Orígenes, construcción y constitución de la pasión y el fanatismo

El edipo infinito (Parte I)
Autor: Pedro Bugani
pedrobugani@infovia.com.ar
pedrobugani@hotmail.com

Este trabajo surge de la confluencia de varias perspectivas de pensamiento: el psicoanálisis, la Psicología clínica, la teoría construccionista, la teoría de los vínculos familiares, la teoría sartreana del devenir dialéctico como praxis, y un modelo propio e innovador de repensar la sexualidad humana integral (intimidad). De una articulación de todo ello, concluye esta laboriosa investigación y formulación conceptual.

Esencia, imagen, huida y metamorfosis del deseo sexual y del amor

Hacia la constitución y el reemplazo por una Pasión y Huida hacia Dios.

Una de las Perturbaciones más serias: El Edipo Infinito


Entre las perturbaciones mas serias –y quizá más comunes– que han surgido actualmente tanto (en la vida social y en la vida cotidiana) en la cultura de Occidente como en aquellos países influenciados por la cultura occidental, existe una que posee enorme importancia y trascendencia. La denominamos “Edipo Infinito”.
Esta perturbación es una terrible grieta que lleva a las personas, por un lado a un extravío afectivo  y del Deseo Sexual; por otro, a un camino carente de sentido, sin la posibilidad de construir, como puerto de llegada, un destino accesible.
Esta perturbación es propia de esta época y lo será del siglo XXI. Pero, es importante observar que el Edipo Infinito también ha estado presente en determinados momentos de la historia de cualquier pueblo –bajo una específica forma de organización de su cultura y en un tiempo de su vida social-.

¿Porqué ocurre esta perturbación?

El Edipo Infinito ocurre cuando en el seno de los pueblos la función materna y la función paterna, así como la labor cotidiana de la Madre y del Padre, han sido descalificadas, desmerecidas, soslayadas o denegadas.

En primer plano: El Espacio Paterno-Filial

Además, esta perturbación se ha observado (y se observa) en Oriente, y hay pruebas que garantizan su presencia en la construcción histórica de antiguas culturas americanas ajenas, por entonces, a la llegada de la conquista europea.

Estamos presentando también la relación intrínseca fundamental y fundante que tiene la constitución y construcción de la Sexualidad, por esta razón nos referimos al Complejo de Edipo. Al mismo tiempo, mencionando junto al Edipo la Función Materna y la Función Paterna. Así junto con la labor del padre y de la madre, traemos a primer plano El Espacio Paterno-Filial.

El Espacio Paterno-Filial refiere al Espacio de encuentro o desencuentro, de cercanías o lejanías, de afectos o desafectos, de amor o rechazo, de interés o desinterés, de atención o desatención, y de cuidado o desaprensión que se manifiesta en los adultos llamados a “tutelar” -esto quiere decir cuidar, guiar y socorrer– a los pequeños de su propia especie. En nuestra cultura el Espacio Paterno-Filial es el lugar de reunión posible entre Padre, Madre e Hijos. Y ya sabemos que en esta Fase de la construcción sexual (la edípica), este Espacio Paterno-Filial, es correspondiente y mutuamente habilitante con la creación del Espacio Edípico.

Cuando los padres obran sin la mínima comprensión

Considerando en general las necesidades y demandas de afecto de los niños hacia sus padres, hemos mostrado sobradamente (en otros trabajos) que, antes del desarrollo de la Fase del Complejo de Edipo y su articulación de la Ley,  no siempre los padres concurren beneficiosamente ante estos requerimientos; algunas veces concurren mal, o deficitariamente, y en ciertos casos directamente no concurren ante las demandas de sus hijos.

Cuando los padres han obrado sin la mínima comprensión, sin un mínimo respeto por la calidad de persona, sin escuchar ni atender las necesidades del Hijo, sin dar una respuesta elemental o una respuesta suficiente a sus demandas -lo que globalmente podemos definir sin un afecto que le llegue, que lo sienta y que lo interiorice-, el Niño o la Niña se encontrará en desventaja ante las puertas o el comienzo de la construcción del Complejo de Edipo articulado con la Ley.

