La experiencia de un grupo psicoterapeútico para la modificación de creencias disfuncionales en pacientes homosexuales varones
 

Trabajo publicado en la Revista Científica de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH) en su edición del año 2001.

Por el Lic. Ezequiel Matías López Peralta

RESUMEN

"Homenaje a Francis Bacon" - H. Goldgel CarballoEste artículo describe un programa de tratamiento orientado a modificar algunos esquemas cognitivos típicos de los varones homosexuales. Estos esquemas surgen de una mirada prejuiciosa de la experiencia homosexual no solamente desde los diferentes grupos sociales sino también dentro de la misma comunidad homosexual, y dan lugar a comportamientos que realimentan los preconceptos.

Para conseguir este objetivo se ha diseñado un plan de acción consistente en una modalidad grupal, breve, focalizada, de tipo conductual-cognitiva-educativa, y utilizando técnicas estructuradas.

Palabras clave: Homosexualidad-grupo focalizado-esquema cognitivo-reestructuración cognitiva.

ABSTRACT

This article is about a treatment program aimed to change some males homosexual’s tipical cognitive schemes. This schemes are originated for prejudices in homosexual experience in different social groups and also inside that population wich origins behaviors that support such precognitions.

For that objective had described a groupal focused brief behavioral-cognitive-educative treatment program with structural techniques.

Keywords: Homosexuality-focused group-cognitive scheme-cognitive change.

INTRODUCCIÓN

La experiencia del grupo psicoterapéutico para la modificación de creencias disfuncionales en pacientes homosexuales varones surge de las conclusiones elaboradas al partir del trabajo en psicoterapia individual con estos pacientes. Si bien los motivos de consulta inicialmente variaban en cada caso, en todos los procesos psicoterapéuticos se pusieron de manifiesto creencias que detallaré a continuación:

  • La pareja estable en varones homosexuales es un ideal inalcanzable.

  • El objetivo único del contacto entre varones homosexuales es una relación genital de algún tipo (manual, oral, coital).

  • Los varones homosexuales no tienen necesidades afectivas, sólo sexuales.

  • A los varones homosexuales les da lo mismo cualquier persona para tener relaciones sexuales, no son selectivos.

  • La formación de una familia es sólo una meta posible en matrimonios heterosexuales.

  • La sociedad entera no acepta a los homosexuales, por lo tanto hay que unirse en comunidades cerradas y mantenerse al margen.

Estos conceptos, debido a su permanencia y a los efectos que provocan en las conductas y los vínculos, pueden ser considerados como esquemas cognitivos. “El concepto de ´esquema´ tiene una historia relativamente larga en la psicología del siglo XX. Este término ha sido empleado para designar las estructuras que integran y adscriben significados a los hechos. El contenido de los esquemas puede tener que ver con las relaciones personales (como las actitudes respecto de uno mismo o los demás) o con categorías impersonales (por ejemplo los objetos inanimados).” (A. Beck, A. Freeman, 1992).
Por supuesto que estas creencias generan determinados modos de comportarse, los cuales a la vez reproducen y perpetúan los esquemas cognitivos. Por lo tanto, las creencias van encontrando a través de este mecanismo una confirmación en la realidad, una realidad inventada por la sociedad y que los homosexuales también incorporan porque no pueden dejar de formar parte de la misma.
El objetivo del trabajo grupal es plantear problemáticas puntuales vinculadas con las creencias recién enumeradas y por medio de diversas técnicas lograr que los pacientes expongan y comparen entre sí sus planteos, llevándolos a darse cuenta de que no son los únicos en percibir la realidad de esa forma, y generando argumentos para modificar esa percepción.

