¿Astenia
o fatiga?
La astenia es un estado
patológico duradero, que sobreviene y persiste en ausencia de esfuerzo inhabitual
y que mejora muy poco o nada con el descanso, a diferencia de la fatiga.
Parece indicar la saturación de la capacidad de reestructuración del organismo
y una administración ineficaz de los recursos por el sistema activador reticular,
una vía neuronal implicada en el control de la vigilia, la atención y la
motivación.
Astenia: un síntoma común en
personas jóvenes y activas
La astenia representa uno
de los flagelos del final de este milenio; el 65% de la población en general
refiere haber sufrido astenia física o mental en los dos años precedentes. Estos
pacientes consultan primero a su farmacéutico o médico general, por lo cual
la astenia es una de las quejas más frecuentes que escuchan los médicos generales;
justifica el 10% a 20% de todas las consultas. En la clasificación clínica de
la astenia, más del 55% de los casos se consideran como astenia funcional, que
afecta en su mayor parte a personas jóvenes y activas.
Diversas formas de astenia
La astenia en personas jóvenes
y activas puede definirse según tres niveles. En orden sucesivo, las preguntas
son: ¿se trata realmente de astenia?, ¿es funcional u orgánica?, ¿cuáles son
las manifestaciones clínicas?
Síndrome
de astenia auténtico
Se trata de un cuadro que no
mejora con el descanso, a diferencia de la fatiga, y que presenta
manifestaciones clínicas variadas y de múltiples formas de presentación:
• Alteración del estado general (81,5%).
• Trastornos del sueño (74,6%).
• Fatiga intelectual: pérdida de memoria, atención y
concentración (67,1%).
• Trastornos del apetito (65,3%).
• Trastornos sexuales (21,7%)
• Fatiga muscular y disminución de la resistencia física
(77%).
• Estrés (57,8%).
Clasificación clínica de la astenia
• La astenia funcional
(55,3%) es reactiva en el 63,3% de los casos y se debe sobre todo a exceso de
trabajo, estrés o factores psicológicos, esencialmente neuróticos. Es
psiquiátrica en el 36.7% de los casos (depresión).
• La astenia orgánica
representa el 44,7% de los pacientes asténicos.
Expresión
clínica de la astenia funcional
La astenia funcional es más
frecuente por la mañana, varía con el tiempo y mejora sólo en parte con el
descanso. No se relaciona cronológicamente con el esfuerzo y los pacientes
carecen de signos objetivos de una causa orgánica. La astenia funcional se
acompaña de síntomas subjetivos en ausencia de enfermedades psiquiátricas:
• Fatiga muscular (rigidez,
calambres, sensación de agotamiento o incluso de desfallecimiento, cansancio con
esfuerzos mínimos)
• Fatiga intelectual
(atención lábil, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, lentitud
mental)
• Alteración de la percepción
del mundo externo (intolerancia a los ruidos, la luz, zumbidos de oídos,
vértigo, visión borrosa)
• Disminución de la vitalidad
sin manifestaciones de depresión (pérdida de iniciativa, inhibición, pérdida de
interés, desaliento)
•
Trastornos de la personalidad (hipersensibilidad al
ambiente, irritabilidad, pérdida del control emocional)
• Dolor variado y errático
–cambiante- (dolor torácico, cefalea, dolor abdominal)
• El sueño sólo está
ligeramente alterado o, por el contrario, hay una necesidad apremiante
• Rara vez hay pérdida de
apetito
• A veces hay pérdida de la
libido
• Debe destacarse que no
suele haber ansiedad y, si aparece, es en un grado mínimo.
El tratamiento preventivo de la
astenia es esencial para impedir la automedicación
Se recomienda una estrategia
normalizada, constituida por historia clínica, exploración, investigación y
tratamiento.
Astenia:
evaluación inicial
-
Examen físico
-
Radiografía de tórax
-
Análisis de sangre
Diagnóstico causal positivo de la astenia, basado esencialmente en la
exploración clínica
Primero, es fundamental
excluir cualquier causa orgánica y confirmar la naturaleza funcional del
proceso. A continuación, se debe investigar la causa de la astenia funcional:
- Mayor
gasto físico
-
Intensa actividad intelectual
- No
prestar atención a la sensación de fatiga (“síndrome del ejecutivo joven”)
- Falta
de descanso con menos horas de sueño
- Hábitos perjudiciales (alcohol, tabaco,
estimulantes, etc)
Todas estas características
pueden combinarse, dependiendo de las circunstancias (modo de vida urbano,
trabajo estacional, vuelos transoceánicos -jet lag-, preparación de
exámenes, deportes competitivos, etc).
-
Estrés con
tensión psicológica particularmente intensa y persistente
-
Causa psiquiátrica
como trastornos de ansiedad o de la personalidad, depresión.
Tratamiento
El tratamiento comprende
diversas combinaciones de:
-
Disminución del trabajo y
descanso
-
Eliminación de la
estimulación traumática
-
Reorganización de las
tareas
-
Desdramatización
-
Supresión de los hábitos
perjudiciales
-
Intervención psiquiátrica,
dependiendo de la etiología (causas):
· Tratamiento psiquiátrico
y seguimiento
- Psicoterapias (de
distintas orientaciones)
- Ansiolíticos
· Antidepresivos
-
Antiasténico polivalente del
tipo de la sulbutiamina *.
*Sulbutiamina:
Megastene® original (sulbutiamina 200 mg.)
Se aconseja a los
lectores, como bibliografía complementaria, leer en esta misma página de
Internet los artículos: Deseo sexual
inhibido, El estrés en
las mujeres, Estrés y terapia familiar,
Trastorno de ansiedad generalizada,
Artículo sobre el insomnio,
Un fantasma temido: la depresión,
Test de Ansiedad,
Test del
Estrés Postraumático.
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