Que
la disfunción eréctil, en distintos grados, afecta a casi la mitad
de los varones entre los 40 y 50 años?
Que
entre el 60 y el 80% de los casos de disfunción erectiva
están asociados con condiciones físicas, medicaciones,
tóxicos y factores relacionados con un desajustado estilo
de vida?
Que
esta disfunción puede ser un marcador, un signo precoz
de otras patologías subyacentes?
Que
hay factores emocionales, afectivos y coyunturales que
pueden producirla?
Que
menos del 10% de quienes sufren una impotencia busca tratamiento?
Que
hoy contamos con tratamientos seguros, eficaces, confiables
y en breve lapso de tiempo, para resolver esta problemática?
¿Sabía Ud. que algunos de estos
factores físicos -además de los psicológicos- pueden contribuir
a la aparición de una impotencia?