Nota del editor: este testimonio muestra
que no es lo mismo una parafilia
que la orientación sexual de un individuo: se pueden tener
prácticas o conductas de trasvestirse pero tener una orientación
heterosexual, homosexual o bisexual. Es que el goce estaría
en el acto de ponerse ropas de mujer, maquillarse o incluso adoptar
gestos femeninos ya sea en público o en privado, más
allá de las elecciones sexuales que tengan. Es una práctica
más común de lo que se piensa. Se han cambiado los
datos de filiación para mantener el anonimato de la persona
que envió este testimonio.

He revisado en consultas más frecuentes
y ya he leído sobre el travestismo. Quiero decir primero
que me encantó. Me siento identificado con la descripción
pues me parece erótico vestir prendas de mujer, y entre más
completa sea, mejor, incluso uso maquillaje.
He leído que esta conducta suele relacionarse
con estrés y ansiedad. También está el antecedente
de un contacto sexual con personas del mismo sexo y un poco más
grandes en la niñez, pero se despertó el interés
en ropa femenina en la niñez y adolescencia, después
se disipó y volvió cada vez con más fuerza.
Soy masculino y tengo novia a la cual amo y mantengo relaciones
heterosexuales, mientras en casa sin que nadie sepa practico el
travestismo. El punto ahora es que me inquieta e interesa mucho
el salir travestido, ir a un bar travesti acompañado de alguien
quien no me juzgue, sin embargo siento mucha ansiedad porque es
para mí moralmente inaceptable. Quiero pedir su ayuda para
saber si esta práctica dejará de presentarse una vez
realizada la visita al bar, o si aumentará y me preocupa
que un día me traiga problemas sociales. Sobre todo me preocupa
por que he notado que aumenta, pero se presenta en pocas ocasiones
al año, pero cuando lo hace es muy intensa su aparición
y me causa angustia.
Quiero decir además que en este momento no me interesa participar
en una actividad sexual con una persona del mismo sexo, en parte
por miedo a las enfermedades y en parte por que no me parece necesario
pues me siento pleno en mis actos sexuales, pero también
siento placer en el recibir contacto anal y lo he practicado masturbándome
con dildos (Nota del editor: proviene de la palabra inglesa “dil
doul” que significa pene erecto.
Es un juguete sexual en forma de un pene u otra
forma redondeada. Puede ser hecho de plástico u otro material
y meterse en el ano o vagina como sustituto del falo. Popularmente
se lo llama también: “consolador”.), lo cual
me causa angustia también por mi relación heterosexual.
Ayúdenme por favor, aunque ya me ha orientado leer sobre
travestismo.
De antemano gracias.
Jhonny, 28, Venezuela.
Nota del Dr. Adrián Sapetti:
A los pocos días de ser publicado el testimonio, me llegó
este comentario del Lic. Raíces Montero, a quien admiro y
respeto mucho, manifestando su disenso con el comentario que se
hizo sobre el caso.
Con su autorización, agradecido me permití agregarlo
como pie de página.
Adrián:
El caso de referencia se trata de una persona que sufre entre lo
que siente, desea y lo que se supone se espera de él, independiente
de su actividad sexual. Personaje atravesado por la cultura. No
es una Parafilia, en realidad las Parafilias no existen.
No es un travesti. Es, hasta ahora, un Transformista.
Es harto conocido que la Orientación Sexual es totalmente
independiente de la Identidad de Género, ponerlo como supuesta
noticia (errónea por demás) es una pena. ¿Estamos
tan atrasados?
Te mando un abrazo
Lic. Jorge Horacio Raíces Montero.
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