Algunas frases nos hacen pensar:
“La vida es aquello que ocurre mientras tú estás
haciendo otros planes”. J. Lennon
“ La risa
es la distancia más corta entre dos personas, más allá del
beso y del abrazo”.
Dr. J. C.
Rodríguez Jurado
O el poema de Pablo Neruda:
“Muere lentamente quien evita una pasión....”
Desde comienzos de la humanidad,
la risa ha ocupado un lugar importante en la vida
del hombre, de los pueblos y de las religiones. Los antecedentes
más antiguos provienen de los griegos. Para Sócrates,
la alegría del alma formaba los bellos días de la vida.
Aristóteles describía a la risa como un ejercicio
valioso para la salud.
En la antigua China e
India, existían templos donde se reunían para
reír, consideraban a la risa como algo divino y de sabios,
le daban un carácter espiritual de alto grado.
La tradición oriental ve a la
risa como un bien de carácter espiritual, no sólo físico,
y dicen que la buena risa, es la del diafragma, la risa
profunda, la del Buda. En Occidente emulamos la actitud
sobria, seria, formal, diríamos cuidada, que no altere las
formas.
El estilo
de vida, las exigencias, las presiones de la sociedad moderna
hacen que el hombre haya perdido esa particular manera de
vivir y sentir desde y con la alegría.
Ya desde
la psicología S. Freud, en 1928 analizó en “El
chiste y su relación con el inconsciente”, describiendo
la relación del chiste y la descarga que provoca en el individuo,
describiéndolo como tensión-distensión.
Víctor
Frankl, fundador de la Logoterapia y discípulo
de Freud, parte del principio de dar sentido a la existencia
y al sufrimiento, introduciendo el humor como parte de su
proceso terapéutico, acompañando a sus pacientes a no huir
de los problemas o dificultades, sino a transitarlos desde
una actitud esperanzada y de cambio.
El Dr.
Labott estudió el impacto químico de la risa y el llanto,
observando que el estímulo humorístico mejora la inmunidad.
Para el neurólogo Lee Berk, la risa, hace disminuir
la concentración de cortisol -una de las hormonas causantes
del estrés en el organismo-, lo que a su vez potencia una
mayor actividad entre los linfocitos que son los responsables
de lograr una buena respuesta inmunológica. Arthur
Stone observó el aumento de la inmunoglobulina A en
las mucosas y saliva con el humor y la risa, la producción
de dopamina, serotonina, adrenalina y la gamma interferón.
Dentro del sistema inmunológico
el efecto del humor y la risa tiene dos procesos:
a)
estímulo sobre el cuerpo
b)
relajación posterior y su consecuente sensación de placer
y goce.
En la década del 30 los estudios
de H. Bergson, marcaron una época, la risa
y su función social.
William Fry, de la Universidad
de Standford y pionero en el campo del humor como
terapia, ha identificado numerosas funciones del humor y
la risa en las relaciones interpersonales, como también
en el mecanismo psicológico de las personas.
George Vaillant
determinó en el ser humano cinco mecanismos de defensa para
combatir el estrés, uno de ellos es el humor, que
actúa como defensa frente a la frustración, el miedo y la
rabia, previniendo accidentes cardiovasculares.
El Dr. Hendrie Weisinger
dice que la inteligencia emocional es útil en tiempos de
bonanza e imprescindible en tiempos de crisis.
En la India el Dr. Madam
Kataria, ha creado los Clubes de Risa, que se
han extendido a más de 1300 alrededor del mundo, donde se
encuentran sistemáticamente para reír, siendo el Club
du Rire de París uno de los más importantes, y por el
cual, mediante la gentileza de su presidente, hoy cuento
con las estrategias del Dr. M. Kataria.
Canadá, Alemania, Francia,
Suiza y España, son pioneros en esta modalidad alternativa
de terapia, existiendo escuelas de formación como la de
José Elías, Almudena García, Luis Muñiz; la Fundación
Teodora, etc.
América también cuenta con pioneros
en este arte de reír, en Venezuela, el oncólogo Lisandro
López-Herrera, está elaborando la tesis del sufrimiento
asociado a la enfermedad, según la cual las personas
que ríen poco o carecen de sentido del humor son mas propensas
a padecer enfermedades graves como el cáncer. En estos estudios
que se basan en el sufrimiento, aparece el humor como una
sana forma de escape. En su experiencia, el humor funciona
como escudo de defensa ante las enfermedades, dando alivio
posterior.
Para López-Herrera, el
estudio del humor debe estar vinculado a los valores sociales
y a partir de ello ha participado en la creación de la Cátedra
del Humor en la Facultad de Psicología Social
de la Universidad Central de Venezuela .
Colombia, Chile y Argentina,
a partir de la experiencia iniciada en el Hospital
Udaondo con Los Payamédicos, ya recorren los
hospitales llevando la risa y el humor a sus pacientes.
Cada día son más los programas
de prevención que incluyen los talleres de risa como elemento
importante de los mismos y es comparado con el orgasmo
en cuanto a la liberación y placer que provoca.
La risa es acción,
es socializadora, evoca, comunica, expresa, divierte,
y permite, nos conecta con el niño interno, con el
placer, el juego y el movimiento y con todo nuestro ser,
por eso hoy la rescatamos como una técnica antiestrés.
Es impactante cuando en los
talleres pregunto: ¿cuánto hace que no se ríen?, y
las expresiones de los participantes nos muestran la realidad,
muchos hacen intentos por recordar cuándo...
Es necesario estudiar, cuidar
y cultivar el humor, como también es importante entender
que el humor no es lo cómico, sino la posibilidad de
percibirlo. Es esencial reconocer que el humor implica
un esfuerzo constante para entender y dar significado
a nuestras experiencias y una fuente de coraje para
afrontar las situaciones adversas y las dificultades.
La risa es eminentemente
humana, surge ante una situación graciosa, ante el imprevisto
o el absurdo. La risa con su consecuente carcajada
se aloja en el hemisferio derecho, el de las emociones,
de lo sensible, de la creatividad. Es una especie de corriente
linfática mágica que pone todo en movimiento y tiene la
particularidad, aunque sea por instantes, de suspender el
pensamiento.
Cuando nos reímos descansamos
de pensar, quien ríe se conecta con la alegría y el placer.
La risa y el bostezo son contagiosos, la risa comunica,
acerca, expresa..., el bostezo repliega y nos lleva
a la intimidad y al sueño.
Mario Satz filólogo argentino
que vive en Barcelona y que ha sido promotor en nuestro
país de los talleres de risa, aconseja, “reírse
con la boca y con los ojos, con el cuerpo y con el
alma”, porque la risa nos defiende de las agresiones
externas y mejora nuestra salud física y espiritual.
Hoy la terapia de la risa,
la risoterapia, la terapia del humor, los talleres
de risa y club de risa cumplen la valorada función
de mejorar la calidad de vida. Los pacientes con cáncer
y sida son beneficiados con esta alternativa.
En Japón, las empresas
cuentan con espacios para reír, pues han observado como
la risa y la buena predisposición mejoran las relaciones
interpersonales, la productividad y la eficiencia.
En definitiva estamos hablando
de una actitud, una actitud hacia la vida, una
actitud hacia las dificultades, se convierte en un poder
desdramatizar las situaciones.
Sus Beneficios: