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¿QUÉ
FACTORES INCREMENTAN EL RIESGO DE QUE OCURRAN PROBLEMAS PSICOLÓGICOS
MÁS DURADEROS?
Las
personas más expuestas son aquellas que directamente experimentan
o son testigos de alguno de los siguientes sucesos durante
o después del evento traumático:
-
Pérdida de familiares,
amigos o de miembros de la comunidad.
-
Situación de peligro
que amenaza la vida o de sufrir daños físicos graves,
especialmente en niños.
-
Exposición a una muerte
violenta, daños físicos o a la vista de cadáveres mutilados.
-
Ambiente de extrema
violencia o destrucción.
-
Pérdida del hogar
o de todas las posesiones personales.
-
Pérdida de comunicación
con personas de apoyo o seres significativos para sí.
-
Intensas demandas
emocionales, extrema fatiga, hambre, privación de sueño
o exposición a factores ambientales adversos.
-
Exposición prolongada
a situaciones de peligro extremo, de pérdida o de sobreexigencia
emocional.
Estas situaciones traumáticas
pueden activar recuerdos de traumas anteriores sufridos a
lo largo de la vida y también pueden intensificar problemas
psicológicos, médicos, sociales, económicos o espirituales
previos.
Recordemos que algunos
individuos se encuentran en un riesgo mayor a sufrir síntomas
de estrés y TEPT, incluyendo aquellos con una historia de
otras experiencias traumáticas como accidentes severos, abuso
sexual, haber sido asaltado reiteradamente, secuestrado o
sometido a migraciones forzadas o aquellos comprometidos en
trabajos de rescate. Aquellos con trastornos psicológicos
previos o enfermedades médicas crónicas, los que sufren pobreza
crónica, desempleo prolongado o discriminación y quienes han
padecido agentes estresantes mayores o sobreexigencias emocionales,
recientes o subsecuentes al trauma, como divorcio o pérdida.
¿DE
QUÉ MANERA LAS VÍCTIMAS PUEDEN REDUCIR EL RIESGO DE CONSECUENCIAS
PSICOLÓGICAS NEGATIVAS Y LOGRAR UNA MEJOR RECUPERACIÓN DEL
TRAUMA?
Diferentes especialistas
en salud mental que asisten a víctimas de eventos traumáticos,
sugieren que los siguientes pasos ayudan a reducir los síntomas
y promueven una mejor adaptación:
-
Proteger y dar contención
a la persona. Facilitarle un lugar tranquilo y seguro,
en el cual pueda sentirse protegido y alimentado con cierta
privacidad, ofreciéndole la oportunidad de descansar.
Es conveniente ayudar al afectado y a sus seres queridos
para recuperar el sentido de esperanza y de autoestima
perdidos.
-
Mantener o restablecer
la comunicación con la familia, con los pares y consejeros
para hablar y compartir sentimientos acerca de lo vivido.
Los sobrevivientes suelen tener la necesidad de contar
sus historias a otros que expresen interés y preocupación.
Más adelante estarán en condiciones de escuchar a otras
personas que les cuenten lo suyo, y de esta forma poder
descargar las emociones contenidas y tratar de encontrarles
un significado
¿CUÁNDO
DECIDIR SI USTED NECESITA AYUDA?
Las personas que han tenido
experiencias traumáticas en la vida intentan, por lo general
afrontarlas de la mejor manera posible, a pesar de los recuerdos
y consecuencias dolorosas.
Para muchos afectados
las reacciones van disminuyendo gradualmente con el tiempo,
generalmente luego de uno o dos meses. Algunos encuentran
útil el hablar acerca de lo ocurrido y compartir sus sentimientos
y obtener apoyo de otras personas que consideren confiables
o comprometerse en otras actividades, que los ayuden a reconectarse
con los demás y encontrarle un significado a sus vidas.
En otras personas los
síntomas y reacciones perturbadoras persisten o pueden empeorar
aun más. Esto puede llevar a los afectados a encontrar maneras
de alivio no tan útiles, como retraerse de los amigos o de
la familia, consumir drogas o alcohol y evitar actividades
que puedan estar relacionadas al trauma. Es importante considerar
la búsqueda de ayuda si es que áreas importantes de la vida,
como las relaciones sociales, el trabajo o la escolaridad
se ven afectadas por el estrés traumático.
¿CUÁLES
SON LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO?
Hay muchos tipos de tratamiento
para el estrés traumático. Las investigaciones apoyan la efectividad
de integrar la administración de algunas medicaciones específicas,
como los ISRSs (inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina) en particular la sertralina, con diversas
intervenciones psicosociales, como técnicas del manejo de
la ansiedad, terapia cognitiva (que focaliza en los pensamientos
y creencias) y terapia de exposición (ayudar a la persona
a confrontar recuerdos dolorosos y situaciones que son en
realidad actualmente seguros aunque todavía lo atemorizan,
mediante charlas o imaginándolos), para reducir los síntomas
relacionados al TEPT.
Las variantes de psicoterapia
interpersonal, relacional y psicodinámica, que focalizan en
el significado del evento y cómo la experiencia ha afectado
las relaciones, también pueden ayudar a las personas a comprender
las fuentes de sus problemas actuales y de cómo las mismas
se relacionan con sus experiencias traumáticas. La combinación
de psicoterapia y medicación suele ser muy útil para la
depresión y ansiedad
que sigue a estas experiencias traumáticas. No existe un tratamiento
único efectivo para todo el mundo, pudiendo llevar bastante
tiempo lograr la mejoría, así como la sucesión de ensayos
y errores para encontrar el tratamiento correcto en determinada
persona.
Pueden presentarse períodos
difíciles en cada caso, por consiguiente es importante encontrar
un psiquiatra o médico entrenado, preferentemente con experiencia
en haber tratado personas con estrés traumático.
| Las personas
que prefieren ser tratadas mediante psicoterapia deberían
seleccionar un profesional de la salud mental que
sea experimentado en el ámbito del estrés post traumático.
Un médico de confianza, una asociación de salud mental,
una asociación psiquiátrica o psicológica local pueden
ser útiles para proveer una referencia hacia un terapeuta
con experiencia en tratar personas afectadas por estrés
traumático. |
Se aconseja a los lectores,
como bibliografía complementaria, leer en esta misma página
de Internet los artículos: Deseo
sexual inhibido, El
estrés en las mujeres, Estrés
y terapia familiar, Artículo
sobre el insomnio, Un
fantasma temido: La depresión, Test
del Estrés Postraumático.
* Se publica gracias
a la gentileza del Laboratorio Pfizer.
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