¿El problema sexual se da sólo por el efecto nicotínico?
 

Además de la nicotina, con cada cigarrillo se están inhalando cientos de compuestos químicos: el monóxido de carbono (el mismo gas que liberan los calefones en mal estado y los motores), hidrocarburos y grupos alquitranados, nitrosaminas (todos cancerígenos de primer orden), ácido prúsico y formaldehído (también coautores del cáncer de pulmón) y varios metales tóxicos. O sea que el balance es nefasto para la salud general y sexual. En la mujer cabría marcar que se contraindica tomar simultáneamente píldoras anticonceptivas y fumar porque aumenta el riesgo de trombosis. En ellas, debido al cigarrillo, se han incrementado el cáncer pulmonar y los accidentes vasculares y se sabe que, en la embarazada, produce daños en el feto.

Algo que trae conflictos es el problema del fumador pasivo, también denominado por los norteamericanos como fumador de segunda mano, ya que está bien documentado el daño que hace el humo circundante al no fumador. Los fumadores suelen tener como argumentos, irracionales y simplistas, de que "con toda la polución que hay en el ambiente cómo van a hacer esa objeción...no sean represores...en última instancia de algo hay que morirse....hay tantas cosas que a mí no me gustan y sin embargo.." Aclaremos desde ya que no se trata de un problema estético de si gusta o no gusta sino que nadie tiene derecho a dañar al otro y menos si ese otro le pide que no lo haga. Si hay polución ambiental mejor razón para no seguir dañando los pulmones y, si de algo hay que morirse, cada no fumador tiene derecho a elegir de qué manera llegar al fin de sus días.

Otro de los argumentos es que fumar es un placer, lo que no pongo en dudas. Pero también aceptemos que nadie fuma uno o más atados por día sólo por placer, y los fumadores lo saben bien. Hablar de hábitos reflejos o una necesidad de calmar la angustia, mitigar la soledad, el aburrimiento o la desesperación, parece más razonable que adjudicar cierto espíritu hedonista a una actitud de autoagresión. Por otra parte yo no hablo de no fumar ni comer nada, sino de ser más equilibrados, de ingerir alimentos en función de su aporte energético y, si fumar o beber producen placer, que no se pierdan de vista los límites que diferencian una debilidad o preferencia de una compulsión; darse los pequeños gustos sin exponer la salud a grandes peligros.

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