ACTUALIZACIÓN CLÍNICA SOBRE LA EYACULACIÓN PRECOZ (EP)
LA EYACULACIÓN PRECOZ (EP)
(Actualizaciones clínicas)

Por el Dr. Adrián Sapetti, médico psiquiatra y sexólogo clínico.

Jackeline, 32: ¿es cierto que la eyaculación precoz esconde una hostilidad hacia las mujeres?

Andrés, 32 :eyaculo muy rápido, apenas penetro. Además, cuando beso a una mujer a veces eyaculo sin darme cuenta. ¿La masturbación pudo haberme afectado?

Ernesto, 34: estoy casado desde hace tres años y mi pareja está por disolverse, creo que mi mujer no alcanza al orgasmo y soy eyaculador precoz. ¿Tengo solución?

Carlos, 31: en la primera relación yo creo que tengo un buen juego amoroso, pero al penetrar me voy a los pocos segundos; quiero intentar una segunda relación, pero no consigo la rigidez.

Gabriel, 30: mi esposa me dice que ella no llega al orgasmo porque yo no le doy tiempo, pero estoy seguro que ella nunca lo tuvo antes ni sabe lo que es.

La eyaculación precoz es una disfunción sexual, padecida por un 15 a 30% -según las distintas encuestas- de la población masculina, que consiste básicamente en una dificultad o imposibilidad para ejercer un razonable control sobre el reflejo eyaculatorio. Puede aquejar tanto a los jóvenes como a los adultos, darse con una mujer y con otras no, ser algo situacional que aparezca en una determinada edad -ya que conflictos dentro o fuera de la pareja pueden alterar el control eyaculatorio- o existir desde el debut sexual.

Se trató de definir al eyaculador precoz por:

  • el número de bombeos que realiza luego de penetrar
  • por el tiempo que tarda en eyacular desde que penetra en la vagina (IELT: Intravaginal Ejaculatory Latency Time), hay quienes hablan de que un tiempo normal serían unos 7 minutos
  • tomando el parámetro de que llega al orgasmo antes que su mujer en un porcentaje determinado de relaciones
  • si lo hace antes de penetrar (ante portas)

Según mi criterio el rasgo sobresaliente es que no se logra un control voluntario sobre la eyaculación, no importa lo que se tarde en llegar a ella o si se ha consumado o no la penetración: cuando se excita llega rápidamente al orgasmo sin poder demorarlo ni interrumpirlo. Hay varones que terminan en los juegos previos, apenas intentan penetrar, al besar a su pareja o con sólo sentir que le tocan el pene, inclusive antes de desvestirse.

La pregunta sería si es posible ejercer un control racional sobre la sensación orgásmica una vez que se haya desencadenado y la respuesta es que, en la llamada fase de inevitabilidad eyaculatoria, esto no será posible. La mayoría de la gente piensa que este control puede ejercerse mentalmente, por una orden del cerebro ("con la cabeza"), al estilo de decirse "no tengo que eyacular, por favor", pero ello no es viable.

Podría hacerse una analogía con los reflejos: si yo me clavo una aguja en cualquier parte del cuerpo no podré impedir el dolor; la única manera de evitarlo sería alejar mi cuerpo de la aguja. El eyaculador precoz no puede -o no sabe- detenerse a tiempo por propia decisión, ni reducir el ritmo de bombeos o buscar variantes en el juego sexual que desaceleren su excitación.

ALGUNAS DEFINICIONES DE EYACULACIÓN PRECOZ

DSM-IV-TR, 4th ed. (Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales de la American Psychiatric Association -APA-): “....la característica principal es la persistente o recurrente aparición del orgasmo y la eyaculación con un mínimo de estimulación antes, durante o poco después a la penetración y antes que la persona lo desee. Esta disfunción causa marcado malestar (distress) o problemas interpersonales”.

AUA (American Urology Association), EE.UU., 2004: “...La eyaculación ocurre más rápido de lo deseado, sea antes o apenas penetra, causando malestar en uno o ambos miembros de la pareja”.