Los pequeños llegan a iniciar el transito Edípico con un sentimiento genérico de no ser queridos o amados. Puede considerarse ésta como la expresión común de millones de seres humanos que, cuando niños, sintieron ese extraño e incomprensible dolor generado por quienes ellos suponían, y con razón, que debían quererlos y amarlos: sus padres o sus adultos tutelares.

Cuando los Padres no están... grietas en los cimientos.

Por estas razones alrededor de los tres o cuatro años se produce un hondo sentimiento de dolor primario, de desesperación, de profunda desesperanza, y un estado emocional muy cercano al quiebre afectivo y sentimental de los pequeños con respecto a lo que aguardan, a lo que esperan de sus padres.

Así les resulta imposible afrontar este destino afectivo que se les impone como tremendamente doloroso; que ellos sienten injusto, incomprensible, e inadmisible, y que lo viven como una disgregación interior: una ruptura interna de sus esperanzas de  llegar a ser queridos y amados por sus padres.

No nos olvidemos que estamos describiendo un tiempo de la existencia del pequeño ser humano en el cual, se han constituido dos Espacios: el primero es el Espacio Edípico, que hemos descripto con mucha minuciosidad en diversos trabajos, y el segundo, el Espacio Paterno-Filial en el cual ocurren y transcurren los afectos, las contenciones, los cuidados, los apoyos y los sostenes entre los padres y los hijos.

El Edipo Infinito y el Espacio Paterno-Filial

En la gravísima perturbación que estamos desarrollando, y que conceptuamos como el Edipo Infinito, ocurre que en este Espacio Paterno-Filial, durante esos tiempos y momentos de la existencia, por razones de necesidad, de urgencia, de dolor, de angustia o de quiebre, el Hijo demanda: atención, interés, bondad, cariño, cuidado, contención, que se ocupen de él ante algo que lo angustia, que lo socorran, y nada de esto llega o estas demandas son mal atendidas lo que genera, al hijo, conflictos y desaprensiones de los padres hacia él.

La ausencia de los padres

Padres que ante demandas y llamadas de sus hijos no escuchan. Todo lo cual es interpretado por el niño como que estos padres para él no están.

Los padres desaprensivos están envueltos en sus autorrealizaciones o intereses y no pueden darle al hijo un Espacio. Tampoco pueden generar en ellos mismos una disponibilidad para escuchar a un Hijo que, ofreciéndose como tal, requiere ser cuidado, ayudado, socorrido: con necesidad de Padre, con necesidad de Madre, y con necesidad de “Amor”.

Los niños comprueban, una y otra vez, que cuando llegan a la búsqueda, cuando hacen su demanda, cuando llaman por los padres, por el Padre o por la Madre, demandan su presencia, disponibilidad, afecto, no los encuentran, no sienten una escucha por parte de ellos, y por lo tanto, para estos hijos, los padres no están.

La ausencia de los padres en su labor y función. (La necesidad de contención.)

En el Espacio Paterno-Filial la Hija o el Hijo de Los Padres los busca como tales y no los encuentra. “No los encuentra” no quiere decir que no estén, aunque esto muchas veces sucede. “No los encuentra” significa que no están en su función de padres, que no están para realizar su labor de Madre o su labor de Padre y desplegar las facetas que tanto hemos descrito de estas labores paterna y materna. Es decir, se encuentran con un Hombre y con una Mujer, con un ser humano que ellos sienten que debería ser su Padre o su Madre, pero sienten que no lo es.

Ausencia: Códigos sin respuesta

Ausentes, las emociones, vivencias, dolores y demandas, esperas de socorro y contención (alguna palabra de aliento o cariño), necesidad de comprensión o de solidaridad (con el tiempo suficiente para estar con ellos, de disponibilidad para interesarse y conocer qué les pasa) afectan al niño. Todos estos elementos o mensajes se inscriben en una Clave, y se construye un Código que los interpreta con esta síntesis: “No soy querido ni amado por mis padres”; tal vez más genéricamente: “Mis padres no me quieren”, o “No importo, no significo nada para mis padres”.

