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El edipo infinito (Parte V
y última)
Autor: Pedro Bugani
pedrobugani@infovia.com.ar
pedrobugani@hotmail.com
Desesperada
ausencia del Destinatario Erótico: lo patético
Por
lo tanto la Pasión es trágica.
La
Pasión no tendrá una salida porque no hallará un Destinatario
Erótico del Deseo Sexual en tanto y en cuanto se haya desdibujado
y caído en Objeto Sexual.
El
Destinatario Erótico que se perfilaba y se iba construyendo
a partir del tránsito, el recorrido, el camino por el Complejo
de Edipo, con los vaivenes, en idas y vueltas, en los conflictos
y en los enigmas de alguna manera revelados, que el pequeño
o la pequeña iba encontrando a medida que transcurría y construía
el Edipo apoyado, sostenido y articulado en la constitución
de la Ley, y a la par que iba incorporando esta Ley.
De
este modo no encontrará un Destinatario Erótico Edípico, y
lo que es más grave aún, no se constituirá medianamente una
Ley que sujetándose a ella libere e indique al niño-niña el
Camino de Salida del Laberinto Edípico.
Es
más, va a juntar esa búsqueda desesperada de afecto de padres,
en un Objeto Sexual - Objeto de Amor Edípico que así es tachado
e impugnado como tal por los restos de la Ley constituida.
El
niño/a (el adulto) de la Pasión, (al quedar inhabilitado para
construir el Deseo Sexual, acceder a la búsqueda del Destinatario
Erótico Edípico y constituir la Ley), pierde el acceso a la
libertad y al camino de salida que esa Ley indica cuando se
prohíbe como Destinatario Erótico al Padre Edípico, y así
se ordena la liberación del Deseo Sexual. Lo anterior posibilita
la resignación a la búsqueda y encuentro en el placer y goce
con el Padre Edípico, y señala el camino de salida cuando
prohíbe e indica que busque por fuera del Padre Edípico del
mismo sexo cualquier otro-a deseado-a sexualmente.
Las
crueles impugnaciones de un Código o cuando la Pasión encuentra
su Destino
En
un Código del Amor esta impugnación de la Ley al Objeto de
Amor es una vuelta de tuerca más terrible e insoportable
que la desesperación de aquellas demandas de Amor
caídas en el vacío en el Espacio Paterno Filial. El niño-niña
había apostado todas sus cartas a encontrar correspondencia
-migración mediante- en el Espacio Edípico.
Entonces
tampoco encontrará a los Ángeles del Amor Edípico, y se produce
la irrefrenable búsqueda, metamorfosis mediante, de imágenes
de culto y adoración. Imágenes y Estado Pasional distante
de su carencia originaria de padres.
En resumidas cuentas no encontrará a nadie que lo quiera,
que se interese en él y que lo reconozca como Hijo, tal como
era su originaria necesidad y demanda.
Ni
Ángeles ni Padres, la Pasión ya no los buscará mas...El DESTINO
Y,
al no poder hallar ni una cosa ni la otra, Padres originarios
ni Ángeles del Amor Edípico, la Pasión ya no buscará ni a
unos ni a otros.
El
objetivo de la Pasión -solicitamos a quienes tienen religiosidad
que sigan con prudente atención-, el destino de la Pasión,
es Dios. El pertinaz encuentro del todo en la Realidad
con lo que no era real ni parecía tener una existencia real.
Recordemos que lo real era donde se sentía y se vivía la desesperanza
de poder encontrar al afecto caído y la Demanda en realidad.
Por lo tanto, lo real, la realidad se desestimó como tal.
La Pasión refería a un ser por fuera de lo real. Ser que no
era verdad ni importaba que lo fuera, ya que la verdad era
una convención de los seres humanos, y tampoco era posible
ni se admitía que habilitara el Orden natural.
Todo
eso, antes desechado, ahora se busca convertir en real, que
se constituya en la Verdad de todas las Verdades.
El
otro aspecto relevante del Dios de la Pasión es que el Pasionario
busca que aparezca en un Espacio Real lo que corresponde a
otro Espacio y a otro Orden, el Orden de la Ley.
Ley que va ordenando todo el recorrido y la constitución del
Deseo Sexual, e indicará después, -una vez que
el pequeño Sujeto deseante, buscador de goce y buscador de
vida acepte la Ley-, cómo ese Deseo y esa búsqueda placentera
y ese goce puede tornarse real si acata la Ley.
