| Una
droga eficaz y segura en pacientes ancianos con síntomas
psiquiátricos
Trastornos
de conducta en el anciano
Recientes trabajos han demostrado la efectividad
del risperidone en el manejo del paciente geronte con
síntomas psicóticos o conductuales, en tratamientos ambulatorios
o en internación. Aproximadamente un 70% de los pacientes
internados en Institutos geriátricos y gerontopsiquiátricos
padecen cuadros de demencias
y un 90% de estos presentan trastornos de conducta que entrañan
riesgo para sí y para terceros.
Los trastornos de conducta más frecuentes
incluyen:
En muchos casos agregados a síntomas como:
-
cuadros delirantes
-
alucinaciones
-
confusión mental
-
insomnio
-
depresión
En general esto precipita el pedido urgente
del traslado del paciente a una institución psiquiátrica o
el intento de una sedación con neurolépticos convencionales
y sedantes (benzodiazepinas), en muchos casos indicados por
los médicos clínicos.
Los neurolépticos más usados en pacientes
geriátricos presentan serios efectos extrapiramidales (SEP),
sedación o retracción social marcada, lo que lleva a que los
familiares se quejen de que el paciente está todo el
día sedado. Otra dificultad que se puede presentar es
que el paciente sea refractario a los antipsicóticos convencionales,
como suele ser el caso de cuadros esquizofrénicos o esquizoafectivos
crónicos, o que padezca una enfermedad de Parkinson lo que
lleva a extremar los cuidados para evitar el agravamiento
de los síntomas extrapiramidales.
En diferentes ensayos clínicos el risperidone
mostró ser seguro y más efectivo que los neurolépticos tradicionales
para el manejo de los trastornos de conducta y psicológicos
de pacientes ancianos, en casos de agitación o en cuadros
esquizofrénicos en pacientes mayores de 65.
Dosis utilizadas
Si bien se afirma que la dosis inicial debería
ser de 1 mg vemos en la práctica que es aconsejable comenzar
con 0,25mg, hasta llegar a una dosis de 1,5 a 2mg, rango en
el cual se obtienen los mejores resultados en cuanto a seguridad
y respuesta.
En un trabajo que hemos
presentado (Sapetti A., Sehinkman M. y col.) en el
153th Annual Meeting de la American Psychiatric Association
(APA), Chicago, encontramos
que la dosis media de 1 a 1.5mg suele ser efectiva
en la mayoría de los casos. |
En seguimiento mayor a un año también se
ha observado baja o nula aparición de SEP, ausencia de alteraciones
en sangre, hipotensión leve que no obligó a suspender el risperidone
y cambios insignificantes en el ECG.
Como comentario final podríamos agregar que
es auspicioso y práctico, especialmente para pacientes domiciliarios,
disponer de solución oral de risperidone que permite
un mejor manejo del paciente geronte no internado, con trastornos
de conducta o síntomas psicóticos, que se niega a tomar la
medicación.
Conclusiones
Antes de medicar con neurolépticos en pacientes
ancianos debería realizarse una detallada y minuciosa evaluación
de los factores concurrentes que puedan incidir en la aparición
de una crisis ya sean: medicamentosos, clínicos, vasculares
y neurológicos, ambientales, contextuales o familiares. Los
nuevos antipsicóticos como el risperidone pueden ser
un recurso eficaz y seguro para el manejo de los trastornos
de conducta y síntomas psicológicos del paciente anciano y
en las demencias, al igual que es muy eficaz en los cuadros
esquizofrénicos y esquizoafectivos,
síndromes delirante-alucinatorios e incluso bipolares, siendo
compatible su asociación con litio o topiramato®
(que es un antimaníaco y antiepiléptico) lo que, por otro
lado, nos permite en algunos pacientes evitar internaciones
o traslados a institutos psiquiátricos, tanto como acortar
el tiempo de internación cuando el caso no permite o desaconseja
una larga estadía de hospitalización.
® Risperdal es risperidone original
® Topamac es topiramato original
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