Apreciación
histórica y sociocultural
Desde
30.000 años antes de Cristo data una estatuilla humana,
la Venus de Willendorf, llamada así por el lugar donde se
encontró, un pueblo a la vera del Danubio. Era una figura
obesa, de vientre abultado y enormes senos. Esta imagen
de mujer gorda también era usual en las esculturas egipcias,
griegas y babilónicas del Período Neolítico.
Quizás estas figuras estaban
relacionadas con la representación de la fecundidad, o simbolizaban
la abundancia en una época en que la especie humana se preocupaba
por completo por subsistir y en este sentido la obesidad
sería la contrapartida del terror a morir de hambre.
Hace 2000 años antes del éxodo
de Abraham (patriarca hebreo venerado por judíos, cristianos,
y mahometanos) existió una inscripción egipcia que se llamó:
“La Estela de Hambruna”. Fue escrita sobre una tumba egipcia
y en ella se lee:
“Desde lo alto de mi trono
yo me lamento pues grande es nuestra desdicha, hace siete
años que la crecida del Nilo no responde más a mis órdenes;
el grano escasea, faltan cereales y todo otro tipo de alimentación.
Cada hombre se transforma en ladrón de su vecino; las personas
quieren apresurarse y ni siquiera pueden caminar. Los niños
lloran, los jóvenes se arrastran y lo mismo los viejos;
su alma está abatida y arrastran sobre el suelo sus piernas
inútiles; o bien permanecen inmóviles; las manos unidas
sobre el pecho; el Consejo de los Grandes de la Corte
está vacío. Los graneros destrozados están abiertos a todos
los vientos; todo está agotado”.
Este testimonio nos hace entender
al miedo ancestral del ser humano a morir de hambre.
Elementos comunes en los obesos
EEs
usual encontrar en la mayoría una cierta rebeldía a hacer
dieta que pareciera estar relacionada con el problema psíquico
que se les presenta cuando tienen que renunciar a la comida
que engorda y piensan que en esa renuncia van a perder el
placer por comer.
Por otra parte también les resulta
necesario que sea otro el que les imponga una ley. Esta
rebeldía se da en todas las adicciones y en ciertas personas
con rasgos compulsivos. Entonces, cuando se ponen rebeldes
a hacer dieta cometen trasgresiones. Por ejemplo, al finalizar
el día, cuando tienen que ir a dormir, muchos se ponen furiosos
por las frustraciones que han acumulado durante el día y
se premian con comida.
Además, una idea que tienen
y que se relaciona con esta rebeldía es que si descienden
de peso muchos kilos o muy rápido les va a cambiar el carácter,
a veces realmente se deprimen o se vuelven irascibles.
Otros, comen como forma de venganza,
por ejemplo dicen:
“Me comí todo de la bronca”,
entonces cuando no comen están más irascibles.
Pero al mismo tiempo hay una
necesidad de someterse a la dieta, de que los vigilen, los
controlen, que les den la dieta por escrito.
Otra situación que encontré
muy frecuente en la conducta de los obesos es la enorme
dificultad para organizar las comidas y también una resistencia
a ordenarse en el régimen alimentario, al ritmo de comer
más veces por día de lo que lo hacían, a tener comidas dietéticas
ya preparadas, a prever en sus compras alimentos de bajas
calorías.
Esto tiene que ver con una actitud
de rebeldía a ser activo y salirse de la pasividad. Es
muy difícil para ellos renunciar a la pasividad porque,
una forma de salir de ella debe ser mediante un acto de
investidura de energía de la propia motricidad.
Otra fantasía que he encontrado
en obesos es la idea que una dieta los puede enfermar o
debilitar o un temor a volverse anémicos o tener mareos.
Distintos tipos
de obesos
También quiero diferenciar distintos
tipos de adictos a la comida, para lo cual los relaciono
con los diferentes cuadros psicopatológicos:
- Hay adictos que comen como
restitución de la psicosis. Tienen la idea que el cuerpo
puede salir flotando, como delirio, entonces comen mucho
para generarse un lastre.
- Hay neuróticos que comen como forma de ocultar sus cuerpos
de la mirada erótica de los demás, esto se da con frecuencia
en adolescentes mujeres.
- En otros neuróticos el valor de la comida está muy erotizado,
ejemplo de una paciente: “En vez de comerme a los hombres
me como todos los postres”. “Me mandé una patinada: comí
un chorizo”. La patinada como alusión al “patín” (prostituta)
y el chorizo simbolizando al miembro viril.
Grupos
de autoayuda
En estos grupos tiene radical
importancia la presencia del coordinador que es un obeso
recuperado.
Todos los miembros del grupo
son adictos a comer lo indebido. El líder es el único que
logró frenar la compulsión y con su presencia estimula la
esperanza, la idea de que es posible recuperarse y mantenerse
delgado y sobrio, como se dice en los grupos: vivir en sobriedad.
En cuanto al grupo, en los miembros
se fomenta una actitud solidaria de ayudarse entre ellos
para impedir la trasgresión.
Conclusiones
Para cerrar este artículo diré
que, como psicoterapeuta, considero muy importante para
el abordaje de la obesidad:
- El estilo de trabajo en grupos
- Complementación con técnicas de P. N. L. (Programación
Neurolingüística)
- Meditaciones del pensamiento creativo
De este abordaje multidimensional es que se podrá obtener
éxitos en el tratamiento de la obesidad.