AISM (Academia Internacional de Sexología Médica), Salvador da Bahía, Brasil, 2004: “Eyaculación rápida es la condición persistente o recurrente en la cual el varón no puede percibir y/o controlar las sensaciones propioceptivas que preceden al reflejo eyaculatorio, produciendo malestar en sí y en la relación con su pareja”.

Para ser gráfico, podría decir que el control que no tiene sobre sí le impide enviar la orden de detenerse antes de comenzar a experimentar la vivencia orgásmica. Una vez que se ha ingresado a ella, ya no se puede volver atrás.

Remedios caseros

Hay un criterio machista que nos enseñó que el “varón bien plantado”, es aquel que, en cualquier circunstancia, penetra rápidamente a su compañera y también muy rápido termina su faena. Basados en el mito de la excitación desmesurada, estas personas, lamentablemente avaladas por algunos médicos, recurren a diversos "remedios caseros", tales como:

• Colocarse pomadas anestésicas o con corticoides.

• Ponerse dos profilácticos.

• Pensar en los negocios del día siguiente.

• Realizar cálculos matemáticos.

• Decir el abecedario al revés.

• Recordar un partido de fútbol.

• Mirar televisión mientras hace el amor.

• Escuchar la radio.

• Tomar vino blanco.

• Imaginar que entra una persona y me corta con un machete.

• Pensar en una silla vieja o en una mujer fea.

• Clavarse las uñas en las manos.

• Evitar los juegos previos.

• Pedirle a su pareja que no le toque los genitales.

• Masturbarse antes del acto.

• Fingir que no llegó al orgasmo para luego simular, más tarde, que sí terminó.

"Me dijeron que tomara un medicamento llamado Retardín y que comiera muchos mariscos".

Carta textual de un lector de la página sexovida.com

Un paciente mío refería dramáticamente que, “para no irse rápido, pensaba en que lo corrían unos perros por un cementerio”; otro recordaba al padre fallecido en el ataúd, otro pensaba en la madre enferma o "en las facturas de mi negocio que tenía que confeccionar al día siguiente". La idea errónea es: más antierótica es la imagen, menos me excito y más alargo el tiempo coital.

La realidad nos dice que es al revés: todos estos recursos lo único que consiguen es hacerlo terminar más rápido, ya que a mayor desconexión de la corteza cerebral los reflejos se dan, por vía subcortical, de una manera acelerada. Pensar en otra cosa lo único que logra es disminuir el control cortical sobre el reflejo y, en consecuencia, se da más rápido. Como ya apuntara, una vez que se descargó el orgasmo, nada ni nadie lo puede detener, porque los músculos comprometidos en la eyaculación comienzan a moverse de un modo espasmódico sin que se pueda ejercer ningún tipo de freno sobre ellos.

No es que los eyaculadores precoces se exciten mucho sino que se aceleran demasiado.

Daniel, 28: "había ido con una mujer de la calle, sentí tanto miedo y vergüenza que apenas quise bajarme los pantalones y sin que se me hubiera parado ya me había escurrido; encima esa mu¬jer me dijo: eso te pasa por masturbarte demasiado”.

Otro pésimo recurso es masturbarse antes del acto sexual: apunta a controlar mejor el segundo orgasmo y lo consigue a expensas de aumentar el período refractario (o tiempo de espera) entre una eyaculación y la siguiente. Basados en el simple hecho de que más coitos se tienen en un encuentro, más se tarda en terminar en los posteriores al primero. Aun así, el problema básico del eyaculador precoz subsiste: él no puede controlar voluntariamente cuándo el orgasmo llega, aunque dure un poco más.

Ricardo, 38: “seguí con esa aceleración y comencé a tener eyaculación precoz. No le daba importancia porque luego lo hacíamos un par de veces más y sumado a que lo realizábamos varias veces por semana, aún la primera relación de cada sesión era poco duradera. Era muy breve, generalmente eyaculo precozmente ni bien la penetro (creo que no resisto 10 bombeos). Y aquí estoy, dándome cuenta que fui muy reprimido sexualmente, un poco asustado con eso de que a los 40 no se me va a parar como antes y entonces con ganas de aprovechar el tiempo que me queda y poder controlar mejor mi eyaculación”.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que este método de masturbarse antes del acto puede resultar un paliativo para alguien de 20 o 30 años, pero pasados los 40, ya no será tan fácil obtener una erección si ha existido una masturbación previa al acto sexual, lo cual redundará en un agravamiento del conflicto y en la sensación de fracaso.

