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En la etapa de la menopausia (palabra
que denota "la pausa de los menstruos, de las menstruaciones)
se dan distintos cambios en la respuesta sexual y genital en las
mujeres. Estos cambios no excluyen otros síntomas:
Por supuesto que no siempre se da toda la sintomatología sexo-genital
en la misma persona o en el mismo momento pero los siguientes signos
y síntomas se suelen detectar en la clínica:
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La
lubricación
vaginal es más lenta y de menor volumen
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La
penetración peneana o digital puede ser dolorosa y producir
pequeñas lesiones
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La
respuesta sexual es más lenta
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Disminuyen,
en la piel, las sensaciones táctiles
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Pueden
disminuir el impulso sexual (libido) y el deseo
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Menor
producción de fantasías eróticas
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Puede
disminuir la capacidad orgásmica
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Disminuye
y se afina el vello púbico
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Se
encogen los labios menores y mayores
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Disminuyen
el tamaño, la turgencia y erección
del clítoris
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Disminuye
la acidez vaginal aumentando la posibilidad de las infecciones
vaginales
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Se
alisan las paredes de la vagina (antes de la menopausia son
rugosas) y se hacen más sensibles
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Disminuyen
el tamaño del útero y las contracciones del recto
Vuelvo a remarcar que no siempre se
dan todas estas situaciones antes descriptas dependiendo, además,
del equilibrio hormonal (disminución de la producción de estrógenos,
de la DHEA
y de la testosterona
-recordemos que un 25% de esta última proviene de los ovarios, un
25% de las glándulas suprarrenales y un 50% de la conversión de
otras hormonas sexuales-), de factores socioculturales, psicológicos
y de la historia de vida (cómo vivió la sexualidad en la etapa anterior
a la menopausia, qué creencias tuvo sobre la misma, si padeció disfunciones
o fobias sexuales).
Todos estos síntomas suelen desaparecer
con los distintos recursos terapéuticos (Terapia de reemplazo
hormonal TRH-, uso de un lubricante
como el Kemial-, cambios higiénico-dietéticos). Lo importante
para destacar es que la vida erótica y sexual no termina con la
menopausia (que puede ser precoz -cercana a los 42 años-) sino que
es una etapa a disfrutar en plenitud. No nos olvidemos que con el
aumento de la expectativa de vida una mujer puede transcurrir casi
la mitad de su vida luego del cese de sus menstruaciones
y obviamente merece vivir esta etapa manteniendo una óptima salud
sexual, gozando del sexo, del amor y la pasión.
La Terapia de Reemplazo
Hormonal (TRH) es una manera efectiva para el médico de contrarrestar
los efectos que provoca la pérdida del estrógeno en sus pacientes.
Puede combinar 2 hormonas que el cuerpo deja de producir durante
la menopausia: estrógeno y progesterona aliviando los síntomas asociados
con la menopausia y con el uso continuo puede ofrecer beneficios
protectores en el largo plazo como la prevención de osteoporosis
o del riesgo cardiovascular. En ciertas ocasiones donde hay pérdida
de la libido y menor deseo y dificultades
orgásmicas se podrán adicionar a las hormonas antes citadas,
pequeñas y controladas dosis de testosterona
y DHEA.
Una opción a la terapia con estrógenos
es el uso de Tibolona,
con acción androgénica y levemente androgénica
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