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por Carlos Andrade
Introducción
Las mujeres viven comparando su cuerpo con el de
otras mujeres, en especial el tamaño y forma de sus pechos. Esto lo sabe todo
el mundo, no impresiona a nadie, sobre todo porque la apariencia de los senos
es algo bastante evidente y está a simple vista. Con los hombres sucede algo
muy similar, con la salvedad de que ahora estamos hablando de penes, los cuales
están casi siempre ocultos. Para un hombre, su pene es algo muy privado y también
la parte más emocionalmente vulnerable de su cuerpo. Basa una gran parte de
su autoestima en la apariencia y desempeño de su miembro. Por lo tanto, abordar
el tema de la comparación de penes entre hombres no es algo fácil ya que incomoda
hasta al varón más seguro de sí mismo.
Cualquier varón recordará esa época de niño, cuando
se la pasaba comparando su miembro con el de otros compañeros de colegio, en
las duchas, después de gimnasia. En ese entonces, era algo absolutamente normal,
y nadie se avergüenza de ello. Sin embargo, casi ningún hombre adulto va a ser
lo suficientemente asertivo para reconocer que aun sigue teniendo la misma curiosidad
de chico. Es muy difícil que confiese que todavía tiene un interés natural en
ver penes para compararse con otros, por una simple necesidad de validarse como
ser masculino, de confirmar su valor como hombre y ente sexual, y de corroborar
que no está tan mal después de todo. En la realidad sucede que todos
miran en duchas, camarines y saunas pero nadie lo acepta públicamente.
El problema de esta sociedad en que vivimos, es que hay un rol de macho
muy limitado, donde ser hombre se define más por lo que no
se debe hacer en lugar de fomentar lo que sí se debe hacer. Hay
un miedo irracional de los padres a que su hijo varón se vaya a convertir en
un maricón. Ese mensaje se siente muy fuerte, y este temor inevitablemente
se transmite hacia las mentes masculinas en formación, lo que produce finalmente
hombres rígidos, inseguros, intolerantes y poco espontáneos. Varones que no
son capaces de aceptar su humanidad con naturalidad, y que esconden y eluden
ciertos temas, por pura ansiedad reprimida. Son muy pocos los que están dispuestos
a hablar abiertamente sobre sus percepciones respecto al tema de la circuncisión.
Pero eso no es lo común. En general, la mayoría tomará una actitud al estilo:
"¿de qué me estás hablando?",
con el ceño fruncido y una cara de "¡ubícate,
no seas pervertido!". En el fondo, eso es pura inseguridad y
cobardía. Al contrario, hay que ser muy "hombrecito" para enfrentar
y hablar de estos temas. Si los evitas, entonces queda claro que tienes miedo,
o eres ignorante y/o prejuicioso. No es arriesgado pensar que, aproximadamente,
9 de cada 10 hombres tiene una preocupación interna y esta conciente del tema,
pero NO LO HABLAN por mantener las apariencias de "macho-latino" y
por miedo a ser tildado de depravado o de raro.
Cuando hablamos de comparar penes, en general nos imaginamos inmediatamente
que estamos refiriéndonos al tamaño. Mucho se ha escrito y discutido sobre el
tema, y todos ya conocemos la clásica frase el tamaño sí (o no) importa. Pero lo que alguna gente no sabe
es que existe una diferencia entre penes bastante más evidente que su tamaño:
el hecho que estén circuncidados o no. La circuncisión ha sido un tema que raras
veces se toca en los medios de comunicación chilenos. La idea de este reportaje
es intentar aclarar todas las dudas que puedan existir, y terminar con la ignorancia
y los mitos.
Muchas mujeres se preguntaran sorprendidas: ¿de qué ignorancia y mitos están hablando? Y tienen razón en preguntar,
ya que ellas difícilmente se imaginan el ambiente tabú que rodea
al tema de la circuncisión entre los hombres chilenos.
¿En qué consiste la Circuncisión?
Es una sencilla intervención quirúrgica en la cual
se corta el prepucio, que es la piel que recubre el glande. Como resultado,
el glande (punta o cabeza del pene) se deja al descubierto en forma permanente.
La mayoría de las veces, se hace con anestesia local (por inyección). A veces,
por diversas razones, se prefiere usar anestesia general. Si se hace con anestesia
local, el procedimiento es de carácter ambulatorio, se realiza en un consultorio
médico, y no requiere hospitalización.
En algunos casos, la circuncisión sólo considera el corte del prepucio. Sin
embargo, en algunos casos es también necesario cortar el frenillo frenulectomía-
(total o parcialmente), que es la banda de tejido que sujeta al prepucio, por
debajo del glande. Este corte evita el problema de la curvatura del pene hacia
abajo, producida por la presión del frenillo que produce un doblamiento en el
pene en erección. Además, se evita la posibilidad de que por causa de una maniobra
impulsiva se rompa el frenillo, con la correspondiente hemorragia que esto puede
causar.
Respecto a los cuidados post-operatorios, la recuperación no presenta mayores
problemas y el periodo de convalecencia puede durar entre 8 a 10 días. Lo único
que hay que tener cuidado es con las erecciones, que pueden generar aperturas
en las suturas y las consecuentes hemorragias. También hay que evitar los esfuerzos
físicos durante 4 semanas después de la cirugía. Se pueden retomar las relaciones
sexuales en cuanto el medico indique que la curación es completa, que en general
no va mas allá de las 4 semanas. En todos los casos, el restablecimiento es
total y sin complicaciones.
