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Un nuevo antidepresivo remite síntomas
emocionales y físicos dolorosos con baja incidencia de problemas
sexuales
El
Journal of Clinical Psychiatry publicó recientemente
un artículo de Stephen Stahl y colaboradores en el cual se
plantea que, aunque la respuesta al tratamiento de la depresión
se define como la disminución de por lo menos el 50% de los
síntomas emocionales y vegetativos como el trastorno del sueño,
sería posible mejorar los resultados del tratamiento si se
elevara el objetivo terapéutico y se suprimiesen los síntomas
dolorosos.
La depresión, ¿duele?
Según los especialistas, si bien los síntomas
físicos dolorosos son comunes en la depresión, no se les da
la jerarquía debida porque se interpretan con cierta frecuencia
como manifestaciones de un trastorno somático.
En la práctica clínica y según datos internacionales,
hasta el 80% de los pacientes con depresión refiere dolores
en la zona lumbar, cuello y articulaciones, dolor abdominal
y cefalea, así como fatiga y falta de energía, sensaciones
que desde la médula espinal llegan al cerebro, interpretándose
como dolor debido al desbalance de serotonina y noradrenalina.
Para el Dr. Stahl, la mejor estrategia para
la remisión de los síntomas y producir la evolución favorable
en la depresión está en el desarrollo de tratamientos antidepresivos
orientados a los neurotransmisores serotonina y noradrenalina
(relacionados con la depresión y sus síntomas emocionales),
no sólo en el cerebro, sino en la médula espinal.
Un punto de inflexión
El laboratorio Lilly desarrolló la
molécula denominada Duloxetina que ya está disponible como
tratamiento bajo el nombre de Cymbalta®, un
antidepresivo de primera línea que marca el punto de inflexión
en los tratamientos para la depresión para pacientes con síntomas
emocionales y físicos dolorosos.
El accionar de Cymbalta
Por su eficacia sobre síntomas emocionales
y síntomas físicos dolorosos, Cymbalta® ofrece
una alta tasa de remisión o resolución de los síntomas.
Es un tratamiento de primera línea con un mecanismo de acción
doble (desde la primera dosis), potente y balanceado
que no requiere titulación (aumento paulatino de la dosis):
- Doble porque actúa inhibiendo la
recaptación de serotonina y noradrenalina
- Potente porque tiene alta afinidad
sobre ambos neurotransmisores
- Balanceado porque inhibe la recaptación
de ambos transportadores desde la primera dosis con una
afinidad similar.
Cymbalta® tiene un rápido
inicio de acción, estadísticamente significativo desde la
primera semana, mejorando la calidad de vida de los pacientes.
Gracias a su perfil de seguridad cardiovascular se diferencia
de los antidepresivos tricíclicos, además de no producir cambios
significativos en el peso.
Asimismo, presenta una baja incidencia
de efectos sobre la función sexual en varones y mujeres. Produce
menor incidencia de disfunciones sexuales que la paroxetina
(Delgado, P., Brannan, S. y col., J Cl Psyc 2005).
Como efecto secundario el más frecuente es
la náusea, aunque en la mayoría de los pacientes fue de leve
a moderada, transitoria, con una tasa de discontinuación de
0,8% versus 0,4% del placebo.
En este cuadro podemos ver la concomitancia
de síntomas emocionales con los síntomas dolorosos a nivel
corporal:
| Síntomas emocionales |
Síntomas físicos dolorosos |
| Tristeza
Desinterés
Ansiedad
Falta de concentración y energía
Cambios en el humor
Pérdida de la libido |
Dolor cervical
Lumbalgia
Dolor articular
Dolor muscular
Dolor estomacal
Cefalea |
También creo que, con Duloxetina,
se abre un campo promisorio en síndromes depresivos asociados
con dolores genitales*:
- Dispareunia (dolor en el coito)
- Vulvodinia (dolor en la vulva) y prurito vulvar
psicogénico
- Dolor en el pene (excluyendo las causas orgánicas
como la enfermedad de Peyronié)
* Dr. Adrián Sapetti, médico psiquiatra,
sexólogo.
Nota del editor: como artículos complementarios
sugiero leer La depresión, Los
nuevos antidepresivos y las disfunciones sexuales, Sexo
y antidepresivos.

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