Algunos comentarios:

  • El varón de más de 40 que ya no logra el segundo o el tercero, con el cual antes lograba paliar el fracaso del primero que "se le disparaba".
  • Aquellos que dicen "para mí no era un problema hasta que empecé a salir con esta mujer, no es que no lo hacía rápido, digo que a mí no me traía conflicto alguno".
  • Cuando el antropólogo Malinowsky estudió las tribus de los trobiands descubrió que entre ellos no existía la eyaculación precoz ni la anorgasmia femenina, hecho que corroboró luego M. Mead.
  • En Japón se creía que el orgasmo prolongado producía hijos varones, por lo que se daba el problema opuesto: la dificultad de eyacular.
  • En el taoísmo se le da mucha importancia a la posibilidad de contener la eyaculación ("una eyaculación por cada 100 coitos") como una manera de retener la energía, basados en la idea del Yin y el Yang, valorizando el goce de la mujer. Algo similar ocurre en el Tantra.

Las causas del descontrol

La suma de fracasos puede llevar a un individuo a eludir el acto sexual y una manifestación puede ser la disfunción eréctil o un deseo sexual hipoactivo como formas de evitar la escena temida.

También a veces preguntan si hay causas orgánicas en su génesis: prácticamente son inexistentes. Podría observarse en algunos casos donde hubiese una alteración neurológica o prostática, pero esto ocurre en un mínimo porcentaje. En la mayoría es una mezcla de ansiedad mal canalizada, un deficiente aprendizaje o situaciones de conflicto con su pareja. Actualmente se están planteando propiedades alteradas de las vías ocitocinérgicas y de ciertos receptores de la serotonina (Waldinger, M.) – es en ellos donde actuaría el nuevo medicamento llamado dapoxetina- lo que estaría hablando de factores neurobiológicos.

El informe Kinsey destacaba que muchos varones asociaban virilidad y hombría con la cantidad de orgasmos y la rapidez con la cual arribaban a la eyaculación. Es el supuesto modelo del "gallo indomable", del "padrillo" aunque, como decía un paciente luego de resolver su problema en la terapia: "en realidad era el canario Tweety".

Cuando hablamos de mal aprendizaje nos referimos a que ese individuo no aprendió cómo demorar la eyaculación. En este sentido pueden hacerse muchas analogías con la masturbación. Por ejemplo, vemos aquel que en su adolescencia se masturbaba mirando una revista pornográfica y lo hacía estimulándose sin solución de continuidad hasta eyacular.

También vemos el otro que lo hacía con pequeñas paradas: ojeaba la revista, pero deteniendo la estimulación al pasar la página o bien cuando sentía la llegada del orgasmo. Muchos eyaculadores precoces responden al primer modelo, no saben adentrarse en las sensaciones previas al orgasmo y allí detener la intensidad del bombeo. El segundo modelo responde al individuo que fue incorporando e inscribiendo en su psiquis conductas de control, aunque fuera de modo inconsciente, las que luego lleva a la práctica en su vida sexual.

Relacionar la masturbación juvenil con la impotencia o la eyaculación precoz es totalmente errado, como tampoco es la causa ni el origen de homo o bisexualidad.

Es interesante detenernos en las reacciones que pueden tener las parejas de quienes no controlan el orgasmo y, como en muchos aspectos relacionados con la sexualidad del eyaculador precoz, dependerá de cada una de ellas. Hay un tipo de mujer que comprende el problema del compañero, no complicará la situación haciéndolo sentir obligado a cumplir y, en el mejor de los casos, se ofrecerá a acompañarlo a consultar con un especialista. Pero también existen las mujeres que ponen a sus parejas entre la espada y la pared diciéndoles que no pueden terminar si no es a través de la penetración, y que todo lo que él haga será en vano, lo cual es demoledor para un varón con las limitaciones de un eyaculador precoz o con dificultades eréctiles.

