormonal, en
poco tiempo van a ser tan populares como los que se aplican
en las mujeres, ya que hay casos, completó Petty, que llegan
a presentar fuertes episodios de sudoración nocturna, calores
en forma de flashes, trastornos de la memoria, agresividad,
etc., es decir síntomas idénticos a los que padecen la mujeres
en la edad crítica´. Pero la diferencia en el estudio de
la andropausia y su manifestación en el SIM es que
está acompañado por un particular correlato biológico en
un disbalance hormonal en el que se destaca un déficit en
los niveles plasmáticos de testosterona”.
| Otras alteraciones, como por ejemplo, la suba de la
prolactina (hormona de la hipófisis), pueden producirse
en los estados de estrés, y funciona como una depresora
de la función sexual, casi como que inhibiera la acción
de la testosterona. |
“A su vez el aumento en
la secreción de GLAE (sex-hormone binding globulin- SHBG)
característica de los estados de estrés, neutraliza la testosterona,
intensificando el SIM, es decir que intentamos simplificar
con palabras, complejísimos proceso biológicos, que a medida
que se van esclareciendo, nos llevan a establecer abordajes
terapéuticos más eficaces como en este caso las terapias
de reemplazo hormonal con gel de testosterona, así como
otras medidas terapéuticas” (dieta, actividad
física, relajación, meditación, yoga).
Sin embargo, puede ser más
sencillo identificar si están sufriendo del Síndrome
de Irritabilidad Masculina. Según Diamond, las manifestaciones
del SIM, que él denomina “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis”,
son:
Otras características son: enojo, impaciencia,
culpabilidad, insatisfacción, sarcasmo, falta de autoestima,
tensión nerviosa, abandono, tristeza, hostilidad, sensación
de no ser querido, conducta desafiante y demandante.
Generalmente, quienes más notan los cambios
de actitud son las parejas de estos varones. Por eso es
importante que comprendan que atraviesan una crisis propia
de la edad, y que pueden ser ayudados por especialistas.
Cuándo acudir a la consulta médica
Con el paso de los años va disminuyendo
progresivamente la función testicular. Los testículos tienen
la doble función de producir espermatozoides y fabricar testosterona.
La lentitud de estos cambios permite que puedan seguir produciendo
espermatozoides y ser fértiles hasta edad muy avanzada. Sin
embargo, la producción de testosterona suele alterarse más
tempranamente: 1 de cada 4 hombres mayores de 50 presenta
un déficit que afecta su calidad de vida y pone en riesgo
su salud.
Hay muchas nomenclaturas para esta condición: “andropausia”,
para referirse a la declinación de los andrógenos; “climaterio
masculino”, asociándolo al climaterio femenino; “PADAM”
(siglas en inglés de “déficit parcial de andrógenos en
el hombre mayor”); “hipogonadismo” relacionado
con el envejecimiento.
Frecuentemente los hombres consultan por
la disminución del deseo sexual, pero también suele detectarse
déficit de testosterona a partir de fracturas (por osteoporosis)
o por alteraciones en el estado de ánimo. Tanto el andrólogo,
como el urólogo, el sexólogo, el endocrinólogo, y el médico
clínico o de familia están debidamente capacitados para detectar
este síndrome clínico e indicar su tratamiento. Cuanto antes
se realice la visita con el médico, mayores serán las posibilidades
de evitar el avance de estos cuadros y de mejorar la calidad
de vida del paciente.
Testosterona y disfunción sexual
Alrededor del
90% de los hombres a los que se les detecta un déficit de
testosterona, en realidad no acuden a los médicos por ese
problema, sino que consultan inicialmente a causa de una disfunción
sexual.
El síntoma más relevante por el cual el paciente
consulta es la disfunción eréctil,
deseo sexual hipoactivo o dificultades
para eyacular.
En los casos en que la impotencia y la disminución
de la libido aparecen juntas, se puede combinar
testosterona con sildenafil,
vardenafilo o tadalafilo,
para revertir el problema de la disfunción eréctil. La asociación
de ambos tratamientos mejora la respuesta sexual de los
pacientes.
Rey Valzacchi destaca que “los resultados de esta terapia
combinada son muy rápidos y muy satisfactorios. Lo que más
nota el paciente es que se siente mejor a nivel general.
Con la aplicación del gel de testosterona, en un período
de entre 10 y 15 días ya se nota una mejoría general. Y
en el caso del sildenafil, la mejora es inmediata. Por eso,
cuando a un paciente que le dimos este tratamiento lo vemos
al mes próximo, notamos claramente los cambios”.
Acerca del gel de testosterona
El gel de testosterona, que está disponible en la Argentina
desde fines del 2004, bajo el nombre de Androlone,
está indicado en varones con bajos niveles de testosterona
y corresponde a un desarrollo de Laboratorios Beta, una
empresa nacional líder en investigación y elaboración de
medicamentos de administración transdérmica (parches y geles).
Fue aprobado en nuestro país por la Administración Nacional
de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT),
y en los Estados Unidos por la Food and Drug Administration
(FDA) en 2002.
| Hoy ya estamos hablando, con justa razón de “la
revolución de la testosterona”,
por todo lo que conocemos de esta vital hormona y porque,
siendo bien indicada y con controles periódicos, promueve
efectos benéficos ayudando a que un “hombre gruñón”
vuelva a recuperar su buen humor, su bienestar, su respuesta
sexual plena, sus ganas de vivir. |

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