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Nota:
con este artículo terminamos la serie sobre la iniciación
sexual de los jóvenes (y los no tan jóvenes).
Iniciación
traumática
Marcela:
21 años: ¿Qué importancia puede tener para la vida sexual
futura una iniciación traumática?
Rodrigo,
18 años: ¿Un mal inicio puede marcar a una persona para toda la vida?
Una
vivencia traumática (palabra que deriva del griego trauma = herida o
perforar) es, según Laplanche - Pontalis, un acontecimiento de la vida de una
persona caracterizado por su intensidad y por la incapacidad del sujeto de responder
a él en forma adecuada. Consecuentemente, produce trastornos y efectos patógenos
duraderos en el psiquismo. Son emociones que sobrepasan la tolerancia de la
persona y su capacidad de controlarlas y elaborarlas psicológicamente.
El
trauma designa, ante todo, un acontecimiento personal de la historia del sujeto,
cuya fecha puede establecerse con exactitud, y que resulta subjetivamente importante
por los efectos penosos que puede desencadenar; no puede hablarse de acontecimientos
traumáticos de un modo absoluto, sin tener en cuenta la susceptibilidad propia
de cada individuo.
De
las experiencias sexuales que pueden ser vividas como traumáticas podríamos
mencionar: relaciones incestuosas, violaciones, abusos sexuales, una seducción
homo o heterosexual de un adulto a niñ@s o jóvenes, haber sido sorprendidos
durante el acto sexual, que a consecuencia de ese único acto sexual se haya
producido un embarazo no deseado que culminó en aborto, la iniciación con un
compañero brutal y desconsiderado, etc. A pesar de la innegable importancia
de un hecho de este tipo, la psicología contemporánea ya ha dejado de considerar
que una sola causa pueda determinar cómo ha de ser la futura vida de ese individuo.
Hoy se prefiere hablar de la multicausalidad (Freud hablaba de sobredeterminación)
y no de una mera relación causaefecto entre el hecho traumático y las vivencias
sexuales posteriores.
Inicio
con prostitutas
César,
14 años: ¿Cuál es la diferencia entre debutar con una prostituta o con una amiga?
Mariano,
17 años: ¿No es mejor empezar con prostitutas para aprender?
La
diferencia básica está dada, apelando a las condiciones arriba mencionadas,
por el marco de seguridad afectiva, de confianza mutua, de amor y, también,
por la posibilidad de una mayor estabilidad y frecuencia de encuentros con esa
pareja.
En
el caso de las prostitutas a muchos jóvenes les preocupa la posibilidad de contraer
alguna enfermedad de transmisión sexual. Esto no le ocurre con la amiga pero,
en contrapartida, lo inquieta el temor a embarazarla. De todos modos, no creemos
que sea necesario empezar con prostitutas, ya que la experiencia nos dice que,
tanto en jóvenes como en adultos, es un mal aprendizaje.
Citaremos
algunas frases elocuentes referidas a este tipo de debut sexual:
-
"Todo fue muy frío..."
-
"Me decía: vamos pibe que se hace tarde..."
-
"Era en una obra en construcción y estaba oscuro...
ella me agarró y eyaculé enseguida... yo no la vi, no supe cómo era..."
-
"Entré aterrado y no atinaba a hacer nada, ella
me dijo que me tranquilizara, pero afuera mis amigos empezaron a golpear
y a gritar: ¡apurate flaco!..."
-
"Me asusté tanto que no pude hacer nada; cuando
salí, por supuesto conté que lo había conseguido."
-
"Yo debuté en una plaza con una que conocí en
la calle, y al poco de terminar llegó la policía y nos llevó a los dos.
A mí me largaron en seguida pero a ella le dijeron que le aplicarían el
artículo y se quedó adentro."
-
"Fue en el depósito de papá y cuando uno de
los chicos estaba adentro y nosotros jugábamos a las cartas, llegó mi viejo
y nos corrió a todos del lugar..."
La
primera vez
Mario,
21 años: ¿Una mujer puede quedar embarazada en una primera relación sexual?
Terminantemente
decimos que sí, más aún: puede quedar embarazada aunque no medie penetración
y desfloración, ya que si el varón termina cerca de la vagina los espermatozoides
pueden ascender aprovechando la lubricación vaginal. Así que siempre se impone
el uso de métodos anticonceptivos. También puede contagiarse una ETS
por lo que se impone el uso del preservativo.
Paola,
19 años: ¿Es común que una mujer acabe en su primera vez?
Como
en todas las primeras experiencias en el ser humano hay que darse tiempo para
ir descubriendo las posibilidades placenteras, que no necesariamente llegan
en los primeros contactos. Recuerda como fueron torpes los primeros pasos, la
primera vez que escribiste, el primer beso, el primer baile. Pues bien: en el
debut puede ser que tengan una experiencia
orgásmica, pero lo habitual, debido a la gran expectativa y ansiedad
que entraña esta situación, es que el tan famoso orgasmo no aparezca.
Hemos
recopilado algunas frases sueltas de nuestras pacientes, hablando de sus inicios
sexuales, éstas nos darán una idea clara de lo conflictivo que pueden llegar
a ser bajo ciertas circunstancias:
-
"Yo tenía tanto terror en quedar embarazada
que no sentí nada..."
-
"Cuando fui de luna de miel estaba asustada,
¡no sabía cómo era! Mi marido pudo hacerlo recién al cuarto día..."
-
Él no se quería poner el condón y yo tenía
pánico de contagiarme de algo, al final lo usó pero no pude gozar...
-
La verdad es que me dolía, era como un ardor
y mi novio lo hizo un poco brutal, yo pensé que eso no la valía la pena,
por suerte luego la cosa fue mejorando.