MODALIDAD DE TRABAJO

La modalidad más indicada para alcanzar los objetivos propuestos, es la de grupo con orientación conductual, cognitiva y educativa. “Los grupos de orientación conductual, cognitiva y educativa se centran en efectuar cambios diferenciados en un patrón conductual dado. Estos grupos pueden o no hacer uso explícito de las técnicas específicas de la terapia conductual o cognitiva per se, pero comparten objetivos similares para propiciar el cambio del comportamiento inadaptativo del paciente, y con frecuencia muestran características similares, como tener un carácter estructurado, composición cerrada y duración limitada.” (S. Vinogradov, I. Yalom, 1989).
Se diseñó entonces un módulo de seis encuentros, de 90 minutos de duración cada uno, con una frecuencia quincenal. Los integrantes del grupo son  seis varones homosexuales con edades comprendidas entre los 18 y los 44 años, todos pacientes que paralelamente continuaban con su terapia individual.
Los criterios para seleccionar a los pacientes no difería de los utilizados para la constitución de la mayoría de los grupos: motivación para el cambio, ausencia de rasgos y/o estructura de personalidad incompatibles con el funcionamiento grupal (psicopáticos, pasivo-agresivos, deficiente control de impulsos, etc.), compatibilidad entre los integrantes, y obviamente ser personas de sexo masculino con orientación sexual homosexual egosintónica. En este grupo se excluyeron a las homosexuales de sexo femenino porque considero que las problemáticas no son las mismas, y dado que no se trata de un enfoque psicodinámico sino focalizado, esto alteraría el desarrollo del proceso. También se han excluído a los varones homosexuales egodistónicos (aunque algunos presentan un leve grado de egodistonía) también debido al esquema de trabajo, ya que las estrategias planteadas al menos para este grupo implican trabajar explícitamente e interactivamente con temas que a estos pacientes podrían resultarles por el momento intimidantes. De todas formas, es muy probable que un paciente homosexual egodistónico se autoexcluya de un grupo en el cual  sus integrantes son exclusivamente homosexuales y el tratamiento gira en torno a esa temática.
El grupo se planteó como cerrado, con una estructura de grupo de psicoterapia focalizada trabajando un tema por encuentro. Los temas fueron propuestos por el psicoterapeuta y seleccionados por el grupo en el primer encuentro. Las técnicas utilizadas se incluyen dentro de lo que se denomina ejercicios estructurados, término que designa las actividades de grupo en las que sus miembros siguen un conjunto específico y racional de indicaciones diseñado por el psicoterapeuta. Los motivos para seleccionar esta modalidad de trabajo surgen de las características del programa de tratamiento (grupal, breve, focalizado y especializado). Se utilizaron entonces procedimientos que facilitaron la interacción del grupo, aceleraron y dinamizaron el trabajo, posibilitaron la focalización en temas y subtemas, permitiendo por lo tanto llevar adelante un proceso eficaz.
Estas estrategias han sido seleccionadas cuidadosamente y organizadas racionalmente en función de los objetivos de cada encuentro, tratándose de técnicas verbales, escritas, corporales, realizadas individualmente, grupalmente o en parejas.
El esquema de trabajo utilizado es desarrollado sintéticamente a continuación encuentro por encuentro:

Primer encuentro

Establecimiento del encuadre grupal. Explicitación de los objetivos propuestos.
Presentación de los integrantes pidiéndoles a los miembros que formen parejas describiéndose ante el otro y luego, en ronda, presentar cada uno a su compañero.
Se reparte a cada uno una hoja con cuatro preguntas:
1. ¿Cuándo descubrí mi homosexualidad?
2. ¿Cómo manejé este tema con mi familia?
3. ¿Con cuáles dificultades me encuentro en mi relación con los varones gays?
4. ¿Cómo es mi relación con las personas heterosexuales?
Se trabaja pregunta por pregunta, leyendo cada uno su respuesta y abriendo el debate.
Se seleccionan los temas para el resto de los encuentros.
Se le pide a cada uno de los integrantes que escriba en una hoja una palabra que refleje como se ha sentido a lo largo de la sesión, compartiéndola posteriormente.

Segundo encuentro

“Cómo fui descubriendo y asumiendo mi homosexualidad”.
Introducción al tema.
Se reparte un cuestionario con 10 preguntas relacionadas con el tema para responder en forma individual.
Lectura de las respuestas y posterior debate.
Se reparte a cada uno una hoja con la siguiente pregunta: “suponiendo que pudieras volver muchos años atrás y tuvieras la posibilidad de diseñar a voluntad tu destino, ¿qué es lo que cambiarías en relación con los diferentes hechos de tu historia personal que hoy has repasado? Vale modificar todo, inclusive tu orientación sexual.”
Lectura de las respuestas y posterior debate.
Conclusiones.

Tercer encuentro

“La relación con mi familia”.
Introducción al tema.
Se reparte un cuestionario con 10 preguntas relacionadas con el tema para responder en forma individual.
Lectura de las respuestas y posterior debate.
Cada uno de los miembros muestra al resto una foto de su familia, describiendo a sus integrantes uno por uno. Se hacen preguntas cruzadas.
Se indica en forma individual con quién se sintió cada uno más identificado.
Se seleccionan dos situaciones familiares diferentes vividas por personas del grupo y se teatralizan (técnica de “role playing”).
Comentarios y conclusiones.