Desafiar
a la Ley
Pero
como la Pasión desconoce y desafía este Orden legal desde
una, supuestamente, justa naturaleza primaria, termina
constituyendo para sí y por sí lo que sólo va a ser
y puede ser ordenado por Alguien o por Algo que está fuera,
que está más allá de la Ley de los seres humanos y de la Ley
que los humaniza. La Pasión, el Pasionario busca Alguien que
está fuera y más allá de la naturaleza, y que sea Quien indique
claramente cuál es el Orden y la verdad de esa naturaleza.
Alguien que por estar más allá y por fuera de todo y de todos,
construye la trama de una realidad-otra.
Al
rebelarse contra todo y todos, desconociendo y desafiando
el Orden de la Ley - porque la Pasión, desde su supuestamente
justo, necesario y vital reclamo de Padres que lo atiendan,
no puede aceptar ni reconocer que no lo sean tal y como la
Ley dicta. Por superposición con el Objeto Sexual Edípico,
tachado como posible, el niño-niña del Edipo Infinito
ya constituido en Pasión se revela contra el Objeto Sexual
Edípico, y se revela contra el Ángel Edípico del Amor
a quien le pedía afectos, reconocimientos, paternidad-maternidad,
función materna-paterna.
El
Ángel del Amor Edípico al superponerse con el Objeto Sexual
esta impugnado y tachado por Ley para dar Amor o corresponder
afectos y demandas desde ese lugar y en ese Espacio Edípico.
Entonces
el Niño-niña de la Pasión recién constituido no acepta el
Orden Legal, la Realidad, la Verdad, y por lo tanto reniega
de la misma Naturaleza.
El
Niño-niña de la Pasión recién constituida parte de una supuesta
y justa Naturaleza Primera que esta por fuera y es superior
a toda la otra Naturaleza (y por lo tanto Realidad, Verdad
y Ley). Esto sucede, porque viene huyendo de la Realidad
y la Verdad, y cree, ferviente e incontrastablemente,
que la Pasión solamente puede ser ordenada por alguien superior:
Dios.
La
Pasión sólo recala en lo Infinito
Dios
va a ser su Destinatario, el Destinatario Infinito de la Pasión.
Ya no va a haber más un Objeto Erótico ni tampoco un Ángel
del Amor a quien se demande afecto, cariño, comprensión o
contención en términos de realidad humana.
Por
lo tanto la persona prisionera de la Pasión está destinada
a una vida absolutamente trágica.
La
persona prisionera de la Pasión esta destinada a una vida
absolutamente trágica, a una vida de búsquedas sin consuelo
ni consumación alguna; sea en el Orden de la sexualidad, en
el Mundo de la Sexualidad, en el Universo de los afectos,
o en el Orden de las Necesidades.
El
pasionario-pasionaria tendrá una vida orillando constantemente
la sinrazón, el sin sentido, la falta de un proyecto, y, además,
la insensatez y la locura.
El
apasionado-apasionada muchas veces puede aparecer involucrado
en propuestas colectivas comunes. Es ahí donde estos seres
apasionados se incluyen buscando saciar su angurria de infinitud.
A esos colectivos sociales les impone su enérgica condena:
que puedan ser reglados por la Ley de los seres humanos, con
lo cual demuestran su negativa en adaptarse a la Realidad
y a la Verdad de la Naturaleza.
Cuando
el destino de la Pasión es Dios
Esta
Pasión que huye hacia Dios, que tiene como destino a un Dios
y a un Infinito, es tremendamente individualista.
El apasionado-a busca algo que lo reúna por encima de lo que
dictan o dicen los seres humanos y lo que dicta o dice la
naturaleza. Por eso requiere estas figuras que son sobrenaturales
y están más allá del Orden y la Justicia de los hombres.
Pero,
por sus características, no corresponden a aquel sentimiento
religioso fundamental que es el de religare,
de ligarse entre el afecto, los sentimientos y las ideas profundas
de los seres humanos.
Pasión
y fanatismo
La
Pasión va a ser fuente de todos los fanatismos.
Esto
sucede porque los fanatismos no reparan ni en la Ley, ni en
la Realidad, ni en la Verdad, y, por consiguiente, no se detienen
en los límites que marcan tanto la Ley, como la Realidad,
como la Naturaleza y como la Verdad. Lo mismo que la Pasión.
