Devotee y Wannabe: Marginales del Ciberespacio* (Parte I)
 

*Lic. María Elena Villa Abrille

Psicóloga-Sexóloga Clínica- Especialista en Sexualidad de las Personas con Discapacidades-Miembro de la Comisión Discapacidad de la Revista de SASH (Sociedad Argentina de Sexualidad Humana)

villaabrille@fibertel.com.ar
villaabrille@gmail.com

A partir de los años 2000, Internet ha dado la posibilidad de que numerosas personas se mantengan en contacto y compartan experiencias.

Es así que ha sido el lugar de encuentro de muchos que durante toda su vida han mantenido determinadas atracciones y preferencias de índole sexual en la más completa soledad y anonimato.

Entre ellas se encuentran las personas Devotee y Wannabe, o “Marginales del Ciberespacio”, denominación que algunos de ellos han tomado.

El presente trabajo se ha realizado con información tomada de los foros temáticos de Internet y la colaboración desinteresada de personas Devotee de nuestro país y de España.

Devotee –Devoto-, desde esta visión de la sexualidad, es aquella persona que siente una atracción especial por las personas con discapacidad. Existen diferentes tipos o niveles, que es importante diferenciar:

1-Admirador

El admirador ubica a la persona discapacitada en un pedestal y la ve como alguien digna de gran admiración por su valor en la superación de una desventaja. Es una persona que generalmente intenta acercarse a las personas con discapacidad, mediante trabajos de voluntariado o situación laboral, como rehabilitador o cualquier otro tipo de profesión relacionada. Puede pasar como una persona sensibilizada y altruista con el tema de la discapacidad, y por supuesto esta admiración está totalmente aceptada en la sociedad, e incluso él mismo puede ser admirado a su vez por la gente en general por su actitud desinteresada.


El admirador es una persona que disfruta viendo imágenes y películas, o leyendo libros sobre la discapacidad física, pero él ve sus motivos más como los de un observador interesado, que como los de un voyeur. Puede justificar su interés como algo puramente científico, estudiando de esta manera piensa que podrá mantenerse más informado y entender mejor las necesidades y preocupaciones de las personas con discapacidad.

2. El Devoto en sentido estricto

Por razones absolutamente fuera de su control, presentan un interés casi obsesivo en mirar a las personas que padecen alguna discapacidad. Generalmente están muy avergonzados de sus sensaciones y acechan activamente a las personas con discapacidad física, pero lo hacen de una manera tan clandestina que raramente alguien se da cuenta de esta obsesión.

Coleccionan fotos, videos, libros y todo aquello que esté relacionado con el objeto de su deseo y claramente saben que nadie podría entender esa fascinación que sienten, pues hasta a ellos mismos les resulta desconcertante.

Utilizan todo tipo de estrategias para poder fotografiar, filmar o simplemente observar a las personas con discapacidad en sus tareas cotidianas, pues es principalmente el movimiento dificultoso de los miembros y la manera en cómo se desenvuelve esa persona, con su limitación física lo que más le apasiona.

3. El Pretendiente

El pretendiente es alguien que se siente atraído por el estado de invalidez, es decir, por la forma de vida de la persona discapacitada, aunque sólo tiene la necesidad de experimentarlo por sí mismo de vez en cuando.

Puede llegar a comprarse muletas, bastones, e incluso silla de ruedas para poder realizar sus fantasías.

Ada, 19, México

Desde siempre he sentido atracción hacia los hombres discapacitados, soy una mujer que me excita mucho ver las sillas de ruedas y otros aparatos que usan los discapacitados, quisiera saber en cuestión psicológica y/o siquiátrica a qué se debe esto, y si es común o no, gracias.

Suele ser ésta una actividad oculta hecha en secreto en su propia casa, aunque sólo algunos más audaces son capaces de aventurarse a salir a lugares públicos, incluso pueden llegar a viajar a otra ciudad, lejos de su lugar de origen, donde nadie les conozca, para actuar como ellos.

El estar en la mirada de los otros, miradas fijas y curiosas se convierte en un verdadero placer para ellos, pero esta sensación placentera la mayor parte de las veces se ve empañada por serios sentimientos de culpabilidad.

TESTIMONIO

“Vamos a ver... efectivamente soy devotee, desde siempre, desde mi infancia recuerdo sentirme atraído por las chicas con discapacidad. Supongo que sabrás que dentro de los devotees hay grandes diferencias, puesto que la atracción es muy variopinta.

Dentro de los devotees hay hombres que se sienten atraídos por amputadas, parapléjicas, tetrapléjicas, con secuelas de polio, parálisis cerebral..., pero dentro de estas categorías a su vez existen muchos grupos. En el caso particular de los hombres atraídos por amputaciones los hay que se sienten atraídos por amputaciones de miembros superiores, y otros por miembros inferiores; pero a su vez existen preferencias sobre la porción de miembro amputado.

Si nos centramos en los devotees masculinos puedo decirte que hay de todo, pero el fetiche por antonomasia es la amputada transfemoral unilateral. Las mujeres se sienten mayoritariamente atraídas por amputados transfemorales bilaterales y parapléjicos.

Hablando de mí mismo, he de decirte que mi atracción mejor dicho el momento de mi ‘impregnación’, se produjo a la edad de 3 años, cuando estando en el colegio una chica a la que le faltaba una mano se sentó a mi lado, recuerdo que me fascinaba verla jugar con la plastilina. Otro tema que impacta al devotee, es verte solo en el mundo, sin información y sin conocer la existencia de personas como tú. Cuando conoces Internet tienes interés por aprender lo que te ocurre, y te das cuenta que hay poca información y la que hay es errónea. En este sentido, me gustaría decirte que mis dos carreras universitarias que poseo del ámbito científico, me hacen cuestionar y reprobar la mayor parte de las teorías que circulan, la más graciosa es que somos homosexuales reprimidos y que buscamos en el muñón la metáfora del falo de un supuesto amante. Esto es muy gracioso, yo tengo 28 años y he tenido varias relaciones estables con chicas  estupendas, guapísimas y maravillosas, algunas de ellas modelos y otra en concreto estrella de la  televisión, y jamás se me pasó por la cabeza entablar una relación homosexual, ni tan siquiera como experiencia. De todo eso es de lo único que estoy seguro...Mis relaciones sexuales, han sido maravillosas y placenteras, no me cabe duda, pero siempre he sentido la necesidad de disfrutar con una chica amputada, ya que de alguna manera encuentro ese cuerpo más atractivo... pero si me preguntas si necesitaría tener a una chica amputada como pareja, no sabría responderte con seguridad, pero te digo que llegado el caso no me importaría, es más, probablemente sería más feliz en el plano sexual, aunque lógicamente necesitaría que esa persona cumpliera mis preferencias como persona. Eso sí, en todas mis relaciones sexuales, siempre ha circulado por mi cabeza la fantasía de la amputación”.

Es interesante observar las distintas miradas que existen al respecto, por un  lado están las más tradicionales y prejuiciosas que condenan estas actitudes observándolas como situaciones de abuso hacia la persona con discapacidad y por el otro la mirada de la gente más joven que se plantea: ¿por qué no?....¿por qué siempre tiene que ser el modelo 90-60-90?

Nota del editor: este artículo ha sido dividido en cuatro partes, por lo que serán alojadas en próximas entregas. Como artículos complementarios se aconseja la lectura de Parafilias.

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