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¿HAY RESISTENCIA EN LA PAREJA?
El sildenafil, tanto como el
tadalafilo y el vardenafilo colocan al paciente en una posición nueva: son
medicamentos que pueden tomarse en secreto. De hecho muchos varones se lo
ocultan a sus parejas, sobre todo con aquellas que se oponen a su uso. Es
bastante común escuchar a las mujeres cuando afirman que con la pastilla lograrán
lo que conmigo no lograba... ¿acaso conmigo no le es suficiente? Es como si
se jugara en ellas un punto de castración, donde pierden posición en el juego
con la otra (en este caso la pastilla). Si pensamos en el mecanismo de acción
observaremos que, para que actúen, es necesario y fundamental que ese varón
se excite con y por su pareja, homo o heterosexual; en este sentido su acción
sigue un paso fisiológico: primero se requiere que haya estimulación erótica
seguida de excitación y eso no lo da la píldora sino la pareja del varón que
padece la disfunción.
| Julio, 59: "pareciera ser que mi mujer quiere un marido impotente
porque se opone a que yo use la pastilla; ahora que puedo lograr la erección
después de años se opone a la indicación del sexólogo." |
Si lo oculta a su pareja comienza
una serie de complicaciones adicionales:
-
cuándo
ingerirlo
-
qué relación
tendrá con las comidas ya que sabemos que las grasas –especialmente
con el sildenafil- retardan la absorción casi un 40
-
si podrán
tomar bebidas alcohólicas
-
si ella
llega a descubrir que la utilizó
-
ante
la pareja tendrá que mostrar que su rendimiento se produce
sin ayuda y, además, él deberá dejarla satisfecha.
TEMORES Y FANTASÍAS EN LAS PAREJAS
| Laura, 38: encontré entre las ropas de mi marido,
la famosa “pastillita”. Lo primero que pensé
fue que él tenía una amante, pero me juró que la usaba
conmigo. Es cierto que, desde que le descubrieron la
diabetes y la presión alta, lo veía que andaba con problemas,
pero ¿tenía necesidad de tomarla, será que no lo excito
como antes? |
Las hemos detectado antes o después del consumo del fármaco:
-
Miedo
a que se muera al tomar la pastilla
-
Temor
a la infidelidad y al SIDA
-
Que
deseen tener relaciones con otras parejas que no conocieron
su pasado disfuncional
-
No
poder seguir el ritmo y los deseos de ese varón que ahora
aumentó su actividad sexual
-
Que
el varón se sienta rejuvenecido y busque otra pareja más
joven y atractiva
-
Que
se haga adicto
Algunas mujeres más liberales
e informadas le piden al hombre que la tome. En cambio si
tienen una estructura más rígida piensan que él tendrá que
erectar solamente con su presencia. Cuando se dan cuenta que
el medicamento consiguió “lo que ellas no lograban”,
surgen la envidia, celos y sentimientos de competencia (“¿quién
podrá más y mejor: la pastilla o yo?”), dificultando el
tratamiento.
| En estas situaciones conviene elaborar los aspectos
conflictivos para que el medicamento indicado funcione
favorablemente, entendiendo que puede ser una ayuda inestimable
para que el amor renazca, para que el placer sexual vuelva
a surgir. |
El tener en cuenta estos 10 puntos
enumerados en las tres partes del artículo augura a los pacientes
una mejor respuesta y a los médicos un mayor éxito terapéutico.
El citrato de sildenafil,
el tadalafilo y el vardenafilo
son medicamentos para una condición médica como la
disfunción sexual eréctil,
que cambiaron la historia de la Farmacología, la
Sexología y la Medicina, marcando un camino (que ahora continuarán
nuevos fármacos) del cual no se volverá: el hecho de conocer
el mecanismo íntimo de la erección y la acción específica
del fármaco en el lugar específico, y teniendo en cuenta los
factores antes explicados, augura a los pacientes una larga
y satisfactoria vida sexual.
Fuente utilizada: “Los
senderos masculinos del placer”, del Dr. Adrián Sapetti,
médico psiquiatra y sexólogo clínico. Editorial Galerna, Bs.
As., 2006.
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