Aparecerán
en todos los órdenes de la vida y de la existencia humana
personajes pasionales que, unen CAUSA Y PASION, y se tornan
en Fanáticos de cualquier Causa que emprendan, busquen y se
mimeticen con y en ella.
Y
decimos Fanáticos de cualquier Causa porque la
Pasión como búsqueda del Infinito y Huída del mundo hacia
la trascendencia, huye tanto de la Ley de los seres humanos,
como de las indicaciones de los límites de la Naturaleza,
como de las Verdades Transitorias (más o menos consolidadas
que vamos construyendo los humanos a través de la historia).
Y, como también huye de la Realidad, para estar más allá de
todo ello, no valora la Vida ni la Ley, ni la Naturaleza aunque
las mencione como objetivos de su causa. Tampoco considera
la Realidad, (y mucho menos realidades múltiples, significatividades
y sentidos compartidos humanos, aunque los mencione como motivo
de su causa,) ya sea para transformarla o para mantenerla
Semejanza de la Pasión, punto por punto, con el Fanatismo
POR TODO ELLO, PASIÓN Y FANATISMO, PASIONARIO
Y FANATICO SE ENTRELAZAN MUY ÍNTIMAMENTE.
El
apasionado busca el infinito y rinde cuentas al más allá...
el Fanático también
El
apasionado busca el infinito y rinde cuentas al más allá.
Sin embargo, no se orienta hacia un bien común -como el religare
o el ligar sentimientos, afectos, ideas de los seres humanos
en pos de un ideal, o de una religión-, aunque lo tenga como
motivo y objetivo de su causa.
La razón de esto es que la Pasión es absolutamente subjetiva,
indomable, aunque se junten con otros seres humanos bajo una
causa común. Aquí, muy posiblemente, se tornará la Pasión
en Fanatismo.
Al
sobrepasar todos estos límites y escapar de todos estos órdenes
en la búsqueda de un Infinito, por lo general, se desemboca
en un abismo.
Lo
Efímero de la Pasión. La Pasión como fuego fatuo
Tampoco
les importa la Sexualidad, aunque aparezcan como sujetos que
son apasionadamente sexuales.
El Fin de la Pasión es la Pasión y el Infinito es su Destino.
La Causa, su padecer y su goce inexorable.
La
búsqueda de algo que siempre está más allá es la Forma de
ejercitar un placer muy extraño.
El placer que consuma en un Fuego a la Pasión siempre vuelve
a arder muy rápidamente.
De
este modo, los personajes apasionados poco tienen en cuenta
a sus Objetos Sexuales o a aquellos hacia los cuales corren
en busca de Placer Sexual.
El
pasionario-pasionaria aparente y muy expresivamente pareciera
darse y entregarse por entero, aunque en verdad no da nada,
y demandan constantemente pruebas de amor.
La
Pasión y La Causa
La
Pasión tiene a su Destino Infinito como juez por encima de
todo.
Pasión
y Destino Infinito que consume y consuma el placer del apasionado
y del pasionario.
Por
eso, aparece la Causa como la Fuente y el Fin de todos sus
actos.
La
Causa puede ser él mismo, y así construir una preocupada y
egoísta cadena de éxitos personales, labrados con ardorosa
Pasión y enloquecida perseverancia (acumulación de dinero,
de poder, de renombre, de éxito social, sobresalir en las
ciencias, la técnica, las artes, estar presente en los medios
de comunicación, etc) siempre en forma individualista, y signado
por tragedias que se constituirán en su derredor como consecuencias
de sus actos u omisiones.
Las
Grandes Causas Trascendentes y militantes lo tendrán
buscando enarbolarse en la cima de la Causa en que se entrometa,
otra variante es que se desempeñe como un fiel e incansable
luchador indoblegable. En esta dimensión nada le escapa:
la Humanidad, la Religión, la Redención, la Patria, la Civilización,
el Sexo, la Riqueza, la Pobreza, la Clase Social, los Hombres,
las Mujeres, las Grandes Mayorías, las Minorías, los Excluidos,
los Círculos selectos, la Opresión, la Libertad, la Verdad,
la Justicia, la Realidad,...serán entre otras los grandes
paradigmas que darán motivo, fuente, fin y forma a su Pasión-Fanatismo.