Observamos mujeres que fueron señaladas por los mismos varones como las culpables de todo por ser lentas y creyeron ciegamente estos dictámenes machistas y patriarcales cuando, en realidad, ellos eran muy “rápidos”. Pero hoy ocurre que estas mujeres han aprendido, escuchado, leído libros, visitado páginas de Internet, hecho cursos, fueron a la universidad o tuvieron otras experiencias sexuales y se rebelan contra estas falsas acusaciones. No me canso de decir que las disfunciones sexuales en una pareja siempre hay que abordarlas como algo de a dos y nunca como: aquí está el culpable y enfrente la pobre víctima inocente.

Hay otros cuadros donde la combinación de la eyaculación ante portas con vaginismo (disfunción femenina que se caracteriza por un cierre involuntario de la vagina, cuando se intenta penetrar) configura una perfecta asociación para un matrimonio (o pareja) no consumado.

Algunos se colocan cremas anestésicas o penetran a sus parejas cubriéndose el pene con dos profilácticos con intención de reducir la sensibilidad, pero adormecer o pretender aislar la zona con látex no resuelve el problema. Las cremas o pomadas se desaconsejan, porque al anestesiar, inclusive la vagina de la mujer, atentan contra el placer y la percepción del momento previo al orgasmo. Que un varón pruebe estos recursos parte del hecho de relacionar al problema con la hipersensibilidad: el eyaculador precoz no siente más que otros, por el contrario le cuesta percibir sus sensaciones preorgásmicas.

Enrique es un profesional de 32 años, casado desde hace 8 y nos cuenta que su esposa no llega al orgasmo porque él tiene eyaculación precoz aunque piensa que tal vez no siempre sea responsabilidad suya que ella no llegue al orgasmo porque “nunca lo tuvo antes ni sabe lo que es, me pregunta a mí como es y yo no sé explicarlo”. Y continúa diciendo: “es verdad que yo termino rápidamente pero las pocas veces que pude demorar la eyaculación, mi esposa tampoco llega.

Créanme que sé bastante bien la forma de estimular a una mujer y a pesar de ello no puedo hacerla terminar. Yo cada vez controlo menos la eyaculación y después de tener relaciones sexuales, me siento mal, como si fuese a dar un examen”. En Enrique se mezclaba su propio problema con el hecho de hacerse cargo de ser el único responsable del orgasmo de su mujer. Es muy probable que, aunque un hombre crea conocer todas las técnicas de cómo estimular a una mujer, ésta no logre su orgasmo.

Así Enrique piensa que la anorgasmia de su esposa es consecuencia directa de su eyaculación precoz. Si bien un coito breve puede determinar que la mujer no alcance orgasmo por penetración, esto no debería inhibir la obtención del orgasmo por otras formas de estimulación, si ésta es prolongada en el tiempo, adecuada en su forma y aceptada por ambos miembros de la pareja.
Extractado de "La sexualidad masculina", 4ta edición (Sapetti - Kaplan)

Prefiero decir que son individuos particularmente ansiosos o impacientes, y muchas veces están más conectados con el deber que con el placer. Son personas muy “ocupadas”, poco dadas al ocio, comen apurados, son impacientes. Cosa que también lo trasladan a la cama. Recuerdo al autor argentino desaparecido, Haroldo Conti, quien hacía decir a un personaje: “un padre tendría que enseñarle a un hijo a vagabundear, a perder el tiempo”; cosa que el eyaculador precoz no suele aceptar.

Es cierto que hay varones que controlan bien con distintas mujeres y con una en particular no logran hacerlo lo que plantea una situación diferente pues se da en ese vínculo determinado y no en otros.

Alberto, 48: “siempre controlé bien con todas mis parejas, incluso con la que tengo ahora, pero con una chica joven con la que mantengo relaciones apenas introduzco me dan ganas de terminar. A veces lo relaciono con que ella no tiene hijos. También porque le llevo 25 años y me excita mucho ver ese cuerpo juvenil. Además me pasa que antes del orgasmo siento que quiero que se quede en mi casa, que no se separe de mí, hasta tengo fantasías de vivir con ella; luego del orgasmo no veo la hora de que llegue el taxi y quedarme solo”.


