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Emocionante testimonio de un joven en
busca de su identidad sexual que, cual verdadero camino del héroe,
transita por dudas y miedos en cuanto a sus elecciones amorosas.
Idilio, William Bouguereau
Ernesto, 32, Colombia
Un saludo desde Shangai, China. Preocupado con mi situación
que no es muy diferente a la de muchos que ha tratado, me di a la
tarea de investigar en Internet qué era lo que me pasaba,
porque estoy súper ansioso debido a acontecimientos que han
ocurrido en mi vida.
Para empezar rogándole su atención y desesperadamente
le pido que me ayude, soy colombiano y estoy estudiando en China,
como comprenderá tengo muchas barreras que me impiden encontrar
a alguien especializado en el campo de la sexualidad en estos contornos
y así fue como llegué hoy a leer un trabajo que presentó
usted cuyo título es “Obsesión, compulsión,
ansiedad y parafilias”, mientras estuve en la capital porque
yo soy de una ciudad del centro, nunca se me pasaron por la cabeza
cosas como estas, incluso de vez en vez tenía alguna que
otra novia, solo que no me duraban mucho, entre otras cosas, hasta
cierto punto me molestaba, incluso porque desde la escuela primaria
arrastro algunos complejos de inferioridad, eso es verdad, en la
escuela me peleaba con los niños, pero era algo cobarde y
eso me siguió hasta el preuniversitario.
Luego mis padres se separaron, y tuve
una crisis emocional muy fuerte porque me sentí traicionado
por mi padre en quien tenía una confianza ciega, en mi primer
año de la universidad no tuve novia hasta el final de curso,
bueno si eso se puede llamar novia, ella era como la había
soñado siempre, rubia de ojos azules, delgada, alta, pero
la cosa no fructificó porque quemamos demasiadas etapas,
yo me fui a vivir con ella y al final ella se aburrió y me
dejó, me regresé con el alma hecha polvo a mi beca
y allí a duras penas pude terminar el curso, y para colmo
me vi envuelto en un posible contagio de VIH, luego el año
siguiente tuve una relación de corta duración con
una muchacha de la universidad también pero sólo me
interesaba estar con ella un fin de semana, estuvo muy mal de mi
parte y que los insultos que me propinó me los tenía
más que merecidos, de hecho me sentí como una mierda,
así luego tuve varias relaciones furtivas y en tercer año
la que más me duró fueron tres meses, ella era de
mi provincia pero de otro municipio y tenía novio, supuestamente
lo iba a dejar por mí, pero el que se quedó solo otra
vez fui yo, luego tuve un romance con la prima de mi mejor amigo
pero no fructificó porque a mí fue a quien no le gustó,
así en 5 año de la carrera conocí a Silvia
y me pasó exactamente igual.
Rompió conmigo de forma radical y eso me llevó a otra
depresión que tuve que regresarme a mi provincia para olvidarme
de aquello y centrarme en mi tesis. En la universidad me sucedió
algo: un muchacho de mi piso era homosexual o bisexual ahora no
podría definirlo bien, yo no lo sabía, quizás
la gente lo intuía pero lo tiraban a broma, la verdad es
que la mayoría de la gente conversaba con él porque
era buen conversador y daba buenos consejos a la par que te hacía
reflexionar en muchos aspectos de la vida, bueno en fin que se me
declaró, yo lo escuché con respeto y al final le dije
que lo sentía mucho pero que yo no era gay. Había
otro que era demasiado femenino y la gente le hacía maldades
y yo entre ellos, en mi cuarto pusieron a dos homosexuales a vivir,
le tengo que decir que yo les hice rechazo en principio pero un
amigo habló conmigo y me convenció de que son personas
con una orientación y un punto de vista diferente al mío
y fui bastante tolerante en cuanto a su presencia allí en
la habitación el resto del curso, sobre todo porque eran
buenas personas. Aun después de que pasaran los años
yo todavía no me llevaba muy bien con mi madrastra y teníamos
discusiones muy fuertes y mi padre en el medio.
