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La fibromialgia (FM) es considerada una enfermedad crónica
de causa desconocida, marcada por el dolor muscular y esquelético
y CON potenciales efectos devastadores sobre la calidad de vida
de las personas afectadas. Se estima una prevalencia entre el 2-6%
de la población con predominio en el sexo femenino y si bien
puede presentarse a cualquier edad se observa más frecuentemente
entre los 20-50 años.
Si bien la OMS la registra como una enfermedad recién a partir
de la década del 1990, a finales de los años treinta
aparecieron dos conceptos relacionados con la fibromialgia: el síndrome
doloroso muscular facial y el reumatismo psicogénico.
Van Gogh, Sorrow-Sien
Travell y Simons llamaron la atención por la presencia de
dolor en uno o más grupos musculares, definiendo los trigger
points o “puntos gatillo" como la zona muscular cuya
presión desencadena dolor en el sitio o a distancia.
Los pacientes con fibromialgia pueden presentar
síntomas derivados del dolor (dolor generalizado o localizado
y dolor visceral) y síntomas no dolorosos (fatiga, astenia,
insomnio o somnolencia, trastornos cognitivos, depresión
y ansiedad).
Los datos más recientes sugieren que en los pacientes con
fibromialgia existe una alteración de los mecanismos de procesamiento
del dolor probablemente debida a un desequilibrio en los neuromoduladores
del sistema nervioso central.
CAUSAS
Aun no se conocen bien las causas de la fibromialgia. Puede desencadenarse
por situaciones de estrés, deterioro de la percepción
del dolor, con reducción del umbral, traumatismos, alteraciones
del sueño, disturbios hormonales y anormalidades inmunológicas.
Algunos apuntan hacia una predisposición genética,
destacando especialmente las investigaciones sobre el gen COMT (catecol-oxi-metil-transferasa)
y genes relacionados con la serotonina y la sustancia P. En muchos
casos, los pacientes con fibromialgia presentan bajos niveles de
neurotransmisores como la serotonina y el aminoácido triptófano,
así como elevados niveles de la sustancia P en el líquido
cefalorraquídeo.
También se ha hallado un bajo nivel de flujo sanguíneo
a nivel de la región del tálamo cerebral y anormalidades
en la función de las citoquinas.
La ansiedad y la depresión no parece que
sean la causa de la fibromialgia sino que se producen como reacción
al malestar persistente que provoca la enfermedad.
Dentro de las teorías actuales sobre la
patogénesis de esta enfermedad se encuentran las alteraciones
en la arquitectura del sueño (caracterizado por sueño
fragmentado y disminución de las fases profundas del sueño
no REM, entre otras), alteraciones en el funcionamiento de sistema
autónomo y fenómenos de procesamiento anormal del
dolor. La fibromialgia puede ser considerada como una enfermedad
del sistema psico-neuro-inmuno-endocrinológico (o sea: psicológico-neurológico-inmunológico-endocrinológico).
TRATAMIENTOS
Una de las razones primarias por la cual la FM es debilitante
es la limitada efectividad de las opciones terapéuticas.
Los objetivos terapéuticos para FM incluyen la mejoría
de los síntomas, primariamente del dolor, la fatiga y el
sueño, motivo por e cual es recomendable la combinación
de medidas no farmacológicas con otras farmacológicas,
observándose un grado variable de evidencia en su respuesta.
Aunque las causas aún no han sido bien aclaradas, se piensa
que puede estar ocasionada o agravada por estrés.
Desde el punto de vista farmacológico, han
sido utilizadas una diversidad de drogas que incluyen: antidepresivos
tricíclicos (amitriptilina, clomipramina, inhibidores selectivos
de la recaptación de serotonina –fluoxetina, sertralina,
paroxetina), inhibidores de la recaptación de noradrenalina,
opioides, AINEs (antiinflamatorios no esteroides), relajantes y
hormona del crecimiento, entre otros. Solos o en combinación,
ninguno de estos provee un adecuado control a esta condición
crónica.
La pregabalina ha sido, desde junio de 2007, la primera molécula
aprobada por la Food and Drug Administration (FDA) para el tratamiento
específico de la Fibromialgia.
Un año después, la duloxetina recibió también
esta aprobación como indicación adicional a las obtenidas
anteriormente (Depresión, Trastorno de ansiedad generalizado
–TAG-, dolor neuropático de origen diabético).
La pregabalina, es un nuevo fármaco, con un perfil farmacocinético
superior al de sus predecesores (gabapentin) y con un amplio rango
de indicaciones además de la fibromialgia como ser epilepsia,
dolor y ansiedad generalizada. Es un análogo del ácido
gamma-aminobutírico (GABA), el principal neurotransmisor
con función inhibitoria del sistema nervioso central (SNC).
La pregabalina presenta a nivel del SNC, afinidad por la proteína
alfa-2-delta y el efecto analgésico está firmemente
ligado a la unión del fármaco a esta proteína,
ya que produce una modulación de la entrada del ion calcio
a través de los canales iónicos accionados por voltaje
y como consecuencia una disminución de la liberación
de neurotransmisores excitatorios (glutamato, noradrenalina y sustancia
P).
Esto se traduce en una disminución de la excitabilidad neuronal
patológica o anómala en distintas áreas del
Sistema Nervioso Central relacionadas con patologías como
la fibromialgia, el dolor neuropático, ciertos tipos de epilepsia
o el trastorno de ansiedad generalizada (link idem).
En ciertos casos la combinación de pregabalina
con duloxetina (link duloxetina) da resultados favorables aliviando
los dolores y molestias de los pacientes aquejados de fibromialgia.
* Dr. Adrián Sapetti, médico especialista
en Psiquiatría
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