Nota
del editor: este testimonio muestra una situación común en
personas envueltas en una contradicción entre lo que desean
pero también evitan y temen, donde el sexo se convierte en
una situación generadora de fobias, que es imposible de concretar.
Porque, en palabras de los mismos pacientes: “nunca
es la situación adecuada, he tenido mala suerte”, o
plantean múltiples objeciones a la hora de hacer el amor.
Para empezar quiero decir que
esto no se lo he contado a nadie pero al navegar por Internet
vi su página y al leer otras experiencias me convencí de que
si le cuento a alguien que sepa tanto sobre sexo me
pueda ayudar con un consejo acertado de cuál es mi problema.
Aunque no lo parece soy muy hogareña
y a pesar de que tengo 35 soy virgen y siempre tengo problemas
con este asunto, comencé a tener mi primer novio a los 15
pero era un amor infantil de agarraditas de manos y besitos
en los labios para luego no vernos una o dos semanas por
miedo a no saber qué decir o cómo reaccionar; lo cierto es
que salí después con muchos otros chicos pero cuando llegué
a tener 16 salía con un hombre de 25, fue cuando él me enseñó
a besar, era todo diferente puesto que ya se las sabía todas;
salimos durante tres años, mis padres no querían saber nada
porque pensaban que no iba a estudiar: no fue así porque actualmente
soy graduada universitaria.
La primera vez que me tocaron
fue precisamente a los dos meses de salir con este muchacho:
un día en mi casa me alzó la blusa y me tocó los senos, me
sentía tan avergonzada que me puse a llorar, dijo que se sentía
sucio por lo que había hecho; luego por un buen tiempo no
lo volvió a hacer hasta que después lo hacía y yo ya no me
avergonzaba, disfrutaba de sus besos, luego llegó el momento
de tener relaciones, quiso penetrarme pero me ponía a llorar
y, con mucha paciencia, me consolaba y no insistía hasta otro
día y así sucesivamente, jamás llegó a penetrarme, además
cuando me desvestía me besaba me acariciaba me bajaba
la bombacha, empezaba a decirle que no, no y no por favor,
porque me daba terror que me lastimara incluso, llegaba a
eyacular pero nunca me penetraba y cuando terminamos también
me dijo “si tanto te preocupa ser virgen déjame decirte
que nunca lo hicimos y que todavía eres virgen” y eso
creo hasta ahora porque jamás lo sentí; después de los tres
años que salimos me propuso casarnos pero como yo ingresé
a la Universidad sentía que no debía hacerlo, que no lo quería
lo suficiente para tomar la decisión de casarme.
Conocí otros chicos y empecé a
salir con otros muchachos de mi edad, él por su parte se casó
con una compañera mía del colegio, ahora tiene hijos pero
siempre que puede me molesta, le cuento esto porque tal vez
sea la causa de que no pueda tener relaciones sexuales a pesar
de que soy una persona superadulta. Otra relación seria que
tuve fue hace dos años con otro chico de 28, decía que me
amaba, me tocaba los senos, nos excitábamos besándonos pero
tampoco pude tener relaciones sexuales a pesar de que me decía
al oído que me deseaba y que soñaba hacerlo conmigo, incluso
llegó a decirme “que lo tenía grande”, me sonrojé tanto
que lo hice avergonzar. Nos teníamos que casar pero me enteré
que una muchacha estaba embarazada de él aunque lo negaba,
eso destruyó mi amor y después de 1 mes de terminar conmigo
tomó la cruel decisión de quitarse la vida, quiero pensar
y ya me convencí de que en esa decisión no tuve nada que ver
aunque a veces pienso que si no hubiera sido tan tonta de
dar rienda suelta a las peticiones que me hacía no se hubiera
matado pero creo que todo ser humano somos un mundo diferente
y que si tomó una decisión tan terrible fue porque tenía tal
vez algún problema demasiado grande que llegó a sofocarlo.
Hace 7 meses conocí a un hombre
de 44 por medio de una amiga -también la conocí hace poco-
salía con ella, incluso me enteré que vivían juntos pero cuando
nos conocimos no me dijeron nada de eso hasta que me confesó
que estaba enamorado de mí, al principio rehusaba esta situación.
Salí y la pasábamos muy bien, me invitaba a almorzar a su
departamento y en menos de 2 segundos ya estaba encima de
mí, fanático de las relaciones sexuales, me decía groserías
y yo menos iba a tener relaciones con un hombre que no sentía
nada y que sólo quería aprovechar el tiempo porque cuando
terminamos me dijo que “cuando te mueras los gusanos van
a vomitar porque vas a morir virgen”, que no sabía lo
que me perdía, que el sexo era rico... Pensé que lo amaba
y dije tal vez sea mi oportunidad, estaba decidida a hacerlo:
me propuso vivir juntos, tener un bebe, hasta que un día me
dijo que ya estaba cansado de rogarme para tener relaciones
conmigo y que yo jamás iba a aceptar acostarme con él, hasta
que la última pelea fue muy dura: lo busqué con el pretexto
de devolverle un texto y fui a su departamento y me dijo que
las mujeres todas eran una mierda, le puse una cachetada muy
fuerte, me golpeó también, cosa que jamás me había pasado,
después me besó, me llevó a su dormitorio y vi
su cama distendida pues había estado con otra, lloré, lo volví
a pegar, me besó y dijo que me amaba y desde ese momento decidí
no llamarlo ni buscarlo más.
A veces me siento tan deprimida
y sola pero quiero que alguien me diga qué es lo que pasa,
por qué no puedo tener relaciones sexuales como una persona
normal y disfrutar de esos momentos como cualquier otro ser
humano; deseo casarme, enamorarme, tener niños, pero no sé
si lo lograré con todo lo que acabo de contarle, espero que
pueda ayudarme.
María, 2005
Nota: como artículos complementarios
se sugiere la lectura de FOBIAS
SEXUALES, LA CONSULTA
SEXOLÓGICA
, TERAPÉUTICA DE FOBIAS SEXUALES,
INICIACIÓN SEXUAL,
TERAPIAS SEXUALES.
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