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¿QUÉ ES EL TRASTORNO POR ESTRÉS
POSTRAUMÁTICO (TPET)?
El
TEPT es una enfermedad real que necesita tratamiento. Las personas que viven
una experiencia terrible y atemorizante pueden tener TEPT. Actualmente existen
diversos recursos para tratarlo, integrando algunos medicamentos específicos
con distintas modalidades de terapia.
Las personas frecuentemente no pueden recordar partes significativas de lo ocurrido
aunque pueden verse acosadas por fragmentos de recuerdos que vuelven a manera
de reminiscencias o flashbacks psicológicos y físicos. Son comunes las
pesadillas sobre el trauma así como depresión, irritabilidad, trastornos del
sueño, disociación, y un estado de sobresalto.
La salud física puede verse afectada y
los individuos pueden notar sensación de fatiga progresiva, cefaleas y otros
síntomas físicos.
Muchas personas traumatizadas en la
infancia también experimentan lo que se llama revictimización (ser dañado o
agredido nuevamente), trastornos de la identidad, por los cuales la persona no
sabe quien es, síntomas físicos como enfermedades o dolores sin una causa física
detectable (somatización), dificultad en mantener el equilibrio emocional y
problemas en las relaciones con los demás.
¿QUÉ CONSECUENCIAS PUEDE TENER
HABER SUFRIDO UN SUCESO TRAUMÁTICO?
Los sucesos traumáticos son tan
impactantes que suelen sobrepasar nuestra capacidad emocional de asimilación.
Las personas que 1os experimentan o son testigos de los mismos pueden tener
reacciones de temor intenso, horror o desesperanza.
Estos eventos pueden comprender la
posibilidad de muerte, amenazas de ser herido gravemente, agresiones y asaltos
físicos o sexuales. Pueden ser sucesos que ocurren una sola vez, como un
accidente automovilístico, un desastre natural un incendio, un delito violento o
pueden ser repetidos como es el caso del abuso infantil y el maltrato, así como
las formas de violencia doméstica y situaciones de guerra. Desgraciadamente los
sucesos traumáticos son muy comunes en el mundo actual. En los EE.UU., dos
tercios de la población ha experimentado al menos algún suceso traumático y la
mayoría de la población va a experimentar más de uno a lo largo de su vida.
Las reacciones a los sucesos traumáticos
varían considerablemente, partiendo desde las que son relativamente leves y
crean disfunciones menores en la vida de la persona hasta algunas que son muy
severas e incapacitantes.
Los sobrevivientes a un trauma, que
enfrentaron un peligro de muerte o de heridas físicas hacia sí mismos y/o hacia
aquellos que aman, pueden sufrir, como ya mencionamos, diversas consecuencias
psicológicas por lo ocurrido. Diferentes factores traumáticos pueden generar
cambios emocionales y de conducta en las personas, requiriendo un proceso
gradual de adaptación.
La mayoría de las víctimas de
un evento traumático, tanto niños como adultos, experimentan por lo general una
respuesta normal de estrés, que puede durar desde pocos días a algunas semanas,
en la que pueden aparecer transitoriamente algunos de los síntomas enumerados a
continuación:
Reacciones emocionales, que incluyen: sentimientos de shock, sorpresa, temor, duelo, rabia, resentimiento, agitación, culpa,
vergüenza, desesperanza, desamparo, bloqueo emocional (dificultad en
expresar amor y experimentar placer en las actividades cotidianas).
Reacciones cognitivas o del pensamiento: confusión,
desorientación, disociación, indecisión, preocupación, reducción de la
atención, dificultades para concentrarse, pérdida de memoria, aparición de
recuerdos no deseados y autoacusaciones.
Reacciones físicas o corporales: tensión, contracturas,
fatiga, sentirse al límite, dificultades para dormir, pesadillas, molestias
o dolores, sobresalto fácil taquicardia, náuseas, cambios en el apetito y
disminución del deseo sexual.
Reacciones interpersonales: desconfianza,
irritabilidad, relaciones conflictivas, retraimiento, aislamiento,
sentimientos de abandono, rechazo, indiferencia o anestesia afectiva.
Tendencia a acusar o hipercontrolar de amistades, pareja, familia u otras
relaciones.
Nota del Dr.Adrián Sapetti: Se aconseja a los lectores, como
bibliografía complementaria, leer en esta misma página de
Internet los artículos: Deseo
sexual inhibido, El
estrés en las mujeres, Estrés
y terapia familiar, Artículo
sobre el insomnio, Un
fantasma temido: La depresión, Test
del Estrés Postraumático
*Estos artículos se publican gracias a la
gentileza del Laboratorio Pfizer.
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