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NUEVA VERSIÓN
En junio del 2001 tuve oportunidad de ser
invitado al 15th Congreso Mundial de Sexología
(París), en el 2003 al 16th Congreso Mundial de
Sexología (La Habana), en 2005 al American Urology Congress
(San Antonio, Texas) y me llamó la atención la enorme cantidad
de trabajos presentados por colegas de todos los continentes,
desde Asia y Africa a Europa y América, donde se tocaba el
tema del tamaño del pene y los posibles tratamientos (quirúrgicos,
mecánicos o kinésicos) para la elongación o engrosamiento.
También había trabajos sobre los condicionantes psicológicos
de este problema que obsesiona a varones alrededor de todo
el mundo, lo que prueba que el complejo del tamaño es universal
y hay que prestarle atención ya que muchos lo padecen con
gran carga de angustia y baja autoestima.
- Oscar, 38: Poseo un
pene pequeño y, aunque mi compañera no me diga nada,
interiormente sé, estoy convencido, que en nuestros
actos sexuales no rindo como es debido. Leí que hay
aparatos y cirugías para alargar el miembro.
- Daniel, 26: me impresionó cuando vi una propaganda
de la película Godzila que decía: "el tamaño
también importa".
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Muchos de ellos
consideran que el problema les trajo a lo largo de su existencia,
los siguientes problemas:
- Estar solteros o solos
- No poder lograr una buena erección
- Ser eyaculadores precoces
- No gustar a las mujeres
- Estar deprimidos
- Haber fracasado en la vida
- No poder cambiarse en los vestuarios
- No haber debutado
¿Más
grande es igual a mejor rendimiento?
El caso de Oscar es algo
típico como de otros que sostienen "poseer un pene pequeño
y, aunque ella no me dice nada, interiormente sé que en
nuestros encuentros sexuales no rindo como es debido”.
-
Julio, 28: sé que las mujeres no quieren seguir
conmigo porque tengo el miembro muy chico, tengo relaciones
una vez y me terminan dejando.
- Carlos, 41: aunque me digan lo contrario sé que
las mujeres les gusta el tamaño grande y yo creo que
hay relación directa entre la potencia sexual y el
grosor porque así el pene se llena más de sangre.
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¿A mayor tamaño,
mayor potencia?
La asociación
entre el tamaño del pene-virilidad-potencia sexual
es una creencia arraigada entre los varones.
No vaya a creerse
que este complejo incide solamente en los varones heterosexuales
sino que he podido escuchar en algunos de mis pacientes homosexuales
cuánto los inhibía y acomplejaba el tener un miembro muy
chico: en sus círculos también se deifica al que la
tiene de gran tamaño.
- Julián,
29: soy homosexual y no me fijo en el largo sino en
el grosor.
- Darío, 36: en el ambiente gay el tamaño es muy
importante y yo que la tengo chica me siento despreciado.
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¿Quién
se acostará conmigo si lo tengo chico?
Muchos sostienen
que sus compañeras piensan que no rinden como deben
porque el tamaño de su pene no es satisfactorio, aunque
ellas no lo confiesen. Es una sucesión de sobreentendidos
y supuestos (él cree que ella cree que él cree) y sobre
estos silencios y suspicacias se generan situaciones conflictivas.
Cuando se convierte en obsesión puede llegar a perderse el
apetito sexual, debido al convencimiento de que va a pasar
vergüenza, actuando como una verdadera pantalla encubridora
que el mismo sujeto desconoce: él sigue afirmando que no sale,
no tiene pareja, ni esposa ni hijos, por una cuestión de
tamaño.
- Lila,
45: no me gustan los que la tienen chica ni los eyaculadores
precoces.
- Viviana, 46: a mí me gusta que la tengan gruesa.
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¿Una
prueba de virilidad?
Una de las leyendas
más aceptadas es que cuanto más grande es el pene, más viril
es el varón durante el coito. Es decir que el tamaño está
en relación directa con la capacidad de un individuo.
-
Damián, 29: cuando penetro a mi novia, luego
de un rato siento que mi miembro "baila"
dentro de la vagina, es que la tengo muy chica y
eso es mi obsesión.
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Como cierre de
esta primera parte podemos afirmar que es una problemática
muy común en los varones y un motivo frecuente, angustiante
y repetido en los consultorios sexológicos.
NOTA: este artículo, debido a su extensión,
se ha dividido en 2 partes.
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