Clorhidrato de Yohimbina

La yohimbina es un alcaloide indólico hallado en la corteza de árboles de la familia Rubaceae (Pausinystalia yohimbe) y en la Rauwolfia Serpentina. Se utiliza en la disfunción eréctil y en el deseo sexual hipoactivo. Es antagonista de los receptores presinápticos alfa2 adrenérgicos; por el bloqueo de esos receptores a nivel central aumenta la liberación de noradrenalina y el “disparo” (firing rate) de las células en los núcleos noradrenérgicos del cerebro. Otros suponen además una acción en los receptores alfa adrenérgicos en los tejidos de los cuerpos cavernosos. La actividad eréctil del varón se conecta con la actividad colinérgica y con el bloqueo alfa 2 adrenérgico lo que teóricamente resulta en un incremento del ingreso sanguíneo en el pene, de la disminución del retorno venoso, o de ambos mecanismos. En dosis de 10 a 15 mg por día (aunque hay quien ha llegado a suministrar de 40 a 60 mg) -con una latencia para lograr una mejora en los síntomas entre dos a tres semanas- puede mejorar las erecciones, más que la libido, en algunos pacientes tratados con ISRS o tricíclicos, pero en este sentido no puede compararse su efecto con el del sildenafil. También se aconseja, para revertir los posibles trastornos orgásmicos, una dosis de 5 mg de yohimbina 1 a 2 horas antes del coito en pacientes tratados con fluoxetina, sertralina, paroxetina o clomipramina, o en los pacientes aquejados de eyaculación retardada o aneyaculación (a veces asociada a la ciproheptadina). Es más pronunciada la mejora de la libido en varones que en mujeres, y algunos la desaconsejan en éstas; pero ciertos reportes (Jacobsen, 1991, 1992) hablan de efectos beneficiosos con el agregado de yohimbina en mujeres tratadas con fluoxetina. No modificó los ratings de depresión ni dio alteración del sueño aunque habría que conocer del aumento de la tensión arterial (desaconsejo su uso en hipertensos) y la aparición de temblores, cefaleas, inquietud o ataques de pánico -en quienes los padecen- como efectos adversos.

volver