
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte: Las enfermedades
mentales serán la segunda causa de incapacidad en el 2020
en el mundo en el caso de que no comiencen a aplicarse los
tratamientos adecuados, según la Organización Mundial de la
Salud (OMS). La OMS ha iniciado una campaña mundial sobre
la salud mental y neurológica, que centrará este año el Día
Mundial de la Salud, el próximo siete de abril, con el lema:
"Acabar con la
exclusión debido a la falta de tratamiento". Los
desórdenes mentales suponen en la actualidad el 11% de los
casos de incapacidad en el mundo, con 400 millones de personas
afectadas, y si no se hace nada esta proporción se elevará
hasta el 14% en 2020. El director del departamento de salud
mental de la OMS, Benedetto Saraceno, indicó que la depresión
se convertirá en 2020 en la segunda causa de incapacidad en
el mundo tras las enfermedades isquémicas (infartos, insuficiencia
coronaria, accidente cerebrovascular), mientras que en 1999
ocupaba el quinto lugar. En contra de la creencia general,
las enfermedades mentales no sólo afectan a los adultos de
países ricos, sino que también hacen una mella importante
en el mundo en desarrollo, donde además suelen ser ignoradas,
mal diagnosticadas y poco tratadas.
A pesar de
que el 90% de las epilepsias pueden ser controladas, en
África el 85% por ciento de los casos no son tratados y lo mismo sucede con enfermedades
como la esquizofrenia. Además se prevé que este tipo de enfermos sigan creciendo en los
próximos años debido al aumento de la esperanza de vida, que incrementará el número de
demencias,
y por factores como la guerra, la pobreza y la violencia. Aunque nadie está libre de
padecer un trastorno mental, los enfermos sufren de la exclusión y el rechazo social que
les lleva a ser olvidados y en casos recluidos en ciertos asilos donde sus derechos
humanos son constantemente violados, agregó.
Los
prejuicios que rodean a los problemas de salud mental suscitan un terrible sentimiento de
vergüenza y explican la falta de cuidados médicos. El objetivo de la campaña lanzada
hoy por la OMS es conseguir que los enfermos mentales superen su exclusión, "salgan
a la luz" y puedan vivir dentro de la sociedad y no al margen de ella, para lo que
hace falta reorientar los servicios de salud mental, dijo el experto.
La falta
de tratamiento adecuado puede convertirse en una pesada carga para los países, señaló
Saraceno, quien indicó que en 1999 las pérdidas económicas diarias ligadas a la depresión
se situaron en 50,8 millones de dólares. Esta cifra subirá hasta los 78,7 millones en
2020 si las cosas continúan como hasta ahora, pero si se aplicasen los cuidados
necesarios a los enfermos esas pérdidas disminuirán en un 30%. Saraceno señaló que
cuando se habla de salud mental y neurológica, "nos estamos refiriendo a un gran
espectro de problemas que pueden ser causados por cantidad de factores personales pero
también sociales". Si embargo, Saraceno insistió en que las enfermedades mentales
pueden ser diagnosticadas y curadas antes de que sea tarde y en la mitad de los casos con
tratamientos que no son caros. Pero a pesar de estas posibilidades, la depresión,
el alcoholismo, los problemas afectivos bipolares
(psicosis maníaco-depresiva), la esquizofrenia y los problemas obsesivos
compulsivos figuraban en 1990 entre las diez principales causas de invalidez en el mundo.
Durante el año pasado, se calcula que hubo una muerte por suicidio cada 40 segundos, lo
que supone un millón de personas, y otros diez millones lo intentaron sin éxito.
* Este
artículo ha sido redactado en base a una comunicación de FESEA (Federación Sexológica
Argentina)
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