TRATAMIENTO DE LA EYACULACIÓN PRECOZ

Un problema que se resuelve

En ciertos casos es necesario explicarles que si no pueden controlar su ansiedad e impaciencia en el consultorio (“cúreme rápido, medíqueme con algo, doctor, si no ¿qué hago mañana que tengo que salir?”) tampoco podrán hacerlo en el lecho.

En otros casos, especialmente en ciertas personalidades fóbicas con intensa sensación de angustia o temor, es necesario recetarles medicación antifóbica o ansiolítica, generalmente mientras dure el tratamiento. Hay médicos que utilizan sin discriminación diversos antidepresivos y sedantes, sin saber que, con ciertas dosis y en ciertos pacientes, pueden inhibir el deseo, agravar o generar cuadros de impotencia, problemas prostáticos y urinarios, glaucoma, insomnio y sedación intensa, náuseas y diarreas, mareos o ansiedad.

No digo que no se puedan usar y, de hecho, los prescribimos en ciertos casos, pero es recomendable que los indique alguien que conozca lo suficiente de estos psicofármacos (ISRS: sertralina, paroxetina, fluoxetina; tricíclicos: clomipramina o duales: venlafaxina) para no acarrear más problemas al paciente.

Pueden utilizarse a demanda o toma diaria. También se emplea el calmador (es un analgésico) pero con propiedades –como efecto 2rio- de retardar el orgasmo. El inconveniente de dar estos medicamentos sin un continente terapéutico es que, cuando se suspenden, puede rebrotar el síntoma. desde los recursos naturales de la medicina complementaria o alternativa se ha usado el hipericum perforatum hierba preparada ya sea en extracto seco o en Tintura madre (TM).

Algo que es fundamental en los tratamientos es el suministro de información: verbal o escrita, p. ej. aconsejarle leer libros sobre el temas de sexualidad del varón (“biblioterapia”) y esto suele ser tranquilizador.

El sildenafil, vardenafilo y tadalafilo (los llamados inhibidores de la 5-fosfodiesterasa o I-PDE5) pueden ser de utilidad en los tratamientos de eyaculadores precoces. Si bien no es una indicación dada por los laboratorios que sintetizaron las moléculas, puedo afirmar que es eficaz en aquellos que no pueden detenerse, para controlar el orgasmo, por temor a perder la erección cuando utilizamos técnicas de “parada y arranque” en las Terapias Sexuales. Por supuesto son útiles en quienes tienen, además, problemas eréctiles.

Mecanismos propuestos de los I-PDE5 en la Eyaculación Precoz

•el aumento del óxido nítrico reduciría tono simpático
•efecto periférico con relajación del músculo liso del deferente y las vesículas seminales
•no hay estudios que lo demuestren de manera cierta
•reduce ansiedad por el rendimiento dado que mejora la erección

Mc Mahon et al. (2005) J S Med

Algo que particularmente se debería desaconsejar al eyaculador precoz es la utilización del coitus interruptus, de por sí un pésimo método de control anticonconceptivo, ya que se basa en percibir las sensaciones previas al orgasmo y retirar el pene para eyacular fuera de la vagina. Como los individuos que lo padecen no tienen un control claro y voluntario de estas señales, la aplicación del coitus interruptus tiene resultados desastrosos: hay peligro de embarazo no deseado y además le aumenta la ansiedad por tener que estar pendiente de la situación en lugar de gozarla.

La eyaculación precoz librada a su curso natural suele terminar en una impotencia secundaria o en una evitación de los encuentros, aunque muchos piensan, como una manera de negar el problema: “con el tiempo se me va a pasar”.

Cuando continúa a lo largo de los años lo único que ocurre es que no logra la solución y se agravan los conflictos con las parejas. La mujer, por su parte, puede elegir entre palmear el hombro de su compañero deprimido y decirle: “no te hagas problemas, no es nada, ya se va a solucionar”, mientras él piensa para sí: “¡cómo que no es nada: esto es un desastre!”. En estos casos apuntan a una cura mágica que nunca llegará. Por eso, aunque a primera vista pareciera poco comprensiva, la mejor actitud que puede adoptar una compañera es ponerse firme y convencer a su pareja de consultar a un profesional, dado que la eyaculación precoz es una disfunción fácil de tratar. Por supuesto que dependerá de cada caso pero, en general, se resuelven con 10 a 12 sesiones terapéuticas.

