Duloxetina

Un nuevo antidepresivo remite síntomas emocionales y físicos dolorosos con baja incidencia de síntomas sexuales

LA DEPRESIÓN

  • La Organización Mundial de la Salud categorizó la depresión como una de las enfermedades que más incapacita, afectando a cerca de 340 millones de personas en  todo el mundo. [i]

  • Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, raza o grupo étnico, las mujeres son casi dos veces más proclives a experimentar la depresión que los hombres. [ii]  

  • En el estudio Global Burden of Disease, se determinó que en 1990 la depresión era la cuarta causa de discapacidad (pérdida de años de vida saludable), y proyectó alcanzar el segundo lugar para el 2020. [iii]  

  • De acuerdo con la OMS, cada año hay 850.000 casos de suicidio que se asocian con la depresión. [iv]  

  • Los pacientes deprimidos también muestran un alto riesgo en la mortalidad de todas las causas. [v]

Sorrow, Van GoghLa depresión es más que un trastorno del humor. Es una enfermedad común, que amenaza potencialmente la vida y afecta tanto la mente como el cuerpo. Aunque se caracteriza por el trastorno emocional, pérdida de interés o dificultad para sentir placer, los pacientes a menudo sufren de síntomas físicos.

El estado de ánimo y las conductas normales están asociados con la función normal de dos neurotransmisores: serotonina y noradrenalina. Si los niveles sinápticos son suficientes y están equilibrados mantienen un estado de ánimo normal. La serotonina y la noradrenalina modulan la percepción del dolor e impulsan el procesamiento emocional adecuado de las señales dolorosas.

Si bien en gran medida aún se desconoce la causa exacta de la depresión, una de las principales teorías postula que es el resultado de un desequilibrio neuroquímico o deficiencia funcional de serotonina y noradrenalina. El origen de este desajuste puede ser múltiple: factores genéticos, bioquímicos, hormonales, psicológicos y sociales pueden causar personas predispuestas al trastorno depresivo mayor. [vi]

Síntomas

La depresión es uno de los desórdenes psiquiátricos más frecuentes en los centros de atención primaria, pero frecuentemente no es diagnosticada o no se trata como es debido. [vii] Esto puede ocurrir porque los pacientes deprimidos a menudo presentan síntomas físicos más que quejas emocionales, que tradicionalmente han sido el foco de diagnóstico y tratamiento.

Aunque los síntomas pueden variar de persona en persona, ellos incluyen: [viii]

  • Síntomas emocionales: Tristeza, pérdida de interés, ansiedad, sentimiento de estar abrumado, culpa, pensamientos suicidas.
  • Síntomas físicos: Baja energía, desórdenes del sueño, dolores vagos, dolores de cabeza, cambios en el apetito, disturbios gastrointestinales, cambios psicomotores.
  • Fuerte desregulación de serotonina (5-HT) y  noradrenalina (NE) en el cerebro, asociados a la depresión.  El desbalance en estos dos neurotransmisores claves en la médula espinal puede explicar el incremento de la sensibilidad al dolor en los pacientes deprimidos. [ix] [x]

El estudio observacional multicéntrico a un año sobre epidemiología del Desorden Depresivo Mayor en Latinoamérica, arrojó que en algunos países el 90% de los pacientes deprimidos presentan síntomas físicos dolorosos. [xi]

Tratamiento

Mientras el 70% de los pacientes responden al tratamiento con antidepresivos, sólo el 30% se alivia por completo de los síntomas de la enfermedad (remisión). [xii]  

Para alcanzar la remisión, el tratamiento tiene que dirigir tanto los síntomas emocionales como físicos de la depresión. [xiii]

La tolerabilidad es un tema que aún impide que muchos pacientes deprimidos se recuperen: aproximadamente un tercio de los pacientes descontinúa su tratamiento debido a los efectos secundarios. [xiv]

Falta de diagnóstico

La falta de descripción de los síntomas por parte del paciente, sumado al estigma que tiene la depresión para muchas personas, genera un escenario en donde la enfermedad está subdiagnosticada. Frecuentemente, los pacientes califican sus síntomas como parte de un trastorno somático y no los relatan en su primera visita médica. 

Además, diversos estudios revelan que los médicos de atención primaria o clínicos no hacen el diagnóstico adecuado en casi el 50% de los pacientes con trastorno depresivo mayor.  En general, en las consultas iniciales a estos profesionales, los dolores físicos se asocian con alguna otra enfermedad subyacente y no a la depresión.

Algunos estudios sugieren que si todos los pacientes que reportan a la atención primaria una variedad de síntomas físicos dolorosos – tales como dolor de cabeza, espalda, abdominal o de las articulaciones-, se podría reconocer un 60% de casos que previamente no habían sido detectados como una posible depresión. Se estima que antes de llegar al psiquiatra, la persona con depresión ha recurrido previamente a la consulta de tres médicos.

Cymbalta® (Duloxetina)

Cymbalta® (clorhidrato de duloxetina) es un antidepresivo de primera línea con mecanismo de acción doble, ya que actúa sobre dos neurotransmisores: la serotonina y la noradrenalina, asociados a los síntomas emocionales  y físicos dolorosos de la depresión.

Para garantizar una amplia cobertura de todos ellos, la bibliografía reciente plantea la necesidad de llegar a los dos neurotrasmisores mencionados con un inhibidor de recaptación doble, que proporcione resultados clínicamente significativos.

La duloxetina inhibe potente y balanceadamente la recaptación de serotonina y noradrenalina, ayudando a restablecer su equilibrio con rapidez. De hecho, durante los ensayos clínicos se obtuvo una alta tasa de respuesta (inicio de mejoría) ya que algunas personas aliviaron los síntomas de la depresión a las dos semanas de comenzar el tratamiento con  Cymbalta®.

