En un seminario sobre psicoanálisis al que he asistido,
el psicoanalista que daba las clases utilizaba fragmentos
de sesiones con pacientes reales para llevarnos desde ahí
a la teoría psicoanalista. Sobra decir que simpatizo
con esta forma de tratamiento, de ahí que me decidiera
a realizar este seminario. Pero algunos temas me parecen
como mínimo revisables.
Presenta el caso de una mujer, la cual asiste a terapia
psicoanalítica. Cuando comienza, no era capaz de
vivir un orgasmo. Tras un tiempo de análisis logra
el orgasmo con facilidad, pero orgasmo sólo clitoridiano.
En un momento determinado aparece la cuestión
de llegar al orgasmo “sólo” con la penetración,
como si esto fuera sin duda una meta a perseguir.
Y el propio psicoanalista comenta en la clase que “al
menos ha desaparecido la anestesia sexual absoluta”,
lo cual parece implicar que aún hay algo de "anestesia"
porque no llega al orgasmo vaginal y sólo con penetración.
Creo que se están mezclando dos cosas: que no tenga
orgasmos vaginales, con que no llegue sólo con la
penetración. El "problema" (o lo significativo)
es lo primero, no lo segundo.
La pregunta de "por qué no llega SÓLO
con la penetración" es una pregunta masculina,
que sólo Freud se hizo, y todos sus discípulos
después....transmitiéndosela a la mujer, la
cual ha internalizado esa pregunta. Se ha creído
que DEBE llegar sólo con la penetración. Y
sin embargo la pregunta real es: ¿Por qué
sólo con la penetración? La vagina
no es el hueco que aloja el pene... Es eso y es toda la
vulva externa, con sus labios mayores y menores, y esa joya
femenina (no olvidemos que está en la mujer…
esto parece olvidarse) que denominamos clítoris.
Le doy la razón a Freud (porque mi experiencia avala
su teoría, y en este caso no es indiferente mi experiencia,
ya que soy una mujer, de las cuales él sólo
teoriza): hay dos tipos de orgasmo en la mujer. Pero el
orgasmo vaginal es toda una vivencia general de deseo en
la mujer, y cuando se llega a esa vivencia, se llega al
orgasmo vaginal INCLUSO SIN PENE. Si hay estimulación
oral, por ejemplo, el orgasmo se produce en toda la vagina,
incluido en el interior... Por tanto, no busquemos
causas “físicas” como desencadenantes
del orgasmo vaginal. Las causas están en cómo
la mujer vive su dimensión sexual. Y nadie
le puede poner puertas al mar, alegando que el único
deseo sano y femenino para llegar al orgasmo vaginal es
el pene. Encontrar partes “masculinas” en los
genitales femeninos me parece algo inadmisible.
Se presenta un nuevo caso que viene a echar “más
leña al fuego”: Es una mujer que en la realidad
está muy preocupada por su físico, ya que
no atraía totalmente a su pareja. La mujer cuenta
un sueño, y afirma que “andaba en piernas”
por la casa, y se veía bonita, así como también
él (la pareja). Ella, en la sesión, se ríe
por la expresión “andar en piernas” ya
que suele ser empleada por los hombres aludiendo de forma
humorística a su miembro viril, como si de una pierna
más se tratara. Ella sólo ha empleado una
expresión familiar, cuyo significado es andar desnuda,
pero el analista interpreta e indica a la paciente
que se sentía feliz en el sueño porque soñó
que tenía pene, y entonces estaba perfecta...
Yo expreso en el foro que si se está hablando de
significantes, y por tanto de símbolos, me parece
comprensible. Una mujer puede soñar que su cuerpo
es admirado por su pareja. Y que eso exprese el deseo del
falo simbólico, ella quiere ser deseada, ser admirada,
perfecta. El falo en ese sentido aproximado. Lenguaje androcéntrico,
pero puede valer para entendernos. Pero el psicoanalista
responde de forma que aclara totalmente estar hablando de
un modo literal. No se trata de símbolos, ni significantes.
