TESTIMONIO VARÓN VIRGEN QUE ODIA A LOS PADRES

 

Las oreades ( 1902 ) W. Bouguerau

R. M., 25

Hola, consulto porque mi vida sexual es una perturbación: resulta que mi orientación incluso me es indefinible, mi familia es principalmente femenina, mi padre es viajante y no vivió cerca de mí hasta los 7 años.

El es la razón de mi dolor de cabeza; desde que empecé a conocerlo fue muy severo conmigo, no hubo día que no me "corrigiera" por lo menos 10 veces, es muy autoritario, por todo me corregía con gritos, burlas; mi madre es una persona ignorante y soberbia y tiene prejuicios con el sexo masculino; hizo lo posible por sobreprotegerme y mi papá siempre nos hizo cómplices.

Para él estar distante de mí era cotidiano, pero aun así lo suficientemente cerca para corregirme; a veces tuve la necesidad de platicar cosas con el; pero las consultas eran mal vistas: me reprendía, me culpaba, a veces me golpeaba alegando que yo era su desesperación, crecí con desprecio por él.

Pasé más tiempo con mi madre porque ella me llevaba adonde podía. Nació una hermana, fue con ella todo lo contrario se la pasaba con ella siempre, me la dejaban encargada, mi madre es depresiva y necesita descanso; llegué a la pubertad y comencé a testosteronizarme, sentía dudas, mis compañeros de la escuela bromeaban conmigo de sexualidad, con mi papá no podía bromear ni blanco siquiera, mi madre me explicó la sexualidad.

A los 13 años empecé a sentir un cierto amor hacia un compañero, lo que me hizo avergonzarme de mí mismo pero también de desear cultivar ese deseo en mi intimidad; mis padres notaron mi ausencia de amigos pero él no se acercó a preguntarme; unas veces me quedé en casa viendo pornografía; un día papá descubre que vi porno gay y lo habla con mamá, no me hacen una reprimenda tan grande como la imaginé, en cambio papá casi tiembla y dice intentando algo: que también tuvo esas inclinaciones de chico; no sé a qué se refería, nunca habló de ese tema conmigo.

Mamá y él solían intentar divorciarse; yo quedaba en medio a menudo, mi familia entera en tíos y abuelos sufría de pleitos estaban separándose en bandos, yo me enteraba de todas formas, hubieron intentos por parte de mamá de llevarme a psicólogos por mi antisocialismo (Nota del editor: ¿poca sociabilidad?), pero mi padre se negaba rotundamente, decía que estaba mal ir con un psicólogo; la idea de la homosexualidad creció en mí hasta los 16 años, que decido ser heterosexual; y paso desde los 16, 17 y 18 tratando de hacerme creer mi heterosexualidad genuina; empero progresé enormemente pasé a ser un chico atractivo pero poco astuto, no podía hacer amigos hombres por miedo; tuve mucho éxito académico y familiar no obstante.
Apolo

Al entrar a la Universidad intenté hacer una vida heterosexual: salí con una chica a la que enamoré, pero no me llena como para tener sexo, en cambio conocí a compañeros con los que intenté hacer una amistad, resultando positivo pero surgieron deseos homosexuales; me reprimí y aislé, empobrecí mi imagen para no atraer la atención, soy grosero, prefiero que piensen que soy lunático a homosexual; he hecho berrinches para platicar con papá pero es tema que no tuerce el brazo; me da miedo francamente hablar con ellos de mi intimidad; a los 19 llega un compañero de cuarto es bisexual en mi opinión, me humillaba, me bajaba la autoestima, corría chismes de mí; papá me dijo que no me cambiara de casa que ahí era buen lugar, yo estaba a gusto en el cuarto no me quise cambiar; cuando le pido consejos de cómo manejar a este compañero me dice no le hagas caso; pero éste se me ha insinuado sexualmente, le he hecho ver que no me interesa pero es su personalidad la que no me atrae pero sí su cuerpo.

Soy virgen a los 25 años, me atraen más los chicos, siento que mi vida está truncada, me buscan las chicas pero no tengo mente para atenderlas, a veces me buscan chicos pero me da miedo, siento que cada vez me parezco a papá, mi carrera antes exitosa pende de un hilo porque no puedo concentrarme, ni levantarme temprano, no tengo amigos por mi forma hosca de ser; mi familia sigue peleada, vive en el mismo cuarto, no sé hacer nada y de no ser que mi sexualidad es un obstáculo que me priva la concentración resolvería mis problemas; pero no entiendo qué relación padre e hijo hemos tenido, que tipo de matrimonio fue el de ellos, soy muy berrinchudo queriendo que me ayude, ¿le exijo mucho?, sé que estoy grande, pero tengo un odio gigante hacia mis padres, siempre he sido un fanal para ellos, pero simplemente no los aguanto.

Quisiera una opinión y una estrategia para entender mi sexualidad, no quiero tener sexo aun; sé que soy un looser, pero esto es difícil para mí y eso que soy muy bien parecido, 1.82 de alto, rubio, blanco.

NOTA DEL EDITOR: Este testimonio me pareció duro pero valiente al poder describirlo con tanta franqueza. Se me ocurre que va a empezar un proceso de despegue de sus padres y creo que esa debería ser su meta. Acá se entremezclan las problemáticas de un varón virgen , una crisis de identidad sexual, baja autoestima, conflictos con la imagen paterna cargada de ambivalencia afectiva. Le aconsejamos que leyera “La carta al padre” de Franz Kafka y “Confesiones íntimas” del Dr. Sapetti. Pero. Por sobre todas las cosas, que solicitara ayuda psicoterapéutica y sexológica.


 

 



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