Al aplacar los síntomas emocionales y físicos dolorosos del Trastorno Depresivo Mayor logra una alta tasa de remisión (disminución significativa de síntomas), en comparación con otros medicamentos disponibles. Además la elevada potencia de Cymbalta® explica su eficacia en las dosis iniciales recomendadas, su baja incidencia de efectos adversos y su buena tolerabilidad.

La meta fundamental del tratamiento de la depresión es la remisión. Cuando todo el espectro de síntomas emocionales y físicos se tratan al punto de la remisión, existen menos probabilidades de que los pacientes recaigan.

Desafortunadamente, sólo cerca del 20% de los pacientes en tratamiento por depresión son tratados adecuadamente3, y un estimado del 50% sufrirá una recaída en un plazo de 2 años.

Estudios

La eficacia de Cymbalta® como tratamiento para la depresión fue establecida en cuatro estudios al azar, doble-ciego, placebo controlado y dosis-fija en población adulta. En estos los cuatro estudios, Duloxetina demostró su superioridad sobre el placebo medida por la escala de Hamilton (17-item Hamilton Depression Rating Scale), resultó ser seguro y bien tolerado. Los efectos adversos más comunes fueron náusea, sequedad de boca, estreñimiento, disminución del apetito, fatiga, insomnio y aumento de la sudoración.

Adicionalmente, estudios mostraron que después de una semana de tratamiento, los pacientes tratados con dosis diarias de 60mg de Duloxetina experimentaron una gran mejoría en la base emocional (humor, sentimiento de culpa, idea suicida, trabajo/actividades psíquicas) y los síntomas físicos dolorosos (dolores de espalda y hombros) asociados a la depresión, en comparación a los tratados con placebo. Mayores mejorías en los síntomas somáticos del sueño y no-dolorosos fueron alcanzadas entre las semanas quinta y novena. Muchos de estos síntomas demostraron una significativa mejoría incluso desde la primera o segunda semana del tratamiento.

En total más de 10.000 adultos en todo el mundo han participado en los estudios clínicos de duloxetina, el ingrediente activo de Cymbalta®.

Beneficio: alta tasa de remisión

En algunos casos leves o en personas jóvenes con gran adherencia al tratamiento o con muy buena contención familiar, la depresión pude curarse. Sin embargo, los especialistas no hablamos de “cura” sino de “remisión”.

La remisión es la disminución significativa de los síntomas, y se estima que el 67% de los pacientes no logran alcanzarla. El criterio de “respuesta” indica la mejoría clínica que se experimenta en los primeros tiempos de tratamiento y se observa, generalmente, entre los 10 y 14 días de iniciado el tratamiento. Si bien esa respuesta a los antidepresivos se da en dos tercios de los pacientes, sólo un tercio logra la remisión de los síntomas.

La duloxetina ha demostrado altas tasas de remisión de los síntomas. En estudios clínicos los pacientes tratados con Cymbalta® alcanzaron una tasa significativa de remisión a nueve semanas de tratamiento: 44% contra 16% del grupo que recibió placebo.

Algunos de los factores que impiden el logro de la remisión son: la falta de compromiso con el tratamiento (adherencia), el abordaje de sólo algunos síntomas y la persistencia de los síntomas residuales (aquellos que se conservan a pesar del tratamiento). Está demostrado que casi el 94% de los síntomas residuales son físicos dolorosos. Las consecuencias de esa “no remisión” incluyen el aumento de riesgo de recaídas, el decaimiento de la función social, el abuso de sustancias y la persistencia de riesgo de suicidio.

Además, los especialistas advierten que casi el 76% de los pacientes con síntomas depresivos residuales presentan recaídas luego de una remisión parcial.

Asimismo, presenta una baja incidencia de efectos sobre la función sexual en varones y mujeres. Produce menor incidencia de disfunciones sexuales que la paroxetina (Delgado, P., Brannan, S. y col., J Cl Psyc 2005) xv.

 


Referencias:

[i] Murray CJL, Lopez AD, eds. The Global Burden of Disease. Cambridge, Mass: Harvard University Press; 1996.

[ii] American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 4th ed., Text Revision. Washington DC: American Psychiatric Association; 2000:345-428.

[iii] WHO. The World Health Report 2001: Mental Health: New Understanding, New Hope, 2001.

[iv] WHO. Depression Fact Sheet. Available at: http://www.who.int/mental_health/management/depression/definition/en/. Accessed May 12, 2004.

[v] Bingefors K, Isacson D, Knorring LV, Smedby B, Wicknertz K. Antidepressant-treated patients in ambulatory care. Mortality during a nine-year period after first treatment. Brit J Psychiatry. 1996;169:647-654.

[vi] Kumar P & Clark M. Clinical Medicine. 2002:1241-1243.

[vii] Kroenke K, et al. Am J Med. 1997; 103(5):339-347.

[viii] APA. DSM-IV-TR (Text Revision). 2000.

[ix] Stahl SM. J. Clin Psych. 2002;63:203-220.

[x] Blier P, et al. J Psychiatry Neurosci. 2001;26(1):37-43.

[xi] Estudio observacional multicéntrico a 1 año sobre la Epidemiología del Desorden Depresivo Mayor en Latinoamérica. (H6U-BC-LRAG). Datos basales. En Archivo Eli Lilly.

[xii] O’Reardon JR, et al. Psychiatr Ann. 1998;28:633-640.

[xiii] Ohayon MM, Schatzberg AF. Arch Gen Psych. 2003; 60:39-47.

[xiv] U.S. Public Health Service, U.S. Department of Health and Human Services. Mental Health: A Report of the Surgeon General. 1999.

xv Delgado P. J. Clin. Psych. 2000; 61 (Suppl 6):6-9.

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