LITIO: UN MINERAL CONTRA LA MANÍA

Es por todos sabido de los enormes esfuerzos que ha hecho la psicofarmacología para lograr nuevos productos de síntesis que actuaran con eficacia sobre las enfermedades mentales y, en el siglo XX, se han hecho aportes valiosos que han revolucionado la evolución de las mismas.

Es entonces que entró en escena un mineral –el Litio- que desde que se lo comenzó a utilizar con fines terapéuticos ha conocido una trayectoria diversa: al principio se usó en enfermedades reumáticas, en la gota, en reemplazo de la sal de sodio en pacientes con hipertensión arterial y en la epilepsia. Como se observaban ciertas reacciones secundarias desagradables hizo que se repensara en sus efectos tóxicos y se discontinuara su uso.

Pero también se había observado un efecto benéfico en pacientes aquejados de manía, cuadro psicopatológico mayor caracterizado por excitación psicomotriz, exaltación del humor, con realización de actos descontrolados, euforia, hiperactividad, discurso desenfrenado con fuga de ideas y frases aparentemente inconexas.

Alegoría del triunfo de venus ( detalle ), 1545, Angelo Bronzino

 

“Y todos venían con nimbos y aureolas y glorias, llevando palmas y arpas y espadas y coronas de olivo, en ropajes que tenían tejidos los santos símbolos de sus eficacias, tinteros de bolsillo, flechas, panes, cántaros, grillos, hachas, árboles, puentes, nenes en bañera, conchas, carteras, llaves, dragones, lirios, trabucos, barbas, cerdos, lámparas, fuelles, colmenas, cucharones, estrellas, serpientes, yunques, cajas de vaselina, campanas, muletas, fórceps, cuernos de ciervos, botas impermeables, gavilanes, piedras de molino, ojos en un plato, velas de cera, hisopos, unicornios”.

“¡Hueste zodiacal de siniestro augurio clamando venganza! Pasan, remontando nubes, en gemidora y agitada multitud, cuernos y capricornios, trompetas y colmillos, melenas de león, astas gigantes, hocicos y morros, reptantes roedores, rumiantes y paquidermos asesinos del sol”.


James Joyce, “Ulises”

De allí que se comenzara a emplear en las llamadas psicosis maníaco-depresivas, en los trastornos bipolares. Con eficacia para el tratamiento y la prevención de la crisis maníaca, ya sea acortándola o impidiendo su reaparición.

También se observaba que actuaba en la fase depresiva que, muchas veces, seguía a la manía (psicosis bipolar, maníaco-depresiva, o circular), ya que a una fase le sigue la otra y así sucesivamente.

Entonces se hizo extensivo al tratamiento de otros tipos de depresiones y se amplió su uso en otros cuadros como el alcoholismo, conductas agresivas y excitaciones patológicas de cualquier tipo. Aunque la indicación más usual es en los cuadros bipolares, en cuadros maníacos y en depresiones unipolares.

El Litio es un metal del grupo de los alcalinos, que comparte algunas de las propiedades con el sodio y con el potasio.

En general se usa en forma de sales como el carbonato de Litio y se piensa que actuaría a nivel de la membrana de las neuronas del sistema nervioso central y en el metabolismo de las catecolaminas.

El Litio no está exento de efectos secundarios y tóxicos cuando hay sobredosis lo que obliga a hacer rigurosos y periódicos monitoreos del Litio en sangre (litemia) para evitar que aparezca toxicidad (con síntomas de diarrea, vómitos, mareos, debilidad muscular, falta de coordinación motora). No debe indicarse si hay problemas renales o hepáticos.

Se usa en comprimidos o cápsulas, aunque hay quienes lo usan en forma de solución (gotas) o en diluciones homeopáticas en casos leves que no revisten gravedad.

 

Eso sí, un pequeño consejo: el Litio debe ser indicado y controlado por un
médico psiquiatra, debido a su posible toxicidad en caso de
salirse de los rangos normales.

 

*Dr. Adrián Sapetti, médico psiquiatra.

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