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Este libro no pretende ser un tratado global de
sexualidad; trata casi exclusivamente los problemas del placer
femenino y responde básicamente a la constante preocupación
de las mujeres que concurren a mi consultorio.
Como soy un divulgador del conocimiento
sexológico en los medios de comunicación, siempre me llamó la atención en chats,
consultorios sexológicos en televisión o radio, que la mayoría de las consultas
se refieren a problemas que desde la sexología -digamos de paso desarrollada
por mujeres- eran perfectamente conocidos o divulgados al gran público por estas
sexólogas. Sin embargo, algo debe haber pasado para que este conocimiento no
pasara realmente al gran público femenino.
Efectivamente, las preguntas de
la mayoría de las mujeres eran referidas al desconocimiento de su funcionamiento
genital y más precisamente a los distintos modos de obtener placer. Eran muy
pocas las preguntas sobre aspectos educativos y anticoncepción.
Entonces, ¿por qué un libro de
sexualidad femenina escrito por un varón? Hay muchísimos buenos textos de sexualidad
femenina escritos por mujeres. De hecho debemos gran parte de nuestros conocimientos
actuales en sexualidad femenina a investigadoras mujeres. Sin embargo, hace
cincuenta años o más que estas investigaciones se conocen, y la mayoría de los
libros actuales siguen tratando a la sexualidad femenina de una forma que poco
tiene que ver con el placer femenino.
Priorizar los puntos a desarrollar
en este libro no fue trabajoso. Sólo puse delante de mi vista las más de 8000
consultas que tuve en los años 2000 y 2001 en los Consultorios y Chats
Sexológicos que dirigía para el portal de Internet Starmedia, y otros para los
cuales trabajaba o recibía consultas de todas partes de Latinoamérica, Estados
Unidos (hispano-parlantes) y España. De allí partí y me sorprendió la cantidad
de información que debía incluir, para dar respuesta a tantas carencias informativas.
En una encuesta casera, realizada con el libro ya escrito y entre mis amigas"progres"
(esto es, cultas y con buen nivel de información), y éstas quedaron boquiabiertas
por la cantidad de datos para ellas nuevos o desconocidos, y que podrían mejorar
aún más su vida sexual.
A modo de prueba y para comprobar
sus conocimientos de su propia anatomía, les pregunté cuántas partes tenía según
su parecer el clítoris. Las respuestas fueron variadas, pero ninguna superó
el número cuatro. "No, queridas, ¡el clítoris tiene dieciocho partes!",
dicho por investigadoras mujeres especialistas en el tema.
El orgasmo femenino, otro tema
al que dedico amplio espacio, no es difícil si se conocen variadas formas de
estimulación, diferentes a las tradicionales.
Al escribir el capítulos sobre
posiciones sexuales, también me sorprendí recordando el clásico "Matrimonio
Perfecto" de Van de Velde, pues al "robárselo" a mi padre,
que lo tenía escondido en el ropero, me asombré ya entonces de que hubiera más
de una posición sexual. Les recomiendo especialmente el capítulos sobre posiciones
y verán algunas (las más practicables) de las infinitas formas en que el ser
humano hace el amor.
A pesar de que el conocimiento
acerca del Punto G y la eyaculación femenina tienen más de veinte años el tema
entró siempre en la consideración de las mujeres como algo raro e imposible.
Los varones se estimularon mentalmente con ello, pero no lograron hacer participar
de ese estímulo a sus compañeras y hacer que ellas aprovecharan estos nuevos
hallazgos.
En cuanto a los tratamientos de
los problemas sexuales, aún hoy cuesta informarse de la existencia de tratamientos
hormonales locales o generales que corrigen los problemas de deseo sexual y
orgasmo femenino. Hemos incluido también los últimos desarrollos farmacológicos.
Un apartado especial incluye los fármacos aún en experimentación, especialmente
los destinados al tratamiento de la anorgasmia, problema para el cual la farmacología
nos había dejado descuidados.
Las disfunciones sexuales fueron
tratadas en profundidad y cada una en particular. Se incluyen desde los clásicos
tratamientos sexológicos hasta los medicamentos herbarios y un capítulos especial
está dedicado a los alimentos tradicionalmente considerados afrodisíacos.
Fue importante incluir el apartado
de "Matrimonios no consumados", pues este problema es mucho más frecuente
que lo que nadie imagina y causa incontables problemas a las parejas. Incluimos
aquí una síntesis de una novedosa solución planteada por nosotros y desarrollada
en congresos científicos de la especialidad.
El "problema" del tamaño
del pene siempre preocupó a hombres y mujeres en términos de virilidad o susto.
Volver a descubrir ese mito del "pene perfecto" fue una tarea muy
grata y enriquecedora para nuevas aperturas mentales.
Fue muy esclarecedor investigar
y escribir sobre aspectos del embellecimiento genital femenino, hoy en boga
y dejado de lado en muchos tratados sobre sexualidad.
Temas controvertidos como el sexo
anal, prácticas sexuales inusuales en pareja como el sexo axilar o el coito
al la "florentina", me llevaron a mí mismo a redescubrimientos de
facetas ocultas o poco conocidas de la sexualidad de la pareja.
Aunque este libro está dedicado
especialmente a las parejas heterosexuales, contiene algunas referencias al
sexo entre mujeres y al sexo en solitario, mucho más frecuente y usual que lo
que consideran las estadísticas habituales.
Finalmente quiero agradecer a todas
las investigadoras mujeres y varones que me brindaron el resultado de sus investigaciones
en libros y páginas de Internet como www.sexovida.com, donde una considerable parte
de la información que aquí se aplica.
Es la primera vez que escribo un
libro sobre sexualidad femenina. Antes me inhibía el hecho de saber que las
mujeres colegas eran las más expertas, por propia experiencia, en desarrollar
este tema. Pero la experiencia de consultorio y mis tareas de divulgación del
conocimiento sexológico me llevaron a pensar que este libro, escrito por un
varón, es más que una mera postura personal. Es un intento de llevar a hombres
y mujeres a entrar en el siglo XXI con un conocimiento más acabado de lo que
se trata actualmente el placer sexual femenino.
* Dr. León Roberto Gindin
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