El fármaco ideal para la EP debería:

• ser bien tolerado con pocos efectos adversos
• ser específicamente indicado y diseñado para EP
• mejorar el control eyaculatorio
• aumentar duración del Tiempo de permanencia en la vagina sin eyacular (IELT)
• tener rápida acción y corta vida media
• ser de uso oral a demanda y efectivo desde 1ra toma
• dar satisfacción del paciente y su pareja
• presentar escasas interacciones farmacológicas (especialmente con Viagra, Cialis o Levitra)

LA DAPOXETINA

Actualmente contamos con un nuevo fármaco, la dapoxetina que se toma 1 a 1.5 horas antes de coito y sería la primera droga específica para la EP. Estas son sus características principales:

•potente inhibidor del transporte de serotonina
• efecto rápido (rapid onset): < 1 hora
• pico plasmático lo alcanza a las 1.5-2hs
• corta vida media, rápida eliminación (a las 24hs sólo queda un 4%)
• efecto dura 4-5hs
• las comidas y el alcohol no interfieren su absorción
• mínimo efecto acumulativo
•sin efectos en el ECG ni en valores de presión arterial
• puede usarse con I-PDE5 (sildenafil, tadalafilo, vardenafilo)
• uso oral a demanda –antes del coito- 30 y 60mg
• aumento del Tiempo de permanencia (latencia) intravaginal (IELT) en 4´
• mejoras en escalas de satisfacción y control
• efectos 2rios: náuseas (5.6%), cefalea (4.3%), diarrea (5%), ansiedad e insomnio (3%)
American Urological Association (AUA), 2005 Annual Meeting, San Antonio (Texas). Publicado en The Journal of Urology, Volume 173, number 4, April 2005

Conclusión

Los tratamientos sexológicos, que basan su eficacia en combinar técnicas psicoterapéuticas breves, centradas en la resolución del síntoma, con sugerencias específicas (tareas) a realizar fuera de las sesiones, a veces asociadas sinérgicamente a la medicación que retarde la eyaculación (sea la dapoxetina, un ISRS o un antidepresivo tricíclico, y el sildenafil, vardenafilo o tadalafilo, cuando se asocia con disfunción eréctil, hecho bastante frecuente de ver) son altamente eficaces para encontrarle solución a algo que se vive y sufre tan dramáticamente. Muchas veces lo más difícil de vencer es la vergüenza de pedir la primera entrevista sexológica ("la consulta vergonzante"), pero logrado esto tiene muy buen pronóstico y eficaz resolución.

Bibliografía

1. American Psychiatric Association: DSM IV 4th ed., American Psychiatric Association (APA), 1994, Washington DC.

2. American Urological Association: The Journal of Urology Vol. 173, number 4, April 2005, en: 100th Annual Meeting of the AUA, 2005, San Antonio, Texas (USA).
3. Grasso, E.; Sapetti, A.; Rodolico, MC; Lebel, D.; Báez, L.: Eficacia de los tratamientos psicosexológicos en la eyaculación precoz. En: Medicina sexual basada en la evidencia, publicado por la SAU, 2006

4. Kaplan, H.S.: The New Sex Therapy. Brunner-Manzel, NY, 1974

5. Kaplan, HS; Kohl, N; Pomeroy, WB: Group Treatment for Premature Ejaculation. Arch Sex Behav, 3: 443, 1974

6. Masters, W. y Johnson, V.: Respuesta sexual humana. Intermédica, Bs. As., 1972
7. Sapetti, A.: Los senderos masculinos del placer. Galerna, Bs. As., 2006

8. Semans, J. H.: Premature Ejaculation: new approach. South Med J, 49: 353, 1956

9. Waldinger, MD: The Neurobiological Approach to Premature Ejaculation. The Journal of Urology, 168:2359-2367, 2002


 

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