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Una docena de conceptos
importantes para entender el problema
por el Dr.
Arturo Famulari, médico neurólogo
1)
El concepto de la palabra demencia lleva implícito la idea de deterioro, es
decir, la pérdida de algo que previamente había sido adquirido.
2)
En la demencia se pierde calidad de actividad intelectual y/o cognitiva, calidad
de conducta, ambas cosas en grado suficiente como para producir una dificultad
cierta en la realización de las actividades de la vida diaria.
3)
Podemos hablar de demencia cuando un paciente tiene pérdida de esas tres capacidades.
En cambio, cuando un paciente tiene alterada esas tres capacidades, pero desde
siempre, y que por lo tanto las mismas no representan una pérdida de algo previamente
adquirido, podemos hablar de retardo, de ausencia de desarrollo, pero no podemos
hablar de demencia.
4) La Enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente que
produce demencia. Quizás por esta razón, es una enfermedad que se ha puesto de moda;
todo el mundo habla de la Enfermedad o Mal de Alzheimer. Sin embargo, no es la única.
Otras enfermedades, menos conocidas por la gente e incluso por muchos médicos, son
también causa frecuente de demencia. Por ejemplo, y para nombrar sólo algunas, la
Enfermedad de Pick, la Enfermedad Cerebrovascular, la Hidrocefalia Normotensiva.
5) La demencia se produce preferentemente (no exclusivamente)
durante la etapa del envejecimiento. Pero es importante dejar en claro que no todo sujeto
que envejece, ha de padecer una demencia.
6) La pérdida de la memoria es un síntoma precoz de Enfermedad
de Alzheimer. Pero no es el único. Además, otras enfermedades que también producen
demencia, no presentan trastornos de la memoria sino en etapas tardías de la enfermedad;
dichas enfermedades presentan, en cambio, severas alteraciones de la conducta desde el
comienzo, con preservación de la memoria.
7) El trastorno de la memoria, como se observa en la Enfermedad de
Alzheimer, tiene ciertas características que pueden ser identificadas clínicamente, y
para ello, no es necesario un profesional iluminado sino un profesional
adecuadamente entrenado.
8) La información imprecisa que abunda en los medios masivos de
comunicación respecto de la Enfermedad de Alzheimer, el conocimiento parcial que de la
misma tienen incluso muchos médicos, y posiblemente algún interés de tipo comercial,
han generado en la población un temor exagerado a padecerla. Es importante enfatizar que
no todo trastorno de la memoria significa necesariamente el comienzo de una Enfermedad de
Alzheimer. Un trastorno de la memoria puede estar ligado a alguna otra circunstancia no
tan grave como la Enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, la depresión. Es necesario
desarrollar planes de educación para la detección precoz de la misma. Pero es muy
importante, también, contribuir a bajar los niveles de temor que la población tiene
respecto de la posibilidad de padecerla.
9) No es verdad que, una vez diagnosticada la Enfermedad de
Alzheimer, no existan cosas que pueden hacerse con el paciente, para preservar durante el
mayor tiempo posible, una adecuada calidad de vida. En este sentido, es bueno saber que
existen armas farmacológicas, y también, armas no farmacológicas.
10) Considerando las armas farmacológicas, los únicos recursos
internacionalmente reconocidos son:
Para la actividad cognitiva son útiles los
agentes inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, de los cuales se conocen tres:
donepecilo, rivastigmina y galantamina. Cualquier otro recurso
farmacológico postulado para tal fin, requiere de mayores pruebas de eficacia
terapéutica.
Para la actividad conductual se utilizan diversas
drogas con efecto tranquilizante, antidepresivo, antipsicótico, inductores
del sueño. En algunos casos, fármacos utilizados para el tratamiento de la Epilepsia
pueden cumplir también con esta función.
11) Entre las armas no farmacológicas se destacan: la
rehabilitación de las capacidades deterioradas, la laborterapia, o realización de
trabajos que procuren mantener la integridad de las funciones menos dañadas, el abordaje
psicoterapéutico del paciente, cuidadores y familiares, para un adecuado manejo y
acompañamiento de una situación tan dramática, como lo es el hecho de tener que asistir
al proceso de despersonalización de un ser querido.
12) Cada vez que los medios masivos de comunicación publiquen
informaciones al respecto, y muy especialmente aquellas que despierten expectativas
excesivamente optimistas (la vacuna contra la enfermedad es una de ellas), éstas deben
ser recogidas críticamente, hasta tanto no sean conversadas con el médico de confianza.
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