Acido Tióctico

Ácido Alfa-Lipoico (ácido lipoico o ácido tióctico) es una sustancia natural producida en pequeñas cantidades por nuestro organismo, que juega un rol importante en el metabolismo de los azúcares y provee energía a las células. Tiene una acción protectora de la función hepática y es importante en el tratamiento de la neuropatía diabética. También se propugna su uso como neuroprotector.

En los años 80 el Alfa-Lipoico o Ácido tióctico fue descubierto como un poderoso antioxidante -que neutraliza todo tipo de radicales libres-, y hay quienes sostienen, por caso el dr. Lester Packer, que es el antioxidante “ideal”. También se lo conoce como "el antioxidante maestro" (master antioxidant).

Esto se debe a que restaura la habilidad de otros antioxidantes para barrer los radicales libres incrementando su efectividad. Particularmente ocurre esto con la vitamina E que es reciclada en el organismo cada vez que neutraliza a un radical libre, evitando que lesione las membranas celulares. También restaura la acción de la vitamina C, el glutation y la Coenzima Q10.

En el hígado, el ácido tióctico participa en numerosas reacciones metabólicas aumentando los niveles de glutation, siendo este probablemente el mecanismo de sus efectos detoxicantes y regeneradores hepáticos. En algunos estudios, administrado con la silimarina, el ácido tióctico mostró reducir las transaminasas elevadas por alcoholismo, fármacos o hepatitis.

Como otros derivados sulfurados (glutation, penicilamina, cisteamina, etc) el ácido tióctico es capaz de secuestrar los metales pesados. Se ha utilizado sobre todo en el tratamiento de la enfermedad de Wilson (un desorden metabólico que ocasiona depósitos de cobre en varias partes del cuerpo).

Finalmente, hay que destacar que ácido tióctico se ha empleado empíricamente durante muchos años para el tratamiento de la polineuropatía diabética. Se han realizado varios estudios clínicos controlados [(p. ej el estudio ALADIN (Alpha Lipoic Acid in Diabetic Neuropathy)], que han demostrado sin lugar a dudas, la eficacia del ácido tióctico reduciendo el dolor y las contracturas observadas en la polineuropatía diabética. De hecho, su uso como medicamento en esta indicación está aprobado en Alemania.



INDICACIONES
Con la excepción de su uso para el tratamiento de la polineuropatía diabética en el que las dosis recomendadas son de 300 -600mg por día, como neuroprotector se usarían entre 200 y 600mg por día


REACCIONES ADVERSAS
Aunque el ácido tióctico es esencialmente no tóxico, es un poderoso quelante que puede eliminar algunos minerales como hierro o zinc que son necesarios para la salud. Se recomienda verificar durante un tratamiento con ácido tióctico los niveles de hierro y de otros oligoelementos. Muchos autores recomiendan suplementos minerales durante el uso de este compuesto.

Se han descrito algunas reacciones adversas como cefaleas, rash, dolor de estómago e hipoglucemia, siempre con dosis superiores a los 600 mg/dia. Se ha comunicado un caso de trombocitopenia asociada al consumo de esta sustancia.

 

Se utiliza por vía oral en forma de comprimidos o cápsulas, en dosis que van de 50 a 600mg por día. Se recomienda tomarlo media hora antes de las comidas. También es usado en cremas faciales antioxidantes y antiarrugas.



Los antioxidantes ideales son aquellos que:

• Se absorben por vía oral y tienen biodisponibilidad en las células.
• Tienen sinergismo (aumento del efecto por acción conjunta) con otros antioxidantes -como las vitaminas A y E, el ácido fólico, la coenzima Q10- y con los aminoácidos L-Arginina y L-Citrulina (Ignarro, L., 2005).
• Son hidro y liposolubles (se disuelven en agua y en grasas), por lo que atraviesan las membranas celulares, exhibiendo actividad antioxidante dentro y fuera de la célula.
• Tienen baja toxicidad. A pesar de ello no se aconseja su uso durante el embarazo.


RESUMEN DE SU ACCIÓN

• Es un poderoso antioxidante (“master antioxidant”)
• Potencia y restaura la acción de otros antioxidantes
• Protege la pared de las arterias, mejorando el funcionamiento del sistema vascular (cerebral, coronario, peneano)
• Ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre (glucemia) por lo que es importante como coadyuvante terapéutico en la diabetes (con o sin disfunción eréctil asociada)
• Colabora en la producción de energía a nivel celular en nuestro organismo
• Es un protector hepático (previniendo lesiones del hepatocito por tóxicos, medicamentos, alcohol)
• es neuroprotector
• Protege la piel del estrés oxidativo
• Puede asociarse a la L-arginina, vitaminas del complejo B, C, A y E.
¡No es casual que se lo considere el antioxidante ideal!

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