¿Cuándo
se recomienda médicamente la Circuncisión?
Además de las razones religiosas, socio-culturales
y personales para hacerla, hay motivos médicos, entre los cuales están:
-
FIMOSIS:
es un problema anatómico del prepucio (piel que normalmente recubre el glande)
que consiste en una estrechez del mismo, causada por un anillo fibroso,
el cual impide que se deslice en forma fácil. Un prepucio sano debiera poder
retraerse completamente, quedando el glande totalmente al descubierto durante
una erección, sin molestias ni dolor. La fimosis se manifiesta cuando, estando
el pene flácido o erecto, no puede deslizarse para dejar el glande al descubierto.
-
PARAFIMOSIS:
es una condición agravada de la fimosis, en la cual la base del glande (surco)
es estrangulada por el prepucio retraído e inflamado. Esta situación es
muy peligrosa y en general requiere cirugía en forma urgente.
-
BALANITIS
(inflamación e infección del glande) y POSTITIS
(inflamación e infección del prepucio), siendo la BALANOPOSTITIS la combinación de ambas.
Como medida preventiva, es siempre conveniente
visitar a un Urólogo cuando:
-
Hay dolor en el pene
al masturbarse o al penetrar
-
Imposibilidad de deslizar
el prepucio hacia atrás
-
El frenillo queda muy
tirante
-
Glande o prepucio inflamados
-
Excesiva secreción debajo
del prepucio
-
Infección urinaria
¿Cuáles
son los beneficios físicos de la Circuncisión?
Aunque existen motivos religiosos para circuncidar,
en muchas sociedades la razón principal es una mezcla de aspectos culturales
y físicos (preventivos). Dentro de los beneficios físicos, avalados por numerosos
estudios médicos, están los siguientes:
-
Se ha demostrado científicamente
que el hecho de estar circuncidado disminuye efectiva y drásticamente la
probabilidad de desarrollar cáncer al pene. Uno en 600 hombres no-circuncidados
adquirirán cáncer al pene. La probabilidad de ese cáncer es aproximadamente
200 veces menor en un circuncidado que en un no-circuncidado.
-
El riesgo de infecciones
al aparato urinario es 12 veces mayor en penes no-circuncidados.
-
Los casos de cáncer del
cuello de útero son más frecuentes en las parejas de hombres no-circuncidados.
Lo mismo sucede con las infecciones de hongos vaginales (candidiasis).
-
Varios estudios recientes
sostienen que la circuncisión proveería un consistente efecto protector
ante la infección del virus VIH del SIDA. Es un hecho ya comprobado que
las células de Langerhans, ubicadas en la piel interior del prepucio, atraen
virus, entre ellos el VIH. Los estudios concluyen que los hombres no-circuncidados
(con prepucio) tienen más del doble de probabilidad de contraer el SIDA
que los hombres circuncidados, bajo las mismas condiciones conductuales.
-
Claramente, el estar
circuncidado evita el sufrir de patologías muy comunes en el pene, que además
de molestas, pueden llegar a ser peligrosas, tales como la fimosis (estrechez
de la abertura del prepucio), parafimosis y balanitis.
-
Hay también un tema de
higiene personal: un pene no-circuncidado (con prepucio) es más difícil
de mantener limpio durante el día, ya que éste produce esmegma, que es la
secreción sebácea (blanca y gruesa) que se acumula debajo del prepucio,
la cual es caldo de cultivo para bacterias y micro-organismos, lo que produce
infecciones recurrentes. Además, el esmegma acumulado libera un olor muy
desagradable, parecido a queso podrido, que resulta ser muy poco erótico
para la pareja sexual. Al contrario, un pene circuncidado no acumula esmegma,
no tiene mal olor, no requiere una limpieza regular, prácticamente no se
infecta, y por lo tanto, está siempre listo para la acción y
es libre de mantenimiento.
Entre otros beneficios para el varón, está el hecho
de que las mujeres en general prefieren que su pareja sexual esté circuncidada.
Se realizó un estudio en Australia, donde aproximadamente un 50% de los hombres
del país están circuncidados. De todas las mujeres del estudio que llegan frecuentemente
al orgasmo en forma simultánea, aquellas con parejas circuncidadas duplicaban
a las que estaban con parejas no-circuncidadas. De todas las que no lograban
alcanzar el orgasmo, el grupo de las mujeres con parejas no-circuncidadas era
3 veces mayor al grupo de aquellas con parejas circuncidadas.
En el mismo estudio, se encontraron los siguientes porcentajes respecto a las
preferencias de las mujeres: para dar sexo oral (fellatio), un 2% prefiere un
pene no-circuncidado, y un 82%, el circuncidado; para tener sexo con penetración,
6% prefiere el pene no-circuncidado, y el 71%, el circuncidado; para la estimulación
manual, las preferencias fueron 5% y 75%, respectivamente; y con relación al
atractivo visual, un 4% prefiere el pene no-circuncidado, mientras que un 76%
piensa que el circuncidado se ve mejor.
Santiago de Chile, 2002
Nota del Dr. Adrián
Sapetti: este artículo, debido a su extensión, ha sido dividido
en tres partes en acuerdo con su autor, las que se irán publicando en meses
sucesivos.
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