La
curación para tu impotencia, dijo la sacerdotisa al azorado
Encolpio, es que te penetremos con un olisbos (falo) de
cuero untado en aceite y pimienta, mientras te flagelamos
con ramas de ortiga.
El joven huyó, para no volver,
y se curó del mal que lo aquejaba.
“Satiricón” (adaptación),
Petronio (poeta romano, siglo I)
Muchas veces los pacientes refieren,
en los consultorios, que les habían dado sildenafil o vardenafilo
o tadalafilo, pero “la pastilla no había funcionado”.
Entonces deberíamos hacerles, y hacernos, distintas
preguntas:
1- ¿SE REALIZÓ UN CORRECTO
DIAGNÓSTICO –UROLÓGICO, PSICOLÓGICO, SEXOLÓGICO, VINCULAR,
SITUACIONAL, METABÓLICO, CARDIOLÓGICO, HORMONAL- ANTES DE
MEDICAR? ¿ERA NECESARIO DAR UN FÁRMACO, LA INDICACIÓN ERA ADECUADA?
En ciertos casos es dada a la
ligera, fuera del contexto terapéutico, de una manera intempestiva
o hay un
apresuramiento en la indicación
y así escuchamos en boca de los pacientes: “el
Dr. ni me había escuchado y me tiró la pastilla por la cabeza”;
“me dieron la pastillita en la playa de estacionamiento
donde trabajo” (SIC);“no me explicó cómo
tomarla”; “no me pidió ningún estudio, me dijo
tome esto y vuelva en tres meses”.
No se realizaron estudios específicos
ni análisis, la entrevista fue breve; entonces la indicación
del medicamento se hace de manera apresurada, reemplazando
el tiempo que el médico no le dispensa al paciente, ya sea
por incomodidad o desconocimiento del tema, o porque los
sistemas actuales de atención casi obligan a ver un paciente
cada 10 a 15 minutos (a veces menos).
Creemos que no habría que olvidar
que detrás de un síntoma, en este caso la impotencia, pueden
existir distintas causas, diversas patologías, que no se
pueden dejar pasar por alto.
2- ¿LA
TOMÓ LEJOS DE LA COMIDA, CON POCO
ALCOHOL, CON LA SUFICIENTE ANTELACIÓN?
En otros casos la indicación
médica es insuficiente, carece de toda explicación y el
paciente la toma con una comida copiosa, con excesivo alcohol,
muy lejos o muy cerca del acto sexual, lo cual disminuye,
anula o minimiza el efecto, especialmente en el caso del
sildenafil. En el caso del Viagra se aconseja 1 hora antes
del acto sexual, con el Cialis mejor que sea 2 a 3hs antes
(pero funciona 36hs) y en el caso del Levitra basta con
20-30 minutos.
3- ¿LA DOSIS
ES LA CORRECTA? ¿CON CUÁNTO COMENZAMOS?
Muchas veces si no se evalúa
al paciente por su estado de angustia, la presencia de factores
de riesgo mayores (FRM) cardiovasculares (diabetes,
tabaquismo,
Hipertensión arterial,
dislipemias,
obesidad, si
está deprimido, si ha tenido una resección prostática; podemos
empezar con una dosis muy baja y, ante una eventual falta
de respuesta, el paciente se desalienta. También habría
que aclararle que una dosis se considera negativa luego
de tres intentos.
4- ¿LA INDICACIÓN LA HIZO UN PROFESIONAL?
Algunos pacientes nos cuentan
que habían tomado estas medicaciones sin haber logrado efecto
alguno, pero que no se las habían recetado. Así vemos que
las compraron sueltas, en frasquitos o en blister, por Internet
con delivery a domicilio, en un departamento, en
un bar o en ¡una estación de gasolina! (reportes textuales
de pacientes)
. Transcribiré textos extraídos
de sitios de Internet o de correos electrónicos:
En otros casos no han podido explicitar
sus miedos fantasmáticos sobre los posibles efectos adversos
(“tenía miedo que me hiciera mal al corazón... que
me dejara ciego...que mi pareja se diera cuenta que había
tomado la pastilla” o “no me animé a preguntarle
al médico sobre los efectos secundarios y él tampoco me los
explicó”). En estos casos la
conducta sería implementar técnicas
de reducción de la ansiedad, dar información tranquilizadora,
o una Terapia Sexual breve.