Cuarto encuentro

“La pareja gay”.
Introducción al tema.
Cada uno de los miembros del grupo presenta a una pareja suya, actual, pasada o deseada, mostrando algún objeto físico que simbolice a la misma.
Se hacen comentarios y preguntas cruzadas.
Se confecciona en forma individual una lista de cualidades necesarias en una persona para formar pareja con ella.
Se compara lo escrito por cada uno.
Varias preguntas surgidas de las diferentes experiencias y conceptos respecto de la pareja orientan el debate.
Comentarios y conclusiones.

Quinto encuentro

“La sexualidad gay”.
Introducción al tema.
El encuentro es menos estructurado que los anteriores.
Algunas preguntas diseñadas previamente guían el debate.
1. ¿Qué lugar le dan al sexo en sus vidas?
2. ¿Qué diferencias existen entre el sexo con varones y el sexo con mujeres?
3. ¿Existen roles marcados en las relaciones homosexuales (activo-pasivo)?
4. ¿En el sexo entre varones qué importancia tiene el contacto genital? ¿Es lo prioritario, lo único o una parte de un todo mucho más amplio?
5. ¿Habitualmente acceden rápido a una relación sexual al conocer a una persona?
6. ¿Son habituales las conductas de cuidado ante una relación sexual (uso del profiláctico)?
Se debate en torno a estos interrogantes.
En forma individual, en una hoja se responde a la siguiente pregunta: ¿qué características debería tener una persona para atraerme sexualmente?
Comentarios y conclusiones.

Sexto encuentro

Los miembros del grupo formulan sus conclusiones del proceso terapéutico.
Verbalizan y luego escriben lo que han aprendido, los conceptos que han modificado y los que se han replanteado para ir modificando en el futuro.
Expresan a cada uno de sus compañeros lo que piensan de ellos luego de compartir seis encuentros.
Devolución individual y grupal del terapeuta.
Cierre.

 

CONCLUSIONES

"Querelle de Brest" - J. Cocteau - 1947 La experiencia de trabajar los esquemas disfuncionales en forma paralela (psicoterapia individual y psicoterapia grupal) resulta altamente eficaz.
Cada individuo del grupo ha hecho su elaboración personal del trabajo realizado, y por lo tanto la cantidad y el tipo de esquemas modificados dependen de ese procesamiento particular y difiere cuantitativa y cualitativamente de los resultados que ha logrado el resto.
Sin embargo, más allá de las diferencias individuales, podemos explicitar algunos cambios generales en el modo de percibir los temas y problemas planteados, considerando al grupo como una entidad con existencia propia, distinta a la suma de sus partes.
Estas consideraciones son producto de los trabajos escritos, los debates, los comentarios de cierre al final de cada encuentro, y las conclusiones grupales de la última sesión. Son las siguientes:
  • La percepción de la experiencia homosexual está basada en el comportamiento de un grupo reducido de individuos que conforman el llamado “ambiente gay”. En ese círculo se observan fenómenos tales como la alta promiscuidad, la genitalización y despersonalización extremas de los vínculos sexuales (en rigor, genitales), la infidelidad, la falta de empatía y despreocupación por el estado psicológico de los demás. Por lo tanto, si se realizan juicios respecto del modo de pensar de los varones gays a partir de la observación del “ambiente gay”, se tratará de conceptos parciales, erróneos y que no reflejan la experiencia de la mayoría.

  • Los varones homosexuales tienen las mismas necesidades afectivas que el resto de los varones y el resto de las personas: formar una pareja estable y comprometida (con reglas similares a las parejas heterosexuales), elaborar un proyecto compartido, formar una familia (deseo obstruido por razones sociales y legales, generalmente canalizado por alguna otra vía).

  • La preocupación por la soledad afectiva y   la formación de un vínculo de pareja es mayoritaria (no minoritaria), y las dificultades para realizarse en este aspecto no son exclusivas de la comunidad homosexual.

  • Existen experiencias positivas (y alentadoras) de relaciones homosexuales estables (relatadas y vividas por miembros del mismo grupo), por lo tanto no se trata de un ideal inalcanzable (sobre todo si consideramos, como dice el punto anterior, que son la mayoría de los varones homosexuales los que manifiestan ese deseo).