Al graduarme en la universidad me ubicaron en una delegación
a trabajar, era lo que yo quería: desarrollarme como profesional,
pero allí se encargaron de enterrarme los sueños,
era un ambiente hostil, sumado a discusiones con mi padre y madrastra
me hacían tener unas crisis de ansiedad que no podía
resistir hasta tenía taquicardia, luego me dije no puedo
más y fui a ver a un estudiante de psicología y me
ayudó mucho sobre todo con el problema de mis padres pude
superarlo; en esos días estaba muy vulnerable, además
me puse a estudiar francés porque ese idioma siempre me gustó
porque mi padre estuvo allí y trajo fotos y me hablaba de
como era eso allá, además de que me había leído
los Tres mosqueteros, el Vizconde de Braguelonne, Nuestra señora
de París y El perfume, esas cosas influyeron en mí
el ansia de conocer más sobre ese país, su cultura
y su lengua, pero bueno a lo que iba, yo siempre he sido despistado
y hasta inocente en muchos aspectos, a veces demasiado bueno, pero
un día una de las muchachas que iban a las clases de francés
me dijo que en principio ella pensaba que yo era gay, eso me chocó
muchísimo, pero me tiró por los suelos, incluso en
esa época que eran mis discusiones con mi padre y en mi trabajo,
me sentí tan mal y tan defraudado conmigo mismo que me dio
otra crisis de ansiedad y volví a ver al estudiante de psicología
y me dijo que tenía que saber si yo lo era o no muy dentro
de mí, que si lo era lo asumiera y que si no lo era tenía
que ir a preguntarle y a enfrentar a esa muchacha.
Pues fui a enfrentarla, y le dije y expliqué algo de mi vida
y lo que sentía por dentro, luego me sentí algo mejor
y las dudas desaparecieron sobre si era o no homosexual, hasta que
estando aquí en China tuve dos relaciones previas a esta
que tengo y todo me fue bien, fueron unas relaciones por decirlo
así que no tienen la significación de esta de ahora,
estoy enamorado, eso nunca me había pasado antes en la vida,
y soy correspondido, sé que es la mujer de mi vida y la historia
de nosotros parece de novela porque ella y yo nos conocimos aquí
en China, ella es francesa pero vive en Alemania, nos conocimos
el último fin de semana de sus estudios de 3 meses aquí,
nos empezamos a escribir y el amor surgió, luego pasaron
6 meses de email y llamadas por Telef. diario hasta que ella se
vino a verme y fueron días maravillosos, estuvimos en infinidad
de lugares juntos, pero en los últimos días de su
estancia aquí, pasó por delante de nosotros un transexual,
y el tema surgió porque estaba vestido de mujer pero a las
claras se veía que era un hombre, y empezó la conversación
sobre esa gente y me sentí mal y se activó lo de la
duda de nuevo de si era gay, cosa que pensaba había superado,
es decir según creo se me activó lo que denominan
homofobia y como dicen que los homofóbicos tienen un homosexual
reprimido, ese es mi miedo, porque quiero tanto a mi chica que no
me gustaría defraudarla, ni defraudarme a mí mismo.
Yo en la vida había sentido esas cosas, siempre fui detrás
de las mujeres a piropearlas, claro que me daba un poco de corte
delante de mi mamá o algún familiar mayor, supongo
que serían cosas de la edad, incluso a mi vecina que es mayor
que yo por 10 o 15 años intenté seducirla, pero nunca
cayó, en fin que mi vida es un caos, sé que tengo
que enfrentarme a mis miedos, yo sé que no soy gay incluso
me imaginé besándole la boca a un hombre y me dieron
ganas de vomitar, yo le escribo para que me ayude a sacar estos
fantasmas de mi mente porque amo a una mujer, cuando ella se iba
a tomar su avión lloramos los dos de amor, y no me explico
por qué esas manifestaciones en mi conducta, aunque leyendo
su trabajo en el caso con buenos resultados me pasó igual,
nosotros queremos vivir juntos y formar nuestra familia. En mi infancia
con mis padres fui feliz aunque a veces me pegaban con el cinto
por cosas como jugar y hacer bulla en la mesa de un restaurante,
cosas así... pero cuando crecí las cosas de ese tipo
cambiaron bastante. Sé que usted podría ayudarme y
por favor se lo pido, se lo ruego ayúdeme estoy que me cuesta
trabajo dormir, no puedo comer bien, voy al baño con regularidad
varias veces y nada bien.
Por favor ayúdeme. Desde China esperando una respuesta alentadora
y agradeciendo de antemano su atención.
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