
Paul Greengard, Eric Kandel y Arvid Carlsson recibieron el
Premio Nobel de Medicina 2000 por sus estudios sobre las neuronas
y sus valiosos aportes para el desarrollo de fármacos para
el tratamiento de patologías como el Mal de Parkinson, la
depresión y la esquizofrenia. Los científicos recibieron 915
mil dólares por haber investigado desde la década del 50 la
transducción de señales (intercambio de información) entre
las células del sistema nervioso y haber develado los comandos
que controlan la memoria y el aprendizaje, y también de los
desórdenes neurológicos y psiquiátricos.
El
investigador sueco Arvid Carlsson, profesor de la Universidad de Gotemburgo, recibió el
premio por descubrir que la dopamina es el transmisor de señales que controla los
movimientos del cuerpo. La falta de dopamina (un neurotransmisor) en determinadas zonas
del cerebro sería una de las causas del Mal de Parkinson. Asimismo, el científico
informó que la droga L-dopa podría compensar la falta de dopamina. El científico
también estudió la posibilidad de que la esquizofrenia se deba a un
exceso de dopamina en ciertas zonas del cerebro.
Eric
Kandel, del Centro de Neurobiología y Comportamiento, de la Universidad de Columbia, en
EE.UU., descubrió los mecanismos básicos sobre cómo se almacenan los recuerdos. Este
investigador ha escrito un artículo A new
intellectual framework for psychiatry, donde sienta de una manera brillante las bases
para un programa de integración entre las neurociencias, la psiquiatría y la
psicología.
El tercer
investigador premiado fue Paul Greengard, de la Universidad Rockefeller que, en la década
del 60 descubrió cómo la dopamina y otras sustancias influyen en el sistema nervioso.
Este
merecido premio viene a avalar lo trascendental que es el estudio de los mecanismos de la
neurotransmisión para comprender mejor las conductas humanas y los trastornos
psiquiátricos.
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