  • En la elección de la pareja homosexual son tan relevantes los componentes estéticos (exteriores) como los afectivos e intelectuales (interiores).

  • La relación sexual entre varones es integral, no se limita al contacto genital, aunque los homosexuales se centran más en este aspecto en comparación con las relaciones heterosexuales o las lésbicas.

  • Si bien el período de cortejo previo al encuentro sexual se reduce (temporalmente hablando) en las relaciones homosexuales, llegar a ese punto implica haber elegido a una persona en particular, con ciertas características deseadas.

  • La autodiscriminación es un comportamiento común en la comunidad homosexual, y se manifiesta de diversas formas, algunas implícitas y otras explícitas (analizadas en uno de los encuentros). Estas conductas no hacen más que reforzar la marginación y maximizar la percepción de la hostilidad (existente) en la sociedad.

  • La mayoría de los pacientes preferirían ser heterosexuales para no sufrir el doloroso proceso de asumir ante padres, hermanos, amigos, compañeros, y ellos mismos, su homosexualidad. No obstante, creen que pueden ser felices y desarrollarse en lo sexual, lo afectivo y lo laboral conviviendo con esta realidad.

RECOMENDACIONES PARA TRABAJAR CON PACIENTES HOMOSEXUALES EN PSICOTERAPIA DE GRUPO

De esta breve (pero fructífera) experiencia de seis encuentros surgen algunas sugerencias clínicas que pueden orientar a quienes utilicen este programa de tratamiento.
En primer lugar, el enfoque utilizado, si bien no es el único posible, contiene elementos que hacen a una mayor eficacia cuando se persigue un objetivo concreto. Trabajar temas específicos, orientados por técnicas directivas, han permitido a personas que afrontaban la experiencia grupal con niveles elevados de ansiedad ponerse a trabajar utilizando sus recursos más valiosos. Por otro lado, creo que en este tipo de grupos (quizás más que en otros) se hace estrictamente necesario un buen proceso de selección. Una de las mayores preocupaciones de los pacientes antes de ingresar al grupo era saber cómo iban a ser sus compañeros, especialmente en lo referente a la confidencialidad y apertura.
Además y (quizás sea este un tema a debatir), me parece en este caso relevante la orientación sexual del psicoterapeuta del grupo. Un coordinador heterosexual probablemente pueda manejar mejor que uno homosexual la tendencia natural del grupo a manejarse sólo con sus propios códigos y a depositar en el mundo externo (la sociedad) la responsabilidad de sus dificultades. Un coordinador de grupo homosexual en cambio, puede facilitar el manejo de las defensas psicológicas de los miembros del grupo, y comprender mejor algunas problemáticas sobre la base de sus propias vivencias. Sería interesante, en este sentido, efectuar alguna experiencia con dos co-terapeutas: uno homosexual y otro heterosexual.
Por último, este módulo abre la posibilidad a un segundo trabajo en grupo con un modelo ampliado, empleando técnicas psicodinámicas, gestálticas, psicodramáticas y otras. Esto es posible ya que los pacientes se conocen entre sí, han colaborado entusiasta y activamente en la dinámica grupal, y se ha establecido un muy buen vínculo entre ellos y con el terapeuta. El enfoque es aquí diferente, y será el tema de una investigación próxima, quedando además pendiente el indagar con rigor científico su eficacia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Badinter, E. (1992). XY, la identidad masculina. Grupo Editorial Norma.
Baumann, U.; Perrez, M. (1991). Manual de Psicología Clínica. Herder.
Beck, A.; Freeman, A. (1992). Terapia cognitiva de los trastornos de personalidad. Paidós.
Beck, A.; Rush, J.; Shaw, B.; Emert, G. (1979). Terapia cognitiva de la depresión. Desclee De Brouwer.
Bersani, L. (1998). Homos. Manantial.
Cáceres Le Breton, A. (2000). Grupo sexológico: una alternativa para la homosexualidad ego-distónica. Revista Electrónica de Psicología, Vol. 4, No. 1.
Gorbato, V. (1999). Fruta prohibida. Un recorrido revelador por lugares, costumbres, estilos, historias, testimonios y anécdotas de una sexualidad diferente: la cara oculta de la Argentina gay. Atlántida.
Vinogradov, S.; Yalom, I. (1989). Guía breve de psicoterapia de grupo. Paidós.

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