Ante esto le indico que no, que la mujer no desea un pene,
ni se lo plantea. Le pongo un ejemplo basado en mi experiencia
personal: le digo que mi hija le dice a mi hijo, que es
mucho más pequeño que ella: "tú
tienes pene, y yo TENGO vagina"... y se ríe
y me mira diciéndome: ¡es mejor lo nuestro,
mamá, ellos se hacen daño y se la tienen que
colocar! Bueno, valga la anécdota, totalmente real,
como pequeño ejemplo de que una niña no siente
deseos de un pene, si no es inducida a ello. Se siente feliz
y habla con naturalidad de sus genitales. Quizá pensar
que la mujer desea un pene, expresa el deseo del hombre...
de aquellos hombres que prefieren el pene en su pareja.
El psicoanalista me contesta (psicoanalista del cual he
de decir la gran paciencia que tuvo con mis aportes):
Hola Olga. ¿Por qué no lee un par de artículos
de Freud...? “Algunas consecuencias psíquicas
de la diferencia anatómica entre los sexos”
y “La organización genital infantil”.
No tome como ejemplo un solo caso y menos el discurso consciente...
la envidia en ocasiones se esconde en la comparación,
por ejemplo “... es mejor lo nuestro...”, por
otro lado ¿qué quiere decir con? “...ellos
se hacen daño y se la tienen que colocar”,
es una frase significativa que no sé a que apunta...
Le contesto que mi hija, de diez años,
observa que mi hijo, de 3 años, a veces se roza en
el pene en algún lugar (al ser unos genitales más
externos), o bien que "se le sale" del bañador,
o del slip que tenga puesto... y hay que ayudarle a colocarle
bien todo. Eso le hace gracia, y me dice eso, que es mejor
lo nuestro porque es "más cómodo",
menos expuesto a un daño.
Su respuesta:
Olga, Me parece un excelente ejemplo
el que trae de su hija. ¿No cree que el comentario
de su hija puede estar haciendo referencia, a significantes
inconscientes de la angustia de castración y al complejo
de castración .Es lo que permite pensar la fantasía
del daño...¿Por qué pensar que se puede
dañar...?.Por supuesto que no seria algo patológico,
se trataría del fantasma de castración que
atraviesa a toda mujer. Es un excelente ejemplo el que da
de su hija, el que puede avalar justamente lo que a usted
le cuesta aceptar teóricamente.
Intercambio
con él más opiniones que no expreso por razones
de espacio, pero mientras esto sucede, leo uno de los artículos
freudianos que él me había indicado: “Algunas
consecuencias psíquicas de la diferencia sexual anatómica”
(1925), esperando comprender el por qué de esta teoría
de la envidia fálica en la mujer. Lo primero
que me encuentro en dicho texto es que el mismo Freud reconoce
previamente que expone esto del complejo de castración
en la niña para que sea corroborado por sus futuros
discípulos.
De nuevo hablo al psicoanalista: “Sus discípulos
¿Han tenido evidencia clínica de esto? ¿O
han aceptado década tras década una hipótesis
lanzada humildemente por Freud, como si fuera algo constatado?”.
Después de leer el texto de Freud me gustaría
decir que al menos así, aislado del resto de la teoría
psicoanalítica, y sólo en mi humilde opinión,
no tiene la más mínima lógica. No juzgo
por ello el todo por la parte. Es decir, para mí el
psicoanálisis es un grande. Pero nada es perfecto.
Esto de la envidia del pene es una hipótesis absolutamente
arbitraria, basada, como el mismo Freud reconoce, "en
un puñado de personas" (puede leerse la literalidad
de la frase en el texto indicado). Veamos algunos de sus puntos:
Dice Freud que no ve otra razón que explique
por qué la niña se masturba menos. Bueno, que
él no la vea, no quiere decir que no exista. Además,
aunque él desdeña la parte educativa,
está comprobado históricamente que la represión
sexual de la mujer es educacional. De hecho, ahora que no
hay represión, se sabe que las niñas se masturban
igual o más. También podría yo conjeturar
que se masturban menos porque están más enfocadas
al placer y no al goce, incluso al goce compulsivo. O simplemente
que están más completas, y por eso no tienen
tanta necesidad. Me muevo al mismo nivel de razonamientos
que Freud... ¿por qué no? Freud, pueden comprobarlo,
afirma directamente. No realiza planteamientos que fundamenten
sus pensamientos. Que es más celosa la mujer
y que quizá es también por esto del pene. Sin
duda Freud admiraba sus genitales.
