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Definición
Las
(Psico)Terapias Sexuales entran, a nuestro entender, en el campo de las Psicoterapias
Focalizadas, de objetivos limitados. Planteamos esto porque nos sirve para enmarcarlas
y definirlas no como algo atípico y fuera de todo marco teórico (sólo basadas
en el uso de unas cuantas técnicas probadas como eficaces) sino en un marco
ideológico que, pudiendo ser variable de acuerdo a la formación del terapeuta,
las sustenta y permite su instrumentación de manera sistemática y planificada.
Hablamos de la formación del Terapeuta ya que, éste podrá tenerla predominantemente
psicoanalítica o gestáltica, tanto como conductista o sistémica, aunque luego
sus intervenciones técnicas se alejen de la ortodoxia.
Podríamos definirlas entonces como Psicoterapias
breves, entendidas así porque abarcan un lapso de unas 10 a 15 sesiones
en la mayoría de los casos, con baja frecuencia (semanal o quincenal), focalizadas
(ya que recortan el síntoma tratando de definir el problema con la mayor claridad
posible), de objetivos limitados puesto que procuran la remisión sintomática,
con un abordaje de la pareja desde un punto de vista sistémico, con la implementación
de múltiples recursos técnicos:
suministro
e información
señalamientos
y redefiniciones
intervenciones
paradojales y prescripciones del síntoma
sugerencias
específicas (tareas)
juegos
psicodramáticos o gestálticos
sueño
dirigido
técnicas
corporales y de relajación
interpretaciones
desde una perspectiva psicoanalítica
uso de
medicaciones específicas cuando esto se requiera
Quizás no quisiéramos
abundar en su tipificación pero si hacer una aclaración: nuestro país viene de una
tradición terapéutica fuertemente influida por el pensamiento psicoanalítico en casi
todas sus corrientes que, junto a sus aportes positivos, trajo una gran polémica en
contra de las Psicoterapias breves, a la que se veía como un subproducto, como una
versión bastarda de las psicoterapias "profundas" y no como un instrumento
terapéutico con dinámica propia, con una articulación técnica que le otorgaba una
singularidad insoslayable y que, además, resultaban efectivas.
Esta polémica zanjada en
casi todo el mundo aún hoy la escuchamos con respecto a las Terapias Sexuales,
especialmente desde la ortodoxia, ya sea freudiana o lacaniana. Pero lo que no resuelven
algunos psicoanalistas lo resuelven los mismos pacientes: ellos no suelen esperar tanto y
se autoderivan o abandonan los tratamientos que no tienen en cuenta su problemática
sexual. En el lado opuesto hoy vemos que muchos analistas nos envían sus pacientes,
habiendo perdido, entre otras cosas, el miedo a que el paciente se le fuera por derivarlo
al Sexólogo (de la otra manera algunos veían que cansados de esperar lo irrealizable,
desertaban sin mayores explicaciones).
| En nuestro Centro de Sexología,
aproximadamente el 40% de los consultantes están en el curso de una Psicoterapia
individual, grupal o de pareja, y llegan por derivación propia o por sus
psicoterapeutas. |
¿Cuáles
son las disfunciones que se tratan?
En los varones las consultas
más frecuentes son:
En las mujeres las consultas
más frecuentes son:
Una consulta que puede
asociar la problemática de ambos miembros de la pareja es el llamado matrimonio
no consumado, entendido así a quienes no han podido consumar un coito con
penetración durante un lapso de unos 6 a 8 meses, a pesar de intentarlo al menos una vez
al mes.
Un hecho digno de observarse
es que ciertas depresiones larvadas, reactivas, comienzan a
manifestarse por algún síntoma en el área sexual: disminución del deseo, menor
respuesta erectiva, dificultad de llegar al orgasmo. Sólo en el curso de las entrevistas
diagnósticas, y aún algo después, el síndrome depresivo irrumpe claramente. Lo
remarcable es que al no ligar el síntoma sexual con esa depresión subclínica aquél va
reforzando aún más la baja de la autoestima y la pérdida de confianza, con aumento de
la vivencia displacentera.
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