Una compleja mutación y metamorfosis

Cuando esta tajante conclusión es la base del Código de interpretación de todo aquello que ocurre en el Espacio Paterno-Filial (en las relaciones entre padres e hijos), los niños van a sufrir una compleja, y posteriormente indescifrable mutación y metamorfosis, en esta Fase de construcción de la Sexualidad y del crecimiento como persona que se desarrolla en conjunto:
1.- con lo que pasa en el Espacio Paterno-Filial
2.- y en su construcción como pequeño Sujeto Sexual, que ocurre y transcurre en el Espacio Edípico.

Consecuencias de este acontecer en el Espacio Paterno – Filial: primeras mutaciones en el Devenir Constructivo del Complejo de Edipo.

Esta Fase de construcción de la Sexualidad la llamamos Fase del Complejo de Edipo y de la articulación recíproca y mutuamente habilitante entre el Deseo y la Ley. Sabemos que la Ley es aquello que hablan, que transmiten, que retransmiten, que dicen y que expresan los padres precisamente en el Espacio Paterno-Filial, para que el Edipo pueda seguir siendo.

Hay un tiempo preciso en que desde el lugar del niño, en un tramo de la Construcción del Complejo, acontece que se constituyen Las Ganas irrefrenables de llegar sexualmente al Padre Edípico - Destinatario Erótico.

Estas Ganas intensas pueden llegar a convertirse en Deseo Sexual si el Devenir Edípico y su articulación con la Ley se van habilitando y posibilitando recíprocamente. Desde otra perspectiva, esto también puede posibilitarse si los Espacios Edípicos y Paterno Filial se construyen en reciprocidad.

Pero esta perturbación que venimos describiendo como el Edipo Infinito, y que hasta ahora se protagoniza en el Espacio Paterno- Filial, no permite que en el Espacio Edípico el niño siga su transito. Ocurre así que Las Ganas no logran construirse en Deseo Sexual tal como lo hemos descrito, sino que quedan en Ganas de encontrarse sexualmente con el Padre Edípico Destinatario Erótico -que en estas instancias comienza a declinar hacia Objeto Sexual-.

Reiteramos, que debido a este impedimento Las Ganas no alcanzan la construcción, la constitución y la configuración como Deseo Sexual.

Analogía con las travesías de los antiguos héroes

En el Devenir constructivo y no perturbado del Complejo de Edipo estas Ganas disparan al chico/a hacia búsquedas y travesías que se asemejan a las travesías de los héroes que los poetas griegos describieron en sus tragedias, de las cuales -y no al azar- recibe su designación el Complejo de Edipo.

Este pequeño/a que, como un héroe de esas tragedias, está haciendo su camino al andar, se enfrenta con mil y un desafíos, con decenas de enigmas a descifrar; sinuosos laberintos les presentan un destino que, en principio y a medida que ocurre, también es incierto y es difícil de descifrar en el Espacio Edípico que se va -y se va- construyendo.

Este trayecto, este camino, esta aventura del héroe, durante un tiempo, es llevado adelante: 1.- por Las Ganas irreverentes e irrefrenables de acceder a consumar su placer sexual genitalizado-infantil con el Destinatario Erótico Edípico y 2.- por la creencia absoluta que le dice que ilusión y destino realizable se van a juntar en un punto futuro.

Por entonces el niño/a Edípico cree, y por algún tiempo seguirá creyendo, que el destino lo aguarda para que ese encuentro en el goce sexual entre genitales con el Padre Destinatario Erótico Edípico, además sea generador de una de sus obras más grandiosas: crear una vida y hacer un bebé.

Ese destino y esa ilusión van a ser él mismo. En este trayecto todavía no tiene una sola duda, a pesar de la travesía entre los enigmas, de las dificultades y de los obstáculos que se le presentan.