El
interés por las Relaciones Personales lo contarán entre sus
adeptos: para los hombres la permanente conquista de mujeres
será una causa ante la perspectiva de otros hombres, para
las mujeres la conquista o liberación sexual ante los hombres
será una causa ante la perspectiva de otras mujeres. La Perversión
como modo de vida y existencia, así como la Trasgresión Perpetua,
serán causas de contenido ideológico libertario a perseguir
y sostener. El exhibicionismo de masas forma una causa de
contenido semejante a las anteriores. La ingesta de Drogas,
como forma de liberación y creatividad será otra causa...
Las
características que diferencian con un discernimiento preciso
a un militante o partícipe de un Proyecto Humano Transformador
y orientado al Bien Común, de un pasionario-fanático, se
reconoce en quienes o ante quienes uno y otro RINDEN CUENTAS
de sus actos, pensamientos, ideologías, consecuencias y omisiones.
(Releer más arriba desde el
título Ni Ángeles ni Padres la Pasión ya no los buscará
más...EL DESTINO).
Una
trama muy fina de hilos de acero
Como
hemos demostrado, una trama de hilos muy finos de acero entrelaza
la Pasión y el Fanatismo como así también al Pasionario y
el Fanático.
De
esa compleja trama intentamos poner en evidencia alguno de
los lazos principales aunque desconocidos e insospechados
Esperamos
que esta investigación y nueva conceptualización sea una contribución
a lo que ya se ha presentado como la principal perturbación
del Siglo XXI.
Pasión
y el silencio con voces ocultas
También
hay millones de apasionados que se consumen a fuego más o
menos lento en la interioridad de sus límites.
Hay
pasionarios que no llevan toda su perturbación gigantesca
hacia fuera, sino que la llevan hacia dentro. Entonces, padecen
trastornos psicológicos trascendentes y serios, y perturbaciones
enormes de la Sexualidad y del afecto. Perturbaciones importantes
y graves producto de esta Pasión que recorre los cuerpos son,
por ejemplo, aquellas que en otra concepción se denominan
perturbaciones psicosomáticas.
La
Pasión arrolla la anatomía, la fisiología, la química,
y el sistema inmunológico. Arrolla también las hormonas y
los elementos complejos que se van descubriendo en el Orden
de las articulaciones neuronales, así como el psiquismo, en
todos sus aspectos y la Sexualidad.
La
Pasión también recala en todo ello y lo hace Causa de su demanda.
O
sea, hay pasionarios que son visibles en un escenario público
y hay pasionarios que son invisibles (callados y retraídos).
El
mundo ligth, efímero, Posmoderno, como
Espacio propicio de la Pasión y el Fanatismo
Es
por eso que la Pasión-Fanatismo que se dio en distintos momentos
de la historia, tiene su lugar, aunque parezca mentira, en
un mundo ligth y desaprensivo.
En un mundo posmoderno sin compromiso aparente, de Universos
Fugaces y Efímeros.
Precisamente
en este tipo de mundo, con relaciones cambiantes, con afectos
que llegan para irse, sin capacidades de construir continencias
y anclajes emocionales, es donde se generan más personajes-personas
pasionarias y apasionadas, fanáticas y fanatizadas.
Este
mundo de la moda veloz, cambiante, que genera un Espacio-Tiempo
fugaz y efímero, destina a sus Pequeños Habitantes -los niños,
los hijos- a una carencia primera de padres presentes.
Esto
los empuja inexorablemente a esa mutación y ese trastrueque
final en el Espacio Edípico donde terminará por construir
esta multitud de apasionados por un Edipo Infinito.
De
aquí, esta aparente contradicción: un mundo desaprensivo,
refractario a los compromisos emocionales y afectivos, amante
del consumo, del descarte, de la innovación absoluta, de la
fugacidad, de la moda, en resumidas cuentas, de lo efímero;
es, sin embargo, un mundo que genera en su mayoría seres apasionados
y fanatizados.
1.-
Pasionarios de escenarios públicos
2.- Pasionarios del mundo interno, invisibles y callados
hasta que explotan
*Pedro
Bugani.
La Plata, Argentina
Psicólogo
Clínico- Recibido en la Universidad de La Plata en 1970.
Ex Docente de la Universidad Nacional de La Plata: Departamento
de Psicología:
Cátedra de Psicología Profunda (Psicoanalítica) Coordinado
de Grupos, Coordinador de Seminarios.
Cátedra de Psicología Social II: Profesor Adjunto.
Miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH)
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