-
"Estábamos en el zaguán de casa y con mi novio
tratábamos de hacerlo parados. De pronto vimos la luz del dormitorio; yo
tuve pánico de que mi padre nos descubriera..."
Este
es un pequeño muestrario de iniciaciones no muy gratas, pero bastante comunes,
especialmente algunos años atrás.
Quisiéramos
consignar como dato curioso -o no tanto- que la célebre "noche de bodas"
muchísimas veces es frustrante debido a la inexperiencia, ansiedad y desconocimiento
de ambos; incluso sabemos de casos en los que el matrimonio volvió virgen de
!a luna de miel. Hoy, a decir verdad, los jóvenes no llegan a esa noche "tan
vírgenes" (en todo sentido) como antaño. En cuanto a los varones que prolongan
su virginidad, a pesar de que quieren consumar el coito con penetración, hemos
hablado extensamente en el artículo sobre Varones
vírgenes.
Sandra,
17 años: ¿Puede ser que una mujer no sangre luego de la primera relación sexual?
Sí,
es posible. Antes dijimos que puede presentarse un sangrado escaso; muchas veces
incluso no hay bajada de sangre. Este es un hecho que no reviste importancia,
salvo en aquellas culturas donde se exige que la sábana aparezca ensangrentada
luego de la noche de bodas. En ellas las madres previsoras aconsejaban a sus
hijas llevar una bolsita con sangre de pollo para derramarla en el momento adecuado.
En otro artículo de esta sección hemos hablado del Mito
del himen.
Graciela,
26 años: ¿Cuál es la causa de que, en una primera relación, el hombre no haga
(sic) erección?
Hay
diversas circunstancias que hacen mella, aun "en el más mentado".
Estas pueden ser condiciones de ansiedad, exigencia de satisfacer a la mujer,
temor a embarazarla o lastimarla, medio ambiente desfavorable, una actitud poco
colaboradora de la pareja, miedo al fracaso. Todo esto puede incidir en el buen
funcionamiento del varón, así como puede también inhibir a la mujer. Lo importante
es que luego no se magnifique este hecho al punto de que se constituya en algo
obsesivo y definitivo: que alguien no haya podido alguna vez no es sinónimo
de que no podrá nunca.
Clorinda,
23 años: ¿Es cierto lo que leí en una revista de que muchos hombres se han iniciado
con animales? Me parece una aberración.
Esto
que a Clorinda le parece una aberración es común en los medios rurales, donde
el aislamiento es tal que lleva a tener esporádicos contactos con animales;
hecho que, por otro lado, aparece descrito desde los tiempos bíblicos. En dos
hermosas películas, como Padre Padrone y La balada de Narayama
se pueden observar actos como los mencionados. De todos modos, no es ni lo mejor
ni lo más aconsejable como experiencia sexual; aunque es infrecuente que este
tipo de contactos persistan a lo largo de la existencia de un individuo, salvo
que nunca pueda tener posibilidad de relacionarse con una mujer.
Los
varones y las vírgenes
Daniel,
18 años: ¿Un hombre se debilita sexualmente si tiene relaciones con una virgen?
Andrea,
19 años: ¿Existe el rechazo del varón ante una virgen?
El
temor de los hombres ante la virginidad
femenina es un hecho tan antiguo como la misma historia de la humanidad.
El misterio de esa cavidad oscura gruta donde el falo del hombre penetra a ciegas
ha intimidado y llevado a construir complicados rituales de desfloración, que
antiguamente incluían la presencia de sacerdotes especializados en llevar a
cabo esta tarea, la cual aunque parezca extraño, cumplían con enorme sacrificio.
Además,
uno de los más antiguos tabúes se refiere al contacto con la sangre femenina
emanada de la vagina: se suponía que tenía poderes maléficos y podía ocasionar
debilidad, enfermedad y hasta la muerte. Aun hoy en algunas tribus australianas
la penetración de una virgen se hace a distancia, valiéndose de instrumentos
de madera o marfil.
En
tiempos de la Grecia antigua o del Imperio romano era costumbre que algunas
mujeres cedieran su virginidad en honor al dios de la fecundidad (Príapo), sentándose
sobre el falo erecto de la estatua que representaba al dios. En tribus africanas
aun persisten estas prácticas de desfloración
ritual con falos usados por los brujos. En muchos casos, el mismo padre de la
novia se encargaba de esta práctica antes de donársela al marido (en esas cultura
la mujer se consideraba un mero objeto propiedad del padre, cedida al dominio
del esposo).
En
el Medioevo el señor feudal podía ejercer el llamado derecho de pernada, que
consistía en tomar a la novia luego del oficio del matrimonio y desflorarla
antes que el marido. Esta tradición se derivó en su inicio del temor ante el
contacto con la sangre de la virgen, pero posteriormente quedó reducida a una
mera práctica despótica.
En
la actualidad, algunos varones, mantienen estos temores ancestrales magnificados
en los fóbicos
pero, por suerte para las mujeres, son los menos, y hoy ya no se busca
ningún intermediario, sea sacerdote, chamán, estatua o caudillo lugareño
para cumplir esta función, que no debilita al varón ni "contamina
con impurezas". |
Nota:
para esta serie de artículos se utilizaron algunos textos de "Sexualidad
en la pareja" (Sapetti - Rosenzvaig, Editorial Galerna, 1987).
*
Dr. Adrián Sapetti
Autor de El sexo y el varón de hoy (Emecé)
Centro Médico Sexológico
TE: 4552-0389 / 4555-6865
Página web: www.sexovida.com
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