El Campo de la Verdad y la Realidad. El Campo del Deseo Sexual y de la Constitución Paulatina de la Ley

Pero el destino o el horizonte que se les abre a los niños Edípicos que van transcurriendo por el Complejo en el Espacio Edípico no se asemeja al destino que les aguarda a estos mismos niños Edípicos, ahora como hijos en el Espacio Paterno-Filial. Espacio Paterno Filial que podríamos llamar el campo de la verdad y de la realidad, a diferencia del Espacio Edípico que es de los enigmas y de los símbolos, el campo del Deseo Sexual y de la constitución paulatina de la Ley.

En un determinado momento, cuando ese Deseo Sexual se constituya, cuando ese Deseo se sujete y acepte la Ley, comenzarán a concurrir juntos: deseo, Ley, verdad y realidad, como articuladamente posibles. Pero, mientras tanto, el Espacio Edípico es un Espacio en el cual se despliega un Deseo Sexual, como también la búsqueda de placer y de goce sexual, como así también, una búsqueda de construcción de una de las obras más preciadas, más admiradas y reverenciadas por todos los pequeños: la obra de crear ellos mismos una vida humana con aquel que es el Destinatario o la Destinataria Erótica Edípica de sus Deseos Sexuales. Esto es el Orden: las calidades de la articulación que se dan en el Espacio Edípico.

En el Espacio Paterno-Filial, los padres son los adultos que mantienen con el Niño-Hijo, en un campo de verdad y de realidad, relaciones y afectos de sostén, contención y cariño, protección y cuidado, de amor -si es que pueden-, de apoyo, y de guía. Y los niños, desde el lugar de “hijos” toman, piden, recurren y demandan todas o algunas de esas posibilidades de los padres.

Pedro Bugani.
La Plata
Argentina

Psicólogo Clínico- Recibido en la Universidad de La Plata en 1970.
Ex Docente de la Universidad Nacional de La Plata: Departamento de Psicología:
Cátedra de Psicología Profunda (Psicoanalítica) Coordinado de Grupos, Coordinador de Seminarios.
Cátedra de Psicología Social II: Profesor Adjunto.

Psicoterapeuta de Orientación Psicoanalítica.
Psicoterapeuta de Parejas y Familia.
Creador de “Escuela para Padres - Un aprendizaje para la Vida”, durante 18 años pasaron por la misma 4.500 familias.-(Desarrollada en el Colegio de Abogados)
Partícipe y Orientador en la creación de los Tribunales de Familia del Poder Judicial de La Plata.-
Director de un equipo Docente de Post-Grado, Colegio de Abogados de La Plata: Temario:” El menor en el proceso de divorcio”.
Presidente de la Fundación Diálogos (Especialidades: Investigación, Asesoramiento y Docencia: Departamento de Familia.- Departamento de Sexualidad Humana)
Ex miembro del Consejo de Administración de la F.I.E.P. (Federation Internationale pour l´Educations de Parents.- Organismo Asesor y de Consulta Permanente de las Naciones Unidas, UNESCO, UNICEF, y Organización Europea.- Sede en Francia. 124 países miembros).

Profesor de Post-Grado en Sexualidad Humana –Sociedad Medica de La Plata.
Director del Curso para Capacitación Docente en Sexualidad Humana (Con reconocimiento oficial y puntaje otorgado por el Ministerio de Educación de la Prov. De Buenos Aires).
Miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.
Autor de numerosos trabajos sobre Familia, Vínculos entre padres e hijos, Sexualidad Humana.
Autor –con 150 colaboradores-de la obra en 6 CD-ROM:
“Como construimos nuestra sexualidad” (Una Arquitectura de la Intimidad)
Creador de un Marco Macro-Teórico: repensar la Sexualidad Humana Integral (Intimidad), con una compleja descripción de nuevas patologías Sexuales, su Clínica y su Terapéutica.
Participe de Diversos Congresos Mundiales e Invitado a participar de diversos Coloquios Internacionales.
Profesor del Staff del Sitio de Internet: “Cursos para Médicos” con un Curso actual de 700 alumnos, y un curso en preparación para el mes de noviembre.
Colaborador de Diarios, Revistas y ciclos televisivos.
Coautor de un Ciclo Radial en Radio Universidad de la Plata “El enano Democrático” premiado por su participación en divulgación científica y servicio a la comunidad.

Ir a Edipo Infinito II

volver