¿Hay que
confesarle a la pareja que uno tuvo una infidelidad o negarlo
siempre?
Por
supuesto que esto depende de la historia individual de cada
uno de los miembros de la pareja y de la historia del vínculo
de esa pareja. No creo que se puedan dar “recetas”.
A veces la omisión permite evitar que la pareja entre en
crisis. Pensemos que esa evitación a veces es una forma
de posponer una crisis en la pareja, que posiblemente estalle
por otros motivos.
En mi experiencia
clínica, he podido observar que el “engañado”
siempre subpercibe el engaño y la infidelidad pues se alteran
ritmos, economía, sexualidad y los varones se muestran totalmente
intolerantes ante la "invasión" de la esposa a
sus centros de trabajo.
En general,
es muy tolerada la infidelidad masculina pues existen creencias
que la sostienen tales como pensar al varón más potente,
con mayor necesidad sexual. He aquí una gran paradoja, pues
se utiliza un argumento biológico para sostener un mito
social, me refiero a aquello que el varón debe ser: fuerte,
racional, mujeriego, con éxitos sociales, más públicos que
privados y que se justifique su "sexualidad biológica".
La decencia
del varón no se altera por ser adúltero, al contrario, si
mantiene a la amante, hace alarde de su capacidad económica,
sexual y social tradicional en cuanto al rol de macho.
Contrariamente,
si la mujer es la infiel, muchas veces son sus pares (las
mismas mujeres) quienes atacan esta conducta, con comportamientos
como la segregación y la denuncia al "pobre cónyuge
engañado". Además en muchas mujeres “engañadoras”
surge un autocastigo al ser infieles pues es contrario a
la imagen pública de ser decentes. También es una manera
de agredir pasivamente, de defenderse ante la devaluación
de sus cónyuges pues para las mujeres es muy importante
ser bellas y deseables a los ojos del otro.
La infidelidad
a pesar de ser "tan común" es un choque contra
la integridad, pensamos que pondremos fin a la relación.
Sin embargo, una vez que se descubre viene el choque emocional,
el estallido de cólera, la humillación y la devaluación
del sujeto engañado. Si la ruptura no aparece, entonces
se forman dobles mensajes. El infiel quien cae en el arrepentimiento,
primero se justifica y después exige que se le respete su
tiempo y su libertad.
Por su parte,
el cónyuge engañado se vuelve suspicaz y anda tras cualquier
pista que le asegure que la relación extramarital llegue
al fin. Cae en un círculo vicioso pues aumenta su dependencia
en la medida que su conducta depende por entero de "descubrir
la verdad", pero ésta nunca llega por más que existan
enfrentamientos con el/la amante.
El cónyuge
engañado, se compara con el/la amante en físico, poder,
dinero, inteligencia y muchas veces llega a identificar
al amante mediante el teléfono, domicilio, trabajo, etc.
Son devastadores los efectos que estas pesquisas producen
en el engañado pues éste se sitúa de inmediato en un rol
inferior y sin guía social alguna.
Los engañados,
por su parte atraviesan situaciones inéditas como la duda
entre lo prohibido, lo permitido, lo bueno y lo malo. No
hay guías satisfactorias acerca del plan de acción, ya no
resultan satisfactorios los modelos de las mujeres que aguantaban
al varón "hasta que la muerte los separe", aunque
continúa existiendo una marcada dependencia psíquica y social
hacia el otro. En varones y en mujeres hay incertidumbre
acerca del futuro, del dinero, de la posición, de los ataques
masculinos respecto a la renuncia del estatus social actual.
Muchas parejas consideran que
si se ama verdaderamente siempre se es fiel, por otro lado,
la fidelidad sexual es valorada muy positivamente a la hora
de decidir mantener una relación estable.

¿Se puede construir una nueva
pareja a partir de la infidelidad, o haber comenzado como
una relación clandestina marca la imposibilidad de "blanquearlo"
después?
Independientemente
de que el cónyuge "engañado" se entere o no, y
sin perder de vista que la confesión suele llevar gran carga
de hostilidad, aunado a las diferentes fases por las que
atraviesa el cónyuge, víctima de la infidelidad, depués
de "conocer la verdad", este tema puede consolidar
la relación siempre que se hable del por qué y no del cómo,
pues la pareja podrá estrechar aún más sus lazos. Es neceario
iniciar la metacomunicación y salir del estereotipo de engañado
contra engañador para superar la crisis.
¿Es confiable la persona
infiel para armar una nueva pareja?
Depende de cada persona, de
su historia, pero sí es cierto que la confianza se construye
y constituye en uno de los pilares básicos de una relación
estable.
Algunos de
los motivos de la infidelidad femenina
La lista
de razones es interminable, pero en general se intenta satisfacer
carencias.
Las razones
más comunes: