Las
disfunciones sexuales debidas al uso de antidepresivos (IMAO
–inhibidores de la monoaminooxidasa-, tricíclicos,
ISRS –inhibidores selectivos de recaptación de la
serotonina-) son relativamente comunes y pueden llevar a
la no aceptación (non compliance) del fármaco o a
la deserción del tratamiento. Pacientes medicados con diferentes
drogas antidepresivas consultan por:
| HECHOS
A TENER EN CUENTA
- Se detectan disfunciones
en tratamientos con antidepresivos en un 55% cuando
el médico pregunta directamente.
- Sólo un 2-7% de
referencias espontáneas.
- Un 25% no tolera la irrupción
de estos síntomas.
- Los pacientes no siempre
le refieren al profesional la aparición
de la disfunción, ni la suspensión
de la medicación debido a estos inconvenientes
sexuales.
- Creencia que el depresivo
no se preocupa por su sexualidad.
- Muchos pacientes se quejan
de que sus psiquiatras minimizan, que no les preguntan
o consideran irrelevante la aparición de
disfunciones sexuales con el argumento de que
“lo único que importa es resolver
el cuadro psiquiátrico”.
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Esto puede empeorar en pacientes con historias
previas de disfunciones sexuales y es por eso que los psiquiatras
tratantes deberían realizar una cuidadosa historia
clínica sexológica antes de establecer el
tratamiento. Si el vínculo es facilitado habría
que indagar sobre la libido, lubricación (disminuida
marcadamente en las mujeres menopáusicas), la respuesta
erectiva y orgásmica/eyaculatoria. También
sabemos que disfunciones sexuales debidas a cuadros depresivos
o fóbicos mejoran a veces con la medicación
correspondiente, de allí que sea necesaria una evaluación
del estado sexual previo al uso de los antidepresivos de
cualquiera de las series.
Bajo tratamiento con ISRS un 45% de las
mujeres experimentaron disfunciones
sexuales, por lo que aconsejamos a los profesionales
tratantes prestarle especial atención a este problema en la
población femenina.
La incidencia de los diferentes
antidepresivos (), especialmente los tricíclicos (imipramina,
clomipramina), los inhibidores de recaptación de la serotonina
(sertralina, fluoxetina, paroxetina) o la venlafaxina, en
la esfera sexual puede disminuirse o evitarse con intervenciones
que van desde el suministro de información hasta la reducción
de la dosis, el cambio del medicamento con otros antidepresivos
(como la tianeptina,
el Bupropión, la mirtazapina
o el trazodone) que tengan menores efectos secundarios, descansar
en la toma de medicación por unos días (“drug holidays”),
el agregado de distintas medicaciones que neutralicen esos
efectos disfuncionales (sildenafil,
vardenafilo o tadalafilo)
hasta la implementación de una terapia
breve y focalizada.
En muchos casos no sería necesaria
la suspensión del medicamento que fue eficaz sino tener en
cuenta los recursos con los que contamos para disminuir sus
efectos secundarios –cuando estos llegaran a aparecer-
en la vida erótica.
También contamos con nuevos fármacos
como la sulbutiamina
en los casos de astenia sexual o con el agregado de
suplementos (L-Arginina,
ginseng, ginkgo
biloba, yohimbina)
que mejorarían los síntomas disfuncionales producidos por
los .
En pacientes depresiv@s con disfunciones
sexuales previas, el uso de un nuevo fármaco como el Bupropión,
además útil en la deshabituación del tabaquismo, podría ser
una alternativa y abre un campo nuevo y auspicioso en la terapia
antidepresiva que tanto ha avanzado en estos tiempos desde
la aparición fulgurante del Prozac.
- Bupropión es una nueva clase
de antidepresivo
- Además es útil
en los tratamientos de la deshabituación del
tabaquismo
- No produce disfunciones sexuales
y mejoraría la libido
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* Dr. Adrián Sapetti. Médico
psiquiatra. Sexólogo clínico. Director del Centro Médico Sexológico.
Santos Dumont 3545, 3º "20" (1427) Bs. As.
Argentina. Teléfonos: (5411) 4555-6865 / (5411) 4552-0389
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