En "Pegan a un niño", conjetura que
el niño pegado y acariciado puede referirse al propio
clítoris. ¡Eso sí es imaginar!
¿Cómo puede una niña pensar -ni
siquiera a nivel inconsciente- que tocarse el clítoris
es ser masculina? ¡No tiene material psíquico
para eso! Imposible. Es como pedirle a una PC recién
estrenada que haga maravillas sin programarla. Y en todo caso
a la niña se la ha programado para "ser pura"
y "no ser puta". Por eso nos hemos tocado menos.
Afirma sin complejos que queremos hijos para suplir
y aceptar por fin que no tendremos pene. Pensé
que la maternidad era algo más noble. No sabía
que al tener dos hijos ya me puedo considerar completa. Eso
sí: porque suplen al pene….claro. Y sus conjeturas
siguen:
¡Eliminar la masturbación clitoridiana
como único paso a ser auténticamente femenina!
Sospechoso que no realizara un paralelismo y encontrara en
el pene del hombre alguna zona femenina de la que huir. Ya
leí que incluso recurrieron a cirujanos y cosieron
el clítoris de mujeres para que no les funcionara.
Patético. ¿Habrá alguna relación
entre esto y el hecho de que en ciertas culturas mutilen físicamente
el clítoris a las mujeres? Una cosa es que todos los
niños y niñas tengamos que definir nuestra sexualidad
de forma más o menos costosa, y toda la serie de grandes
descubrimientos que hizo Freud, y otra que haya un género
de primera y otro de segunda o sucedáneo.
El clítoris es "la punta del iceberg"
de nuestra vagina. Sólo una mirada corta y
subjetiva, una mirada dudosamente masculina, una mirada que
además se quedó ajena a los problemas reales
que sufrían las mujeres (aunque colateralmente nos
ayudara, y mucho), sólo alguien así puede ver
en "algunas partes" de la vagina, algo relativo
al hombre. Partes desechables dentro de la mujer, porque eran
de hombre...
La mujer cuyo orgasmo es clitoridiano, no ha salido
del todo de la gran represión a que somos sometidas
culturalmente, y familiarmente. Pero son unos orgasmos absolutamente
placenteros, y son relativos a la mujer. Hablarán de
una mujer con problemas, pero no aluden a ninguna herida narcisista
ni envidia del pene.
Psicoanalista:
Olga, relea el ejemplo del daño
que puede sufrir el pene... cuando mencionaba las ideas
de una niña... por ahí tiene que comenzar
a pensar las cosas... solo un fantasma de castración
puede hacer pensar que es mejor no tener un pene.
Le indico lo siguiente: “Lo que comenta
de mi hija... No sé, usted es el profesional, no yo,
pero ¿no lo interpretará usted desde esa teoría?
Eso es un a priori. Piense por un instante:
¿si Freud no hubiera dicho esto de la envidia fálica,
deduciría usted dicha envidia fálica del comentario
de mi hija? Quizá no expliqué bien lo de mi
hija: La niña ha visto varias veces que el niño
se hace daño en el pene, en la esquina de una mesa
se dio y lloró, y al subirse la cremallera del pantalón
una vez por poco se lo engancha. Mi hija dijo que lo nuestro
es mejor tras observar que el niño tiene eso saliente
y se hace daños reales”.
Psicoanalista:
Hola Olga: Lo que Freud plantea son
observables clínicos, que están ahí
para aquellos que quieran corroborarlo... por otro lado,
cualquier parte del cuerpo puede sufrir un daño
y no por eso llegaríamos a decir que... mejor sería
no tenerla. La envidia se expresa de muchas maneras... una
es tratar de quitarle valor a aquello que se desea para
uno y que el otro tiene...
Resumo a continuación toda la serie de explicaciones
que doy al psicoanalista, las cuales están condenadas
al fracaso porque la teoría está puesta por
encima de la experiencia:
“Bueno, pero los genitales son diferentes en el hombre
y la mujer, por eso mi hija establece una comparación.
No sería lo mismo que mi hijo se hiciera daño
en la mano. No hay lugar para decir "nuestra mano es
mejor", pues son iguales. No sucede así en el
caso de los genitales.
Por otra parte, los argumentos en sí -más allá
de que yo no me identifique con eso de la envidia fálica-
los argumentos en los que se basa Freud no son creíbles.
Veo que ciertas escuelas de psicología se pierden
al pretender pasar la mente humana y la persona por el paradigma
científico, eliminando toda subjetividad y lo realmente
importante del ser humano. Pero tampoco hay que irse al otro
extremo. Freud ahí conjetura, de forma fantasiosa.
Si llaman evidencia clínica a que una mujer diga que
soñó que iba en piernas. Para mí eso
no es evidencia clínica. La mujer del caso que presenta
hace la broma porque sabe que los hombres usan esa expresión
en relación a su pene. Pero deducir de ahí que
sueña que tiene pene... En España existe la
expresión "ir en bolas". Significa que los
hombres van desnudos. Pero a veces las mujeres asumen esa
expresión, a fuerza de oírla, y dicen estoy
en bolas. No estamos en bolas (no tenemos testículos).
Queremos decir que vamos desnudas. No le veo consistencia.
Para mí, como le dije antes, el pene es algo que careció
de importancia hasta que llegué a la adolescencia,
y descubrí a los chicos, y los chicos tenían
pene.... Bueno, como tenían barba.... Es cosa de los
chicos. Los chicos me gustaban, los hombres me gustan, "y
tienen pene", no tiene nada que ver conmigo. No establezco
una comparación. Me gusta el hombre, y el pene es fundamental
en las relaciones sexuales, pero nada más...que se
lo queden ellos.
Esto es lo que puedo decir desde mi experiencia de mujer.
La vagina, por cierto, es un órgano sexual
potentísimo, que multiplica varias veces su tamaño
cuando tiene excitación y llega al orgasmo. No hay
un paralelismo entre "vagina" y "nada"
o "pequeño órgano". Por eso
no entiendo este tema, no le veo solidez por ningún
lado, pero ni siquiera desde un discurso inconsciente ni infantil,
pues unas mentes de niños, como dije, no tienen ideas
previas que puedan dar forma a esta suposición de Freud.
Incluso aunque la mujer se estimule el clítoris, su
orgasmo es vaginal (si la mujer tiene este tipo de orgasmos).
Porque están intrínsecamente relacionados. El
clítoris no se puede quitar de la mujer, ni menospreciar...Sinceramente
me parece un tema serio este que planteó Freud. El
clítoris se extiende hacia toda la vagina en toda una
serie de ramificaciones. Pretender aislarlo de nuestros genitales
es sólo fruto de alguna oscura idea o cuando menos
de gran desinformación.
El orgasmo vaginal no excluye al clitoridiano. Lo
integra y lo amplía, lo resitúa, lo hace más
pleno... El vaginal es el clitoridiano llevado a plenitud.
Cuando una mujer tiene orgasmos vaginales, los tiene
ineludiblemente vaginales, se estimule lo que se
estimule. Se desenvuelve vaginal el orgasmo, independientemente
de los estímulos físicos. A veces es con pene,
a veces no, a veces varias cosas... Pero es vaginal porque
depende de cómo siente la sexualidad la mujer, no de
otras cosas externas. Siempre hay estimulación
clitoridiana; aunque se llegue al orgasmo sólo con
la penetración. El pene, con sus bombeadas estimula
el clítoris por su parte interna y escondida (la base
del clítoris, que conecta totalmente con la vagina).
O si no hay nada, es decir: una mujer fantasea algo, y está
sola: también hay estimulación clitoridiana
mental. Nuestra excitación enerva el clítoris
y toda la vagina.
En conclusión: separar de la vagina el clítoris,
imaginando de forma caprichosa que alude a cierta masculinidad,
es un intento de mutilación incomprensible, digno de
ser llevado al diván, por si emergiera un nuevo concepto:
el complejo de feminidad. Ya que si –según el
mismo psicoanálisis- podemos imaginar un daño
en aquello que deseamos… sin duda Freud deseó
enormemente tener vagina.
*LICENCIADA OLGA RIVAS